jueves, 28 de septiembre de 2017

Te la debía, Jose... Ahí te va!!


Pues sí. Una machada como la que le obligué a Jose a llevar a cabo el domingo pasado, merece una entrada en el blog y ya me lo había reclamado, así que, a cumplir con el deber llaman...

Tras una primera semana de prueba y salida a Mérida el domingo anterior, esta semana le propuse dar la vuelta al embalse de Alcántara. Se trata de un recorrido bastante sinuoso; que sin tener puertos ni rampas de entidad, no deja de ser bastante ondulado y ciertamente rompepiernas si no se afronta con ritmo adecuado y no se realizan las oportunas paradas. Yo lo hice en solitario el año pasado con un tiempo en marcha de 4 horas 54 minutos a un promedio de 29,2 km/h. Me propuse una media entorno a 25 y con dos paradas tardar unas 6 horas totales y poco más de 5 horas en movimiento. Avisé a Jesús que ese fin de semana estaba por Garrovillas. También a Satur de Brozas y a Pedro de Alcántara para formar un grupito animado y que cada uno acompañase el tramo que le pareciese oportuno. Pedro resultó estar ocupado en el puesto de hidratación de Alcántara durante el paso de la marcha Madrid-Lisboa cuyos primeros efectivos empezarían a pasar sobre las 3:00 a.m. del mismo domingo, procedentes de Madrid en la modalidad de grupos o solitario de un tirón. (tiro el que hay que tener para semejante embarcada....). Salimos de Hinojal a las 8:30 y ya en el Almonte alcanzamos a un cuarteto en BTT. El primero iba de liebre mientras los otros tres (de Arévalo en Avila) venían del tirón desde la salida. El ritmo que llevaban no lo parecía desde luego. Qué ánimos!!! 
Poco antes del descenso a Araya nos cruzamos con Jesús y seguimos a Garrovillas donde se unió Satur que acababa de llegar desde Brozas (a 24 km) en un estupendo ejercicio de sincronía. Jesús tenía visita en casa así que en Mata de Alcántara se dio la vuelta (no sin antes salirse a la cuneta en un despiste, felizmente sin consecuencias). En Alcántara (km 57) saludamos a Pedro, vimos un poco el ambiente  y nos hicimos la obligada foto con el milenario puente romano.
Finalmente Satur decidió acompañarnos en la vuelta completa. calculando que podrían salirle unos 180 km !!!. La verdad es que lo pasamos en grande y se nota la compañía a la hora de compartir el viento en contra (poco afortunadamente) y de marcar ritmo alternativamente en las subidas (especialmente en la de Piedras Albas de unos 8 km aunque de escasa pendiente). Hacemos una parada a comer y beber algo en un bar de Ceclavín (km 90), tras lo cual superamos la rivera Fresnedosa y nos plantamos en Azehúche (km 102) desde donde ya el perfil es casi plano. Unicamente se supera un tendido repecho que nos deja en  Portezuelo (km 116) donde paramos por segunda vez. Ya estamos en terreno conocido (vinimos con las BTT al castillo esta primavera) y Jose  viene ya un poco cansado. Como a Satur le queda todavía una buena tirada, decidimos que le acompañaré hasta el alto de Almonte y dejando a Jose a su ritmo, nos vamos los dos hacia delante algo más rápido... incluso muy rápido: media de 34,2 hasta el mencionado alto donde nos despedimos. Doy la vuelta y regreso al cruce para tomar la EX 373 al pueblo. Alcanzo a Jose  ya en el alto de la autovía y llegamos a casa con 5 h 35 m en movimiento con un promedio de 27 a la hora. Conclusión: Con una etapa de puertos por el norte de la provincia, este chaval está para lo que le echen. Bravo tío!!!
Satur completó 170 km (algo menos de lo que estimamos) y alcanzó su récord de distancia. Otro bravo extremeño... Olé esos tíos grandes!!!

domingo, 17 de septiembre de 2017

A Mérida en bici, comer y regreso en coche

María Eugenia y José rodando por la N630
Tras el traqueteo de ayer por el campo hoy hemos rodado por asfalto para visitar Mérida. Teo no ha podido acompañarnos (lo que además nos exigiría un coche adicional), así que nos hemos ido Jose y yo. Hemos elegido el destino en función del aire anunciado (N y NW) que finalmente no se ha cumplido y apenas ha soplado variable con velocidad ente 4 y 7 km/h. La fórmula de ir a un lugar alejado y que las mujeres vengan a recogernos ha vuelto a funcionar a la perfección. Nosotros hemos salido a las 9:00 y ellas sobre las 12:00. Nos hemos presentado en la capital de Extremadura poco antes de las 13:00 a una media de 29 km a la hora superando la expectativa de 25 que preveía, dado que es la primera salida en ruta de Jose y que ayer nos dimos el tute por la sierra de San Pedro.
Hasta Cáceres hemos ido más o menos suave -media de 26 km/h- y al cabo de unos pocos km hemos parado unos momentos a "cambiar el agua al canario" y nos ha adelantado una chica que habíamos rebasado minutos antes. La hemos dado alcance (ahí le veis a Jose rodando a casi 50 km/hora como un campeón) y hemos acabado charlando con ella que iba a hacer 25 hacia el sur y vuelta a Cáceres. Se trata de Maria Eugenia, una triatleta que - cosas de la vida- es la mujer de Antonio el del gimnasio de Cáceres con quien he rodado en varias ocasiones. De hecho me ha comentado que él le había hablado de mí. Qué cosas tiene la bici... En Casas de D. Antonio ha dado la vuelta y hemos tirado a por otro chaval que iba por delante. Venía de Mérida y había hecho 40 al norte y volvía para casa. A charlar otra vez, cómo soy... Llevaba un mes parado por la punta de trabajo de verano y empezaba a retomar el pulso a la bici. De hecho ha participado en varias QH y en algunas pruebas extremas de BTT como la Huelva Extreme o los 101 de la Legión en Ronda. Unos km después del cruce de las Herrerías nos ha alcanzado una grupeta de unos 10 que iban hasta Mérida. Visto y no visto nos hemos metido con ellos que iban dando relevos. El mozo de Mérida y yo nos hemos incorporado a la cabeza mientras Jose se mantenía prudente en la parte trasera. Durante 9 km hemos ido relevando - con un estilo manifiestamente memorable- y alcanzado una velocidad media de 45,7 km/h. Poco después han aflojado y tras un último arreón en los kilómetros de acceso a Mérida nos hemos separado en las rotondas de entrada. El que se ha quedado algo rezagado ha sido el mozo que venía con nosotros. Mientras hemos contactado con Tere y Bego para saber dónde encontrarnos ha llegado y nos ha explicado que los relevos del inicio le han fundido. Muy amablemente nos ha acompañado al lugar donde nos esperaban las chicas y ha vuelto a su casa. Estos y otros detalles de los colegas de los pedales son los que hacen más grande este deporte.
Veremos qué inventamos para la siguiente....

sábado, 16 de septiembre de 2017

BTT por la sierra de San Pedro (por fin...)


Va para tres años que Jose Mari Godoy quería llevarnos a recorrer los alrededores de Aliseda, su pueblo natal, en la época de berrea de los cérvidos. Por unas u otras se ha ido posponiendo pero todo llega, y hoy ha sido el día esperado. Nos hemos juntado con él, Julio, Michel, Jose Pablo y yo. Partimos de la estación de Renfe en Cáceres a las 8:30 con el propósito de llegarnos vía los Barruecos hasta la base del monte Hatoqueo (606 msnm) para rodearlo por el E y S y seguir dirección Aliseda. De este pueblo regresaremos a Cáceres por los Barruecos pero por atajos que conoce a la perfección Jose Mari (no en vano lleva años recorriendo toda esta zona pie y en bici). Por cortesía suya transcribo el itinerario completo:

Aldea Moret, La Breña, Los Barruecos, Aceituna, Puerto Mejías, Valdelacasa, Peñaquemada, Valdelasmanos, Aliseda, Los Pocitos, Valdelasmanos, Aceitunilla, Carbonosa, San Román, el Aguijón, Los Barruecos, Aldea Moret

Las pistas hacia los Barruecos son muy lisas y con escaso desnivel -ligeramente negativo- y nos plantamos en la charca de arriba muy rápido. Bastantes pescadores copan las orillas en una mañana fresca pero luminosa y con poco aire todavía. Nos metemos en un hermoso sendero y -para mi sorpresa- atravesamos la recién estrenada "senda de los sentidos" por la que acostumbro a pasear en familia (la última vez el pasado lunes). Ya tenía ganas de dar pedales por estos soberbios paisajes.
Barruecos de arriba
Poco después pasamos cerca de Hija de vaca, una casa-fuerte de las que abundaron tiempos atrás. Esta tiene un imponente pórtico de granito sobre el que destacan dos enormes blasones o escudos heráldicos.
Blasones sobre el pórtico de granito
La cima de Hatoqueo es terreno privado por lo que no podremos disfrutar de sus -a buen seguro- magníficas vistas. En lugar de eso subimos por la ruta del puerto de Mejía, un portillo situado a 440 m de altitud desde el que divisamos a nuestros pies el valle de Valdelacasa y al fondo hacia el NE el pico Pericuto (558 msnm aproximadamente) que domina Aliseda. Rápido descenso al fondo del valle por pistas y más pistas entre bosques de encina y alcornoque entre las que se mezcla un abundante monte bajo . En él y entre escobas y retamas reina la jara que perfuma el aire con su aroma dulzón.
Es frecuente disfrutar con la contemplación de cérvidos y de hecho logramos avistarlos en varios puntos (tengo que confesar que yo si piloto no contemplo... jaja...) y algún testimonio gráfico he logrado pero con escasa calidad. También es territorio donde se desenvuelve el muflón (ovis musimon) o cabra montesa en lenguaje popular. Durante un descenso de piedra suelta que nos tenía atentos al terreno, nos ha salido de la vaguada a nuestra derecha un grupo de unos 8 o 10 gamos y ciervos que, tras correr algunos metros junto a la pista, han cruzado por delante de nosotros para trepar por la ladera de nuestra izquierda y refugiarse en la espesura hacia la cumbre. Uno de ellos ha cruzado tan cerca que se ha visto obligado a dar un espectacular, increíble, grácil y asombroso salto sobre el amigo Godoy. Nos ha dejado boquiabiertos y- como era de esperar gracias a Murphy- me ha cogido con la cámara apagada.
Camino de Aliseda

En Aliseda nos hemos reconfortado con sus típicas tostadas de pan crujiente con jamón y aceite. No os puedo explicar lo riquísimas que están, pero os puedo poner una foto
Michel, Javi, Jose Mari, Julio. Foto Jose Pablo
La vuelta a los pedales ha sido durilla porque Jose Mari nos ha metido por un repecho más que interesante para "atrochar un par de kilómetros". Ya os digo que Julio hubiera preferido hacerlos del más, jeje...

A partir de ahí se supone que es todo descenso. Mirando el perfil uno adivina que no es una verdad científica que digamos... Solo por diferencia de nivel estamos más de 100 metros más bajos que Cáceres. Y son todo sube-baja constantes. Pero bueno, el ciclismo es así. Si uno no quiere cansarse, su deporte no es éste sino el ajedrez....
Embalse de Aceitunilla bajo mínimos
Atravesamos por segunda vez los río Salor y su afluente Ayuela  que cruzamos a la ida. En realidad no cruzamos el río sino su seco cauce. Es lastimoso contemplar el pedregal de su lecho y las "pasaderas" o hitos de piedra clavados en el mismo y por los que la gente cruzaba en época de crecida.
Nuevo puente sobre el Salor. A la derecha las pasaderas
En los Barruecos tomamos un refresco a la salud de Julio que cumplió años esta semana. Han inaugurado un restaurante junto al centro de interpretación y a la entrada al museo y lavadero. Desde aquí hemos bordeado la charca más representativa del entorno y tras unas cuantas "bajadas" más, y una leve confusión de Jose Mari (anunciada por Julio y Michel desde el instante cero) hemos retornado a Cáceres sin más novedad que 90 km y 1.027 m+ en un tiempo algo superior a 6 horas reales y 5:24 efectivas con un promedio de poco más de 13 km/h.
Abrevaderos y chozo cerca de Aldea Moret
Una gozada de ruta que, seguramente, repetiremos en primavera para disfrutar de los encantos del paisaje. De la compañía hemos disfrutado de lo lindo como siempre, ha sido una jornada genial. Gracias señores!!!



domingo, 10 de septiembre de 2017

Hinojal-Candelario y vuelta en coche

Plano del recorrido (faltan los últimos 5 km de bajada)
Para hoy domingo hemos planeado subir en bici a Candelario al sur de la provincia de Salamanca casi limítrofe con la de Cáceres, pueblo de pintoresca arquitectura y tradición chacinera. El regreso lo haremos en coche gracias a las chicas que nos esperarán allí. Teo y yo salimos a las 8:30 y ellas poco después de mediodía. La verdad es que el aire norte entre 11 y 14 km/h no ha ayudado nada pero tampoco ha sido lo duro que esperaba. La temperatura -fresca y por demás con el viento- no ha molestado en absoluto sino todo lo contrario, sobre todo el las umbrías de la subida y bajada del puerto de la Garganta (el segundo de Extremadura en altitud por detrás de Piornal. Al llegar a Hervás hemos parado para rellenar los bidones y tomar un refresco.  Hemos recorrido algunas calles empedradas de su hermoso barrio judío. En este lugar llevamos ya 100 km y nos resta la subida al puerto y descenso por la presa Navamuño y Peña Negra donde con Jose y Aitor estuvimos hace dos fines de semana en BTT. Calculaba unas seis horas que finalmente han sido 6:45 por la parada en Hervás que no estaba prevista. Una vez reunidos con Eva y Tere en Candelario hemos ido a comer a Béjar y el viaje de vuelta lo hemos hecho por la ruta que hemos traído en la bici. Hemos hecho una parada para visitar el "pozo de la nieve"(situado justo sobre el puerto de Garganta) lugar donde antaño se fabricaba hielo para su uso en hospitales, cuarteles y hostales. Poco antes de Hervás hemos contemplado una curiosa casa edificada sobre un bloque de granito y comunicada mediante plataformas colgantes con otras dos sobre árboles contiguos. Al parecer es propiedad del dueño del museo de la moto clásica del pueblo. Ya en Hervás hemos parado a tomar un café y de ahí a Hinojal en un suspiro. Una jornada entretenida que espero se repita con algún otro destino.

Entrada a Plasencia
Fuente en el barrio judío de Hervás
Puente de la fuente chiquita a la salida hacia la Garganta 
Barrio judío
Barrio judío
Barrio judío
Barrio judío
Vista de Hervás subiendo la Garganta
Cruce a la Garganta
La Garganta 
Límite de provincia y Comunidad Autónoma



Curiosas casas subiendo a la Garganta
El reposo del guerrero 

lunes, 4 de septiembre de 2017

Otro reto superado



No se trata exactamente de un reto como tal; más bien era un pensamiento de hace mucho tiempo que no encontraba momento para realizar. Y hoy, casi sin proponerlo, ha surgido. Quería subir al otro cordal de la sierra de Arco o Cañaveral; en concreto al que se levanta sobre Casas de Millán al este del puerto de los Castaños. En la cima se levanta una torre de vigilancia forestal mucho más alta y practicable que la del pasado sábado en Peña Negra. Mi duda ha sido siempre saber por dónde se sube. Hoy - casi por casualidad como he dicho antes- lo hemos descubierto Jose y yo y casi sin proponerlo.
Hemos salido del pueblo a las 9:00 sin un rumbo concreto. Decidimos ir por la vía de la Plata a Cañaveral y explorar un poco el camino natural del Tajo. Como variación hemos pensado no entrar al pueblo como siempre por las piscinas, o por la estación como la última vez, sino seguir el carril de servicio de la autovía que resulta muy ondulado con grandes toboganes con predominio ascendente rumbo al puerto de los Castaños. Nos hemos topado con la vía de Renfe y nos hemos visto forzados a cruzar las vías en la estación ante el asombro de los pasajeros que esperaban en el andén (al menos algunos eran de Hinojal y nos han reconocido). A partir de este punto y por no volver a la carretera N630 seguimos el carril de servicio pero se pierde enseguida y acabamos paralelos al tendido del futuro AVE que nos deja seguir un rato y enseguida se corta con barreras. Vuelta atrás, cruce a la otra orilla por paso bajo, más toboganes arriba y abajo y nueva barrera... Nos decidimos a cruzar una alambrada de la que arranca un carril muy pisado rumbo Este sin tener muy claro donde nos llevará. Tras algunos giros enfila hacia el norte y a la sierra. Algo más al Este vemos Casas de Millán. En ese momento se me enciende la bombilla: IDEA!!! Vamos a subir al pico que se alza ante nosotros desafiante. Tras dejar de lado un enorme establo nos presentamos en medio de las obras del AVE entre maquinaria, el topo y los moldes de construcción del túnel y numeroso y gigantesco material de todo tipo sin ningún cuidado ni custodia. Los gitanos gozarían por aquí... Alcanzamos la carretera del puerto de los Castaños a Serradilla y nos cruzamos con tres chavales con bici de carretera. Les pregunto por dónde podemos subir a la caseta y nos indican por Grimaldo. Así que nos acercamos a dicho pueblo y rellenamos los bidones en la estupenda fuente que conocemos. De ahí arranca la subida que llega a Casas de Millán y a Serradilla y Mirabel y de la que -según nos informa un paisano- arranca el camino a la torre del guarda. La primera parte de la pista es empinada y de piedra suelta que se deja subir pero.... poco. La tracción es escasa y la pendiente elevada. El calor aprieta y el viento ha cogido vacaciones. Paramos a comer unas barritas y quitarnos la camiseta interior que ya no hace sino estorbar. Por fin alcanzamos la senda a derecha que tomamos con ilusión. Nos dura poco porque tras unos primeros compases casi planos, comienza a descender suave primero y fuerte después, dejándonos cada vez más abajo de la caseta. Alcanzamos otra barrera que al otro lado nos permite subir nuevamente. Esta tiene que ser la buena, pienso. Es bastante inclinada pero el piso es algo mas compacto, gravilla fina aunque con trechos algo botona. Ganamos altura enseguida y el paisaje empieza a desdibujarse en la lejanía. Un último tramo de cemento da paso a un giro de 180º a derecha y ya el perfil se aplana permitiendo ver al final la ansiada torre situada a una altitud de 734 m. Por fin!! Saludamos al guarda que alucina un poco al vernos. La torre está rodeada de un bosquecillo de pinos así que no tenemos visibilidad para hacer fotos. Por un momento imagino que nos invitará a subir a la enorme torre (a la le calculo unos 15 metros de altura) pero no debe estar permitido de modo que enseguida volvemos por nuestros pasos y nos subimos a un pequeño risco de granito desde donde -mal que bien- logramos hacer algunas fotos y un video de 360º
Descendemos rápidos por la pista y en la última barrera que hemos franqueado me percato que siguiendo rectos -rumbo SW- vamos a bajar al carril de servicio de la A66 que viene desde Grimaldo y que conozco de llegar con la bici de carretera. En efecto, aunque han talado eucaliptos y el paisaje está totalmente cambiado, es como pensaba y en un momento estamos rodando ya de regreso al puerto y a Cañaveral, donde decidimos reponer fuerzas -son las 12:30- para lo que recalamos en el bar de Paco y nos obsequiamos con un estupendo bocadillo de jamón serrano en pan caliente regado con una cerveza con limón ( en mi caso limón con un poco de cerveza sin alcohol). Y con los bidones rellenos iniciamos el regreso por carretera a Hinojal donde llegamos a las 14:00 con un tute respetable pero el estómago feliz.
Han sido casi 78 km con 1.274 de acumulado en poco más de 4 horas de pedaleo real pero hemos conocido nuevos caminos y abierto nuevas posibilidades para nuevas excursiones por esa zona 
Estación de Cañaveral
Túnel del AVE
Subiendo desde Grimaldo
Ganamos altura
Pista compactada
Tramo cementado (se agradece)
Bufff...
Al fondo Vegas de Coria y Holguera
Por fin divisamos la torre
Vista al Sur; al fondo Cáceres y Sierra de Fuentes
Bajando hacia Grimaldo


sábado, 2 de septiembre de 2017

Subida a La Montaña con los chicos de Garrovillas


Jesús llegando a la explanada de La Montaña
Hoy sábado toca carretera que la tengo abandonada desde hace 15 días. Jesús que regresó a Getafe el pasado sábado ha vuelto de fin de semana y me propone subir a La Montaña con Eduardo. Allá que nos vamos. Pinchazo de Jesús en el plano antes de la Perala y cambiamos rápidamente. El aire sopla del este con una cierta intensidad -14 km/h- pero después de la Covatilla me río de janeiro jaja... Me doy cuenta que no he cogido bidón, así que en la capital pasamos por Bicicletas Rueda y Samuel y María me dan uno relleno de agua fresquita y todo. Gracias chicos!
Eduardo se ha adelantado sin pasar por la tienda y nos coge delantera por si acaso. Jesús y yo empezamos suave pero la cosa se va calentando y... Alcanzo a Eduardo en los depósitos de agua y me dice que prefiere esperar allí. Una vez arriba saco una foto a Jesús desde el mirador, y enseguida bajamos. Eduardo se ha confundido con alguien que bajaba con un equipaje similar al mío y se ha ido tras él. Cuando hemos llegado a los depósitos no estaba, así que hemos bajado hasta el cruce y Jesús le ha llamado. Va por La Ronda hacia el Casar, así que quedamos en la N630 en el Gallo. El viento sigue del este y nos entra lateral pero sin molestar demasiado. En el cruce nos tomamos un refresco y rellenamos el bidón. Eduardo se incorpora y charlamos un rato a la sombra del emparrado. De repente Jesús reconoce a Chema, el colega de los viñedos de Garrovillas que ya nos diera a probar el estupendo caldo que elabora en sus viñedos. Otro más para la charla. De hecho, nos explica que este año se ha adelantado la temporada y ya tiene la uva fermentando, y que la temperatura ha refrescado lo que evita que las bacterias proliferen y alteren el sabor del vino. 
Regresamos a los pedales y charlamos distendidos hacia el cruce de Garrovillas donde nos separamos hasta la siguiente que, esperemos, sea pronto.
Una gozada de compañía y recorrido.

Ultimos metros de la ascensión

Chema con el estilo de toda una vida
Rodando por la N630