miércoles, 29 de agosto de 2012

La Telefónica sube Pagasarri por Zamaia

Quedamos a las cinco en Euskalduna Alberto, Aitor, Javi, Luismi y yo para dar una vuelta. Imanol falla porque había salido por la mañana ( una vez más el miedo es libre...). Decido enseñarles la Fuente del Oro y asomarnos a la grieta de Zamaia para regresar por Pagasarri. Hermosa tarde de sol y temperatura moderada y un viento que refresca haciendo el pedaleo agradable. Variopinto grupo tanto por las características ciclistas como por las máquinas que portamos. Aitor lleva una bicicleta histórica con rueda mixta y amortiguación delantera y parrilla portabultos. El resto llevan semirígidas salvo el único panoli que carga con la doble (el abuelo).

Llegamos por el bidegorri a Zorrozai y seguimos a Kastrejana por la N-636. En el puente de Las Brujas pasamos a la margen izquierda del Kadagua evitando el tráfico rodado, que aunque no abundante nos sobra. En Alonsotegi volvemos a la carretera para cruzar hacia el barranco Azordoiaga aunque justo bajo el puente del Corredor nos desviamos a la Fuente del Oro a través de una fuerte pendiente que a más de uno le pilla con el cambio a contrapie.


Paramos en la Fuente unos minutos. La sombra y el frescor se agradecen porque el calor y la subida nos ha hecho romper a sudar de lo lindo.

Comenzamos la subida entre pinos y alternando algún bosque caducifolio aunque lo más destacable en la jornada son los tábanos. Pesados, insistentes, fuertes y resistentes.... Odiosos en suma.







Alcanzamos el atajo de la Extrem Bilbao entre pinos y sorteamos el único charco de la jornada. Poco después pasamos entre unas vacas que pastan en medio del sendero... Tarde zoológica completa !




Por fin alcanzamos la espina de Zamaia, sobre el Valle del Kadagua desde donde contemplamos las vecinas cumbres de Arroletza y Sasiburu hasta Peñasblancas y Apuko, al fondo Argalario Mendibil, Eretza y Ganeran, y Ganeta, Pagasarri y Ganekogorta (envuelto en nubes).





Ascendemos por la espina por un minúsculo sendero entre helechos y argomas remontanto por último un empinado bosque y un amplio sendero que nos lleva a la planicie antes de la grieta.




Volvemos a la pista por la que subíamos de Fuente del Oro rodeando Zamaia por el NE dirección Pagasarri donde reponemos fuerza y llenamos los bidones en la fuente de Tarín. Vemos de pasada las neveras y en la encrucijada de la cima junto al refugio nos dividimos: Alberto y Aitor siguen rectos para Bilbao y Luismi, Javi y yo bajamos por Arraitz y Kobeta al alto Kastrejana donde Luismi ya marcha para Lutxana y los dos Javis para Deusto.
En casa el cuenta indica 43 km en 4 horas reales (3:05 efectivas) con una media de 15,6 km/h.
Alberto no ha descargado aún el track. Lo colgaré cuando lo tenga.

lunes, 27 de agosto de 2012

La hora de Lunada

Foto: Nacho Castanedo. Más fotos en http://www.facebook.com/#!/media/set/?set=a.358966067516084.84496.100002080818822&type=3
Hace ya muchos meses que me gustaría subir el portillo de Lunada. Y a Imanol le apetece bastante. Pero como tantas veces ocurre hay que plantearlo de sopetón. Sábado por la noche me avisa y lo decidimos sobre la marcha. Vamos a subir desde Liérganes, lo más corto posible para que el recorrido no le pese demasiado.

Cruzando el Río Miera

A las 8,30 a pesar del cielo despejado y atmósfera límpida la temperatura en esa parte del mundo es de 13º y no apetece demasiado pedalear como no sea para entrar en calor. Menos mal que el perfil es ascendente y calentamos enseguida.

La subida es casi continua salvo dos repechos con fuerte descenso. Es desde la entrada a San Roque de Riomiera donde se puede decir que comienza la subida de verdad. Y sobre todo en el cruce a Selaya y Vega de Pas desde donde hay 14 km hasta el portillo.


A medida que ganamos altitud el paisaje cambia y los bosques van dando paso a los pastos y las agrestes laderas que forman barrancos de una belleza sobrecogedora. En un tramo tenemos que sortear un rebaño de cabras que ocupa por completo la calzada ante la indiferencia de los pastores que las ¿conducen?



En la subida y luego en el alto coincidimos con Nacho, un chaval que sube con la BTT en busca de caminos y aventura. Gracias a él logramos nuestra única foto juntos. Ropa seca y para abajo, que sopla un viento frío que con el sudor no nos conviene. El descenso para bicicleta de carretera no es lo más apropiado porque el asfalto está muy parcheado y abunda el excremento de cabra. Quizá con la BTT pueda llegar a ser divertido... La velocidad de bajada sin apenas pedalear es elevada para el firme y la bici bota bastante. Eso y las curvas sobre los barrancos hacen que apenas demos pedales. El fresco que soplaba arriba nos acompaña todavía y se pega en los huesos no dejando entrar en calor hasta llegar nuevamente a San Roque. A partir de aquí el asfalto mejora pero las zonas umbrías mantienen cierta humedad en la calzada y hay que tener cuidado en las curvas.

En resumen una jornada de paisaje casi alpino con un recorrido en el que la subida es ideal y el descenso habrá que realizarlo por otro lugar la próxima vez.

domingo, 19 de agosto de 2012

A la conquista de El Tajo


No se trata del Tajo de Ronda, sino del río Tajo a su paso por la provincia de Cáceres. Una tierra de contrastes: fresca y verde durante la primavera y árido y semidesértica en el verano. El río Tajo pone una nota de vida en el paisaje, especialmente gracias a sus embalses entre los que destaca el de Alcántara, con una enorme extensión de agua (entre las mayores de Europa) y una profundidad superior e los 50 metros en época de contención de la presa. La proximidad al pueblo de Hinojal le hace especialmente apetecible para practicar la natación, la pesca o el remo. Hay un pequeño club náutico pero privado. Además hemos remado y navegado a motor en algunas ocasiones. Todo un lujo en medio del tórrido clima extremeño. Hay algunos otros atractivos relativos al río: las construcciones. Modernas unas, antiguas otras. Podemos citar como más antigua el puente romano de Alconétar (S.II d.C.) rescatado de su actual ubicación antes de la construcción de la presa en 1973. En el otro extremo del tiempo destaca el más moderno puente de la autovía A-66 o de la Ruta de la Plata (2006) verdera obra de ingeniería moderna. La hemos visitado una tarde cuando el fuerte calor lo ha permitido


Pero entre ambas épocas a nadie deja indiferente la torre Floripes o simplemente "el castillo" como se le conoce en las inmediaciones. Es frecuente que el nivel del embalse la oculte por completo, aunque es habitual verla emerger del agua en mayor o menor medida. Incluso en ocasiones el nivel desciende tanto que queda al descubierto por completo y muy cerca de la orilla. Es el caso de este mes de agosto, así que el bueno de Pini y yo no hemos dejado pasar la oportunidad y nos hemos lanzado a la aventura.Hemos ido con las bicis por la vieja carretera vecinal hasta la N-630 muy poco frecuentada tras la entrada en servicio de la A-66. Desde ella hemos bajado por una pista de tierra y un revirado sendero después hasta llegar a la zona de piedra habitualmente ocupada por el agua. Hemos alcanzado la orilla y nos hemos echado al agua para nadar los menos de 100 metros que nos separan de la torre. Una vez allí hemos debido escalar por uno de los ventanales equipado con unas cuerdas y una escala. Desde el ventanal se accede a una sala de la que parte una escalinata empinada y retorcida que nos conduce a la plataforma superior donde podemos dominar el embalse con una sensación de triunfo y aventura. Esta es mi cuarta ocasión en los casi 30 años que llevo viniendo a estas tierras. Dos he llegado nadando, una a remo y otra en lancha a motor.
Desde la N-630 se divisa la torre en el centro

En la zona frecuentemente cubierta por el agua abundan las lajas de pizarra
Afiladas y enemigas de los neumáticos

La N-630 se adivina en el tercio superior. Las bicis están en la izquierda del primer islote

Nosotros estuvimos allí...

Sí, Pini, tú también aunque te escondas...