sábado, 14 de agosto de 2021

Las tres provincias en un itinerario cualquiera

 


Tenía ganas de un día de fondo y este sábado me he decidido. Las rutas de playa y la zona de Cantabria no eran buena opción en estos días, así que he optado por ir a Vitoria por Eibar y volver por Barazar. El recorrido lo he rebuscado un poco para totalizar 200 aunque como siempre, he tenido que improvisar al final y llegarme hasta Sondika y dar un par de rodeos por la zona.

Sin prisa alguna he salido casi a las 11. Algo cansado porque de víspera estuve con Iván y sus mariachis y entre ir y venir me salieron 90 km pero el entrenamiento con ellos me han llevado a media de 33,2 km/h (ahí lo dejo). El día ha amanecido gris y tristón como queriendo chispear pero el pronóstico era seco y con temperaturas más altas que días atrás. De hecho en el interior de Guipuzcoa y Alava daban treinta y tantos de máxima. 

Hasta Zaldíbar conozco bien y he ido cómodo aunque a casi 30 de media. Bueno, mejor no? Areitio lo he subido alguna vez pero hace varias décadas, jaja... Así que con calma y con el calor ya apretando cerca de los 30 grados. El acceso a Ermua está cortado pero me he colado por una esquina y he podido llegar al otro lado bajando a pie unas escaleras de obra sin mayor contratiempo. La variante y los túneles no me apetecían nada... Iba ojeando algún bareto majo para tomar algo porque no he llevado nada encima. Solo un bidón con sales y un sobre para cuando rellene. En Ermua no he visto ninguno... En Eibar tampoco aunque he parado, eso sí, a llenar un poco el bidón y he coincidido con un chico que venía de Oiartzun y quería llegar a Bilbao, aunque su mujer estaba en Ikea y prosiblemente le recogiera de camino... Yo a lo mío. Soraluze es una trampa con unos repechos que mejor hubiera ido por la variante... Los bares no me han llamado la atención, así que he seguido hasta Bergara. Zumo y palmera de chocolate que me ha costado terminar. No tenía apetito, sólo sed. Camino para adelante dejando atrás Mondragón y Aretxabaleta y finalmente he probado salado en Eskoriatza. Un pincho de tortilla y espinacas redondo como una hamburguesa y... una jarra de limón con un chorro de cerveza sin alcohol. Cómo entraba a 35 grados que estábamos ya... Una vez en marcha de nuevo he cometido la osadía de subir no por Arlabán que ya conozco y es más tendido... No... Tenía que probar Salinas "la vieja" como se le conocía en mis tiempos de amateur. Nunca corrí allí pero sonaban leyendas horribles sobre el puerto. Y las he vivido todas de golpe a 37 grados.  Aunque se suben más de 6 km lo "duro" son casi 3 con una pendiente media del 8,5 % y con una rampa de 140 metros por encima del 18%

No hay fotos ni video porque bastante tenía yo con no bajarme de la bici, bufff.... El pincho en la boca lo he llevado casi hasta Bilbao; no digo más.

Lo bueno es que una vez arriba en un corto descenso estás en la carretera nueva, pasas a Alava y enseguida Landa, donde tomo la carretera al lado del embalse y zona de playa y actividades acuáticas. Estaba a reventar pero como era hora de comer y sobremesa, no me han dado guerra los domingueros de sábado. En Marieta he parado en un bar muy majo con mesas a la sombra de unos enormes robles y he tomado un bocadillo de tortilla con chorizo y una jarra de lo mismo de antes. Jo qué riquísima entraba... Y vuelta a pedalear. Un rampón del 10% antes de llegar a la conexión con la N-1 por la que he entrado a Vitoria con un viento frontal "más que suave" y una temperatura de 40 grados. Casi nada lo del ojo...

En una gasolinera de la zona industrial a la salida he cogido una botella de Aquarius fresco y he revivido un poco porque estaba empapado en sudor (es lo que tiene el calor húmedo de por aquí arriba). El tramo de nacional a Bilbao por Barazar hasta llegar a Legutio es una autovía donde el aire soplaba de todos los modos posibles (salvo a favor) y he pasado un rato - casi 45 minutos en realidad- mal pero mal. El pulso no bajaba, la velocidad era ridícula... he parado un momento a ver si orinaba, pero nada. En fin, los malos momentos de los que algo se aprende (pero poco porque volvemos a pasarlos jajaja...). El cielo ha ido cubriéndose primero con nubes como jirones pero ya pasado Legutio ha hecho aparición el paisaje típico de "Mordor" y la temperatura se ha desplomado a 25 grados. El viento ha amainado algo y he conseguido rodar a un pulso contenido. Bajar el puerto de Barazar ha sido un bálsamo. En cuanto he llegado abajo al valle de Arratia he comenzado a sentirme casi bien; salvo que ya no encontraba postura y la musculatura en general - y las posaderas en especial- pedían pausa a gritos... En Igorre he cogido cocacola y unas barritas de chocolate, repuesto agua con las sales que traía y ya con mejor talante he llegado a Lemoa y tirado por Amorebieta porque llevaba 170 km y veía que no me salían 200. Entre ése pequeño rodeo y otro en Larrabetzu hasta Goikolexea, y alargando por el parque y el seminario hasta Larrondo he conseguido los 201. Ni un metro más oiga. Jarto jartao, jajaja...

Mención especial a mi hijo Ander que ha estado pendiente por teléfono toda la jornada por si tenía que venir al rescate. No ha hecho falta pero es una tranquilidad saber que hay relevo de Tere cuando hace falta... Gracias!!

201 km

1.649 m+

7h 39 minutos de pedaleo

8 h 48 minutos reales

26,3 km/h de velocidad media