martes, 1 de mayo de 2012

Y por fin, Ganeko

Hacía dos años que le tenía ganas al coloso de la zona. Sus 997 m y sus redondeadas laderas me llaman desde la ventana de casa a diario. Así que hoy Aitor me ha llevado a la cumbre gps en mano. Una mañana limpia y templada con algo de viento que promete obsequiarnos con estupendas vistas desde la cumbre. Hemos subido por Alonsotegui, donde hemos llegado tras un calentón con unos carreteros a los que les hemos cogido en ruta para que nos quitasen el viento, jeje... La subida es constante y con pendiente bastante acusada en tramos largos. No llevo clino, pero creo que habrá pasado del 18%.

Al fondo Sasiburu sobre Alonsotegui
Yegua recién nacida

Poco a poco empezamos a disfrutar de las vistas a medida que ganamos altitud. Alcanzamos la bifurcación que sigue para llegar de nuevo a Alonsotegui por la Fuente Del Oro y giramos a la derecha dirección Zamaia y Ganeko. Aunque nos implica un desnivel extra, coronamos Zamaia para mostrarle a Aitor la grieta minera. Un abismo de unos 40 metros (he leído por ahí que 90...) donde se extrajo mineral de hierro en las primeras décadas del siglo pasado.
Desde Zamaia con Ganeko al fondo

En la cumbre nos deslizamos por los pastos entre yeguas y potrillos recién nacidos para llegar al pie de la pista que, desde Pagasarri, retorna por la ladera E de Zamaia hasta Alonsotegui y de frente nos deja en las faldas de Ganeko. Mucha pendiente, piso resbaladizo por las lluvias, y mucha piedra suelta. Hemos superado los primeros metros hasta una curva cerrada con lajas de arenisca muy descarnada y en escalones. No hay remedio: pie a tierra.  Si ayer nos tocó mountainbarry, hoy Ganeko manda "empujanbike". Llegamos a montar algo más arriba y optamos por una pista herbosa más horizontal que pensamos nos servirá. Error.... Al cabo de un rato nos toca subir a la trocha por la ladera entre matojos. Como el viento ahora está parado, decidimos comer algo y nos sentamos a disfrutar del paisaje. Distinguimos la peña del Mazo en Karrantza, Porracolina sobre Arredondo y al fondo ya en el horizonte Lunada y algunos picos nevados. Una gozada, de verdad.

Retomamos la trepada y enseguida alcanzamos de nuevo la pista. Podemos montar y cruzar el cauce muy crecidito de un par de fuentes que ladera abajo se tornan torrentes y cascadas camino de su confluencia con el Kadagua. Aun toca desmontar otro par de veces pero finalmente logramos cabalgar por la despejada pradera que conduce a la cumbre.
Ultimos metros para Aitor
El viento dificulta el equilibrio



El viento aparece de repente (creemos que nos lo evitaba el propio monte) y nos empuja como hojas de papel. La vista desde la cumbre es espectacular. Lástima que el viento no deja dsifrutar de mucho tiempo aquí arriba.
Desde la cima de Ganeko con el Gran Bilbao de fondo
Panorámica desde la cumbre
Aprovechamos la llegada de un montañero para la foto de rigor juntos y a toda prisa regresamos unos metros por la misma cresta que hemos llegado para pasar a la ladera Sur y deslizarnos cuesta abajo hacia Santa Lucía en Llodio. En una zona de barro me meto en una rodera y pierdo el control de la rueda delantera. Salto con suerte de la bici que se queda espatarrada en el barro y en plan Mariano Haro corro unos metros hasta lograr pararme. Aitor se parte de la risa. Si es que soy un torpe, jaja....

Poco después le advierto que nos hemos pasado una bifurcación y que la pista que llevamos parece bajar hasta un barrio que no identifico. Segundo error, porque nos empuramos entre pinares y brezos durante un rato y acabamos bajando a pie. Yo arrastro la bici como puedo (algunos momentos parece que ella me quiere arrastrar a mí) mientras que Aitor que es un fenómeno del descenso se tira por sitios que no alcanzo a creer que puedan ciclarse ni siquiera viéndolo... Por fin pista de nuevo y en un rato y mucho barro llegamos a Santa Lucía. De aquí bajamos hacia Okendo por un barrio que conozco de mi etapa de vecino llodiano, y relajadamente comenzamos el regreso a Bilbao. Ninguna novedad salvo dos paisanos en bici flaca que nos rebasan como motos en el repecho entre Arbuio y Alonsotegui y a los que cien metros después decidimos dar caza, cosa que hacemos por dos veces disfrutando de cómo flipan cada vez que les damos alcance jaja...

Un jornada intensa de bici y deporte rural (sólo que en vez de buey arrastramos bici) que nos ha deleitado los sentidos para una temporada.

lunes, 13 de febrero de 2012

Saliendo por la tangente

Hoy no toca bicicleta. Aunque sí monte; monte por el interior de la tierra. Vamos a recordar viejos tiempos y a darles lo suyo a Aitor, Isma, Alex y Txemi, y Darío. Como igual son muchos para mí solo, me acompaña Javi Millo, al que hace ya varios años que no veo, y algunos más que no coincidimos bajo tierra.

No vamos a hacer nada demasiado complicado. He elegido Baltzola y Jentilzubi para poner a prueba codos, rodillas y flexibilidad de esta cuadrilla de ciclistas carreteros y emeteberos, de forma que me pueda vengar de las palizas que de una u otra manera me suelen dar en casi todo tipo de terrenos. Lástima que no hayan picado el anzuelo los Iván, Pantani y Jon Pena.... Igual se animan viendo las fotos, no lo descarto del todo, jeje...

 Mañana muy frío con hielo en las campas y restos de la nevada de estas semanas atrás. Pero nada que no se arregle en cuanto entramos por la boca Gibeltar -las 11,00 h- y comenzamos a arrastrarnos por el laberinto de Baltzola. Un rato de desconcierto y desorientación, porque no encuentro el paso hacia el piso alto. Javi Millo me deja hacer entre sonrisas y muecas. El se acuerda mejor que yo, pero no mueve un dedo el muy... Tras buscar el paso por todos los pasadizos posibles, encuentro por fin la escalada -la recordaba más sencillita- y por fin comenzamos a reptar por los laminadores entre sudor, jadeos y algún que otro juramento. Y conste que el piso es arcilla endurecida, todo un regalo para codos y rodillas. Con un poco más de imaginación logramos saltar al piso intermedio y salir por la boca grande de Baltzola. Visitamos un momento el sumidero de la sima de Abaro para que vean el caudal que luego reaparecerá en la cascada tras el cañón de Jentilzubi. Regresamos por la enorme galería principal y salimos nuevamente por Gibeltar.


Entramos ahora en Jentilzubi y nuevos estrechos y caos laberínticos nos depositan en los gours que hacen las delicias de todos por su transparencia y profundidad. Tengo alguna breve laguna hasta que localizo la trepada a la galería que nos llevará hacia el  paso del cañón. Hoy tiene bastante agua y alguno se acuerda de las botas de goma que no ha traído... En contra de mis temores superamos con normalidad los dos estrechos y por fin comemos sentados a los pies del enorme cono de sedimentos del gran cañón. Proseguimos hacia la cascada y llegamos a ella en medio de un estruendo que apenas permite escuchar nuestras voces. Desistimos de pasar hacia el otro lado y llegar al sifón. Hay instalación fija pero nadie lleva arnés y no quiero correr riesgos con el agua bajando tan fuerte. Vuelta sin novedad y salimos a las 14,45 h.

Una jornada muy divertida para todos y que a mí me ha permitido convivir nuevamente con las maravillas subterráneas de la naturaleza y reencontrarme con mi discípulo y compañero Javi Millo.














sábado, 7 de enero de 2012

Primer fondo del año



104 km
3h 45 min
27,1 km/h
subida: 1.073 m

No es que la vuelta a Trebuesto sea una vuelta de largo fondo, pero para empezar el año tras las palizas gastronómicas de estas fiestas, y con un clima que ya poco tiene de otoñal, ha resultado una salida de pantalón largo.
He quedado con Petxoman a las diez y cuarto en Basurto y hemos decidido ir por la costa y volver por el interior para hacerla un poco más entretenida. A la altura de Max Center y ante el atasco del día después de Reyes -cambios de regalos etc...- hemos rodeado por Kareaga. En ese atajo andábamos cuando he notado un ruidito sospechoso... Un trozo de fleje metálico clavado en la cubierta trasera. Empezamos bien!!!. Ya tenía abajo los piñones para sacar la rueda cuando Petxo ha quitado la chapita y... oh.... No ha llegado a perforar la cubierta.!!! Así que, vuelta a todar agradeciendo a Specialized el grosor de la banda de rodadura de sus neumáticos, jeje...
El día ha levantado y el solete nos ha acmompañado casi toda la jornada; aunque con una temperatura moderada y un ligero viento N-NW que no ha llegado a molestarnos apenas. Saltacaballos ha resultado lo dura que esperaba. Petxo dice que es mejor no pensar en ello y me ha contado la anécdota de la última vez que ha subido por aquí. A 8 km/h y con la moral por los suelos, cuando llega arriba y aprecia que tiene un radio roto y le va frenando la rueda contra la zapata... Menos mal, porque esa sensación de fracaso puede llegar a dejar una huella traumática, jaja...
En Trebuesto parada obligada donde Josetxu: café y colacao con sendos trozos de tarta para cargar el depósito... Y enseguida vuelta a pedalear para Trucios. No hemos tenido anécdotas relevantes y nos hemos plantado en Sodupe donde venía de vuelta Jon Pena que hoy ha entrenado por la zona. Le hemos acompañado hasta su casa en "el repecho del dolor".Y en Zorroza cruce de frente con Iván y Pantani que iban a por lo suyo también.
Una jornada entretenida pero que me ha dejado bastante fatigado, sobre todo los cuádriceps y el cuello. Pero es el precio a pagar por adelantado... El Soplao está en el horizonte...

lunes, 19 de diciembre de 2011

Locura ajena

Transcribo la nota que me envía un amigo porque no tiene desperdicio la machada que se ha currado en solitario ayer en algún lugar de la geografía española. No doy pistas para que no me lo cuelguen en su casa. Los paréntesis (censored) son míos. Aclaro que es la segunda vez que sale en bici por el monte, y tampoco puedo decir que sea un aficionado a pedalear en ningún terreno. O sea, que no anda en bici nunca!!
Descubrirse, no tiene desperdicio:
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Bueno, aprovecho para machacarte con mi expedición de ayer:

El perfil corresponde a la Ultra Trail que se hace en septiembre y a pie, yo hice ayer desde el km 58 hasta el pico (censored), en el km 98, aunque las variantes que tuve que introducir para salvar tramos de senda inaccesibles en bici (para mi, claro) me salieron 100km (ida y vuelta, claro).

Punto de salida y llegada: (censored), último pueblo de la provincia antes de entrar en la provincia de (censored). Salida a las 8.15 y llegada a las 18.15 (más o menos).

Punto de retorno: pico (censored), 2.020m





El desnivel fue bastante duro, porque para pasar de los 1.000m de la salida (en el km.58) hasta los 2020m del pico hay un sube-baja constante.

Fueron 6h de ida y 4h de vuelta, pero lo peor fue el frio. Sobre la cota 1.700m se empezó a congelar el agua del botellín, y en el pico estaba hecha un bloque.

En esa cota el viento era muy fuerte, y a partir de los 1.900m estaba todo nevado y la cumbre envuelta en nubes.

Los pies y las manos parecían muñones, casi sin sensibilidad y eso que llevaba dobles capas. Eche en falta cubre botas para los pies y guantes de ventisca. El resto del cuerpo ok, llevaba varias capas, pero lo fundamental: un polar y encima el cortavientos. Se comportaron fantásticamente. Tema comida bien, combinado de frutos secos: dátiles, higos y orejones. Una barrita y un gel.
La bici se comportó como una campeona. Ahora pienso que hubiera ocurrido de haberla roto por el pico. Eso sí hubiera sido duro.
Te adjunto el track por si quieres verlo en google earth. Es una zona muy despoblada, lejos de todas partes. Es la estribación sur de la cordillera ibérica que termina con orgullo alcanzando la cota de 2.020m.

y en imagen:


Lástima que no tenga fotos. El paisaje por la cumbre era precioso. Las formaciones de la nieve sobre las plantas eran curiosas porque el viento las iba modelando. Aunque hubiera llevado cámara no hubiera podido disparar por el frio.

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En fin, una auténtica hombrada, aunque tengo que decirle que ha sido un poco expuesto lanzarse así al monte y a esas altitudes con el tiempo que se ha metido encima. Creo que contamos con otro candidato a los Diez Mil del Soplao este año 2012. Dede luego ha superado el período de prueba con sobresaliente!!

domingo, 18 de diciembre de 2011

Comida de Navidad

El domingo 18 de diciembre toca comida de Maestre en el bar de Josetxu en Trebuesto. Antes de la hora de comer vamos a dar una vuelta por el monte con las BTT organizada por Fernando. El mal tiempo dicen ellos -aunque realmente ha sido el miedo - ha hecho que la mayoría haya preferido quedarse calentito en casa. Allá ellos; Iván, Pantani, Aitor y yo hemos sido respetuosos con la convocatoria y a las diez y media largas nos hemos enfundado en toda la colección de invierno que tenemos por casa, y hemos arrancado dirección Trucíos. A pesar del estado de la carretera, totalmente saturada de agua, y la baja temperatura en torno a 4 grados, se pedaleaba rapidito y hemos calentado enseguida.
Al volver a Trebuesto. Iván ya no estaba


La cámara quedó en el coche, no hay fotos del recorrido


Al llegar a Agüera se toma el desvío a la izquierda y comienza la ascensión a Ventoso. Se trata de una pista asfaltada hasta la mitad, con pendiente más que maja en algunos tramos y que Iván y Pantani han subido "a ritmillo" (ya te digo yo que no...) y que nos ha hecho abrir los paravientos, gore, térmicas... Una vez arriba, Iván ha bajado para casa por Sámano y Pantani ha vuelto un trecho a por nosotros, para coronar juntos. En estos momentos hemos tenido la única hostilidad meteorológica (más allá del frío) digna de mención: una granizadilla que se ha prolongado apenas unos 3 minutos. Desde la cumbre hemos bajado por un inmundo cortafuegos que me costado un revolcón sin consecuencias, y a continuación por una pista de explotación forestal con piedras, agua, barro y ramas de eucalipto. Un maravilloso cóctel que me ha dejado las manos doloridas de tanto agarrarme y frenar. Es lo que tiene ser torpe... A Pantani le hemos dejado que siga para adelante porque quería pasar por casa antes de la comida, y Aitor me ha llevado más despacio. Incluso me ha ablandado algo la amortiguación que -según su experta mano- parece llevo excesivamente dura y más que absorber, me "rebota". Bien sea por su manipulación, o por que la pista se ha vuelto menos agresiva, el resto del descenso he logrado disfrutar un poco. 

Hemos regresado a la pista por la que hemos subido y ya el frío empieza a calar un poco. Así que cuando en Agüera de nuevo entramos en la carretera, hemos metido la directa y no hemos parado hasta Trebuesto. Ha salido incluso un tímido sol que he aprovechado mientras ellos se cambian en la furgo para seguir hasta la rotonda de Guriezo y trotar un poco por la orilla del río volviendo a Josetxu sobre las 13,30 h. El cuenta se ha quedado sin pila, así que no tengo datos reales. Han sido unas 3 horas escasas y calculo unos 40 km.

A las dos y media hemos degustado unas estupendas alubias con sus correspondientes sacramentos, guindilla para empujar, y los más valientes -en seco cualquiera- se han enchufado un segundo a base de pescado o carne. Fíjate que yo soy más de dos platos de alubias...

Y para muestra de la juerga, ahí quedan algunas fotos. Omitiré los comentarios y anécdotas que unos y otros han compartido... O si no, allá van algunas: la vez que Iván salió a la calle cambiado para entrenar y entonces se dió cuenta que la bici la había olvidado dentro de la tienda... O cuando Ismael en la vuelta a Argentina se metió en una escapada y como iba sin suficiente entrenamiento se quedó a cola y todo el mundo apostaba por él porque no daba relevos (quedó el 6º de 7 escapados) o cuando Pantani me ha dicho que era broma que hubiera estado como profesional en el ejército destacado en Afganistán ( y llevo creyéndolo desde hace 3 años...).


En fin, muy buen ambiente para cerrar este año que nuevamente nos abandona. Todos os deseamos Feliz Navidad!!
Menos mal que a Pantani no se le ve el gesto...


Josetxu y señora. Dos buenos anfitriones
Y después alguno acaba como acaba...


Ellos se juntan cuando les cría.... ¿¿¿Dios??? (Foto Pedro)

domingo, 11 de diciembre de 2011

La Zona Minera a examen


La luna sobre Zorrozaure se resiste a acostarse.

Seguimos disfrutando de tiempo espléndido y no desaprovechamos ocasión para recorrer los montes a lomos de las dobles. De nuevo Aitor, Alex y Julio, un colega suyo, nos damos cita para llegar hasta Gallarta por el bidegorri. Antes un pinchazo de Julio en el Euskalduna nos retrasa un poco la salida oficial. La cámara la pone Alex porque él no lleva repuesto. Recorremos la margen izquierda de la ría en la zona entre Lutxana y Barakaldo retozando arriba y abajo por los desniveles de hierba. Seguimos por la orilla izquierda del Galindo conectando con el bidegorri por el puente nuevo cerca del Carrefour. En Gallarta ascendemos junto al Museo Minero hacia Cadegal y el Garbigune donde tomamos la pista de la Orconera hasta las inmediaciones de la rotonda de entrada a La Arboleda.


La pista de La Orconera antaño usada para bajar mineral a AHV
El frío de la mañana se ha evaporado pedalada tras pedalada, aunque el sol está empezando a esconderse tras abundante nubosidad. Ya en la carretera de Peñas Negras saludamos a una familia de cuatro borricos que nos miran con curiosidad desde la cuneta. Una estampa rural que -tristemente- puede acabar desapareciendo en poco tiempo. Tomamos la campa para llegar por una divertido sendero al Centro de Interpretación donde disfrutamos de algo de comer y una brevísima visita al mismo. Merece la pena ver con calma las fotos antiguas de los trabajadores excavando la explanada entre La Reineta y La Arboleda ataviados con ropa de vestir, cesto y pico en mano...

Sin comentarios...

Ídem...

Subimos por la pista a Ganerán para desviarnos enseguida a la derecha. Grandes losas de roca desnuda nos hecen sudar durante algunas decenas de metros. Poco después la pista se normaliza y enseguida llegamos a la fuente y ahora toca un suave aunque rápido descenso por otra con bastante mineral suelto. Es el momento ideal para que Julio pille alguna arista y pinche de nuevo la trasera. Le dejo la cámara con líquido que llevo y que nos cuesta un poco hinchar porque la válvula está un poco pegada.

Así va el país... Uno trabaja y los demás miran...
Aprovechamos para comer algo -Aitor un bocadillo y los demás barritas y "mierdas"-. Llegamos a la zona de la mina Elvira y el antiguo hospital cuyas ruinas aun permanecen en pie. Una pista en falso, nueva liada en una hoya sin salida y recuperamos el destino que Aitor tiene en mente y que ya hiciera tiempo atrás. Rodear toda la zona dirección Ganerán para volver a Peñas Negras. Atravesamos bocas y respiraderos de cuevas y minas, algunas en forma de sima vertical muy próximas a la ruta. Además hay un tramo de descenso que -directamente- hago a pie mientras los tres locos que me acompañan la hacen montado algún tramo unos y todo él Aitor que hoy está que se sale de alegría por estos andurriales. Caemos en una zona inundada y me apeo para pasar por la orilla pisando piedras para no hundirme hasta las trancas. Me estoy volviendo un poco señorito... La pista según Aitor es horizontal y sin dificultad. JA! hay que ver qué rampas y qué descensos. Aparecen bancos de caliza entre la hierba y la zona adquiere una belleza especial. Para rematar el placer, las vistas son impresionantes. Alcanzamos a ver la Virgen de las Nieves en Guriezo, Alén, Ventoso, Mello, y junto a nosotros, Pico la Cruz que le encanta a Aitor.




En un constante subir, la "pista horizontal" nos deja en el primer cruce hacia Ganerán y poco después ya en pleno y vertiginoso descenso a Peñas Negras dejamos también por la derecha el otro que sube más por el norte. Algunos montañeros que nos ven bajar a tal velocidad se apartan prudentemente a la cuneta...
Reconocemos el desvío por el que hemos subido antes y estamos a punto de llegar a una trialera que nos deja justo en el aparcamiento y se la señalo a éstos. Me abro un poco a la izquierda para tomarla bien y... entonces me doy cuenta que ésta es un caos de rocas y grietas. La que digo está cincuenta metros más abajo. Pero para cuando doy el aviso Aitor ya se ha metido de patas y se para justo al borde de uno de los piedrolos ante un salto de casi un metro al que sigue otro u otros dos no mejores. Una pareja de paseantes se espantan y echan las manos a la cabeza al verle hacer el equilibrio para parar y no caer.
Pero el miedo es libre señores. Y Aitor está decidido a bajar. Y la baja. Y me cago. Y la vuelve a bajar. Y en lugar de volverme a cagar (realmente, "además de") le hago el video que véis a continuación.


Como suele pasar, no refleja ni de lejos la locura que representa meterse por ahí. Pero debo decir que lo ha superado con una seguridad y maestría que envidio y seguiré envidiando (porque no lo voy a intentar nunca, jeje...)
Tras el segundo descenso su rueda delantera pierde aire por una pequeña fisura lateral. El líquido ya no lo tapa y procedemos a poner su cubierta (y la última que llevamos).
Alex y Julio se bajan por la Arboleda a Portu para pasar el Puente Colgante y regresar a Algorta. Nosotros intentamos recordar la pista que baja por la margen derecha del pantano hasta El Regato. Y aunque en un momento dudo y puede que hasta haya elegido la pista más superior, logramos el objetivo sin dificultad. A medio descenso adelantamos a un ciclista que estaba hablando por el móvil entre los pinos (chico, hay unos gustos...) Pero unos segundos después - mientras sigo como puedo a Aitor que se crece cuesta abajo - noto una presencia extraña: Se me ha pegado por detrás. Le pregunto si ésta pista es la buena y me dice que no sabe. Total: que el tipo estaba perdido y al vernos se ha bajado con nosotros y juntos hemos ido hasta Gorostiza donde se ha despedido agradeciéndonos la orientación. De lo que no ha hecho comentario es de la velocidad a la que le hemos traído junto al pantano... Entre 38 y 40 por hora en fila y bien agachaditos, jeje...
Y nosotros que no teníamos casi un gramo de fuerza, hemos optado por no subir el repecho de Retuerto sino llegarnos a Lutxana por el BEC y la Sefanitro, y en Burtzeña ir por la acera hasta el Poli de Zorrotza donde ya hemos hecho bidegorri, oración, despedida y cierre. Hemos llegado calentitos con 63 km en 4 horas y cuarto (3 y media efectivas) a media de 17 km/h que, con estas ruedacas y el desnivel acumulado... No ha estado nada mal creo.
Si a alguno os apetece repetir, y sabéis contar.... Conmigo no contéis.........................

domingo, 4 de diciembre de 2011

El Regato-Argalario-Sta Agueda

Amanece con cielo cubierto pero nubes altas que no asustan demasiado. Viento de componente sur molesto y fresquito a las cocho y media. Ropa larga, ya terminó lo bueno. Hemos quedado Aitor de Maestre, Alex que pasó hace unos meses por el taller y mi compañero de trabajo Javi Valdés con idea de dar una vuelta de unas 3 horas por la zona de la margen izquierda en torno a El Regato.
Saltamontes Aitor. Al fondo Eretza
Llegamos al popular barrio baracaldés a través del sendero peatonal que bordea la orilla del pantano desde Gorostiza. Una gozada de paisaje matutino. La primera subida al campo de tiro es cortita pero técnica con dos curvas que nos desmontan a todos menos a Aitor. De ahí al pantano viejo son casi 3 km con alguna rampa hermosa y bajamos un poco el pistón y quitamos algo de ropa de abrigo; ha levantado el día y el sol luce aunque el calor está lejos de sentirse.
Nos toca torear durante un tramo largo a un rebaño de terneras que se empeñan en ocupar el camino -antigua vía minera- que bordea el pantano. Al final se refugian en un lateral y podemos seguir sin ellas, llegando por la empinada carreterita al cementerio de la Arboleda. De ahí hacia el Pirulí rodamos alternativamente por asfalto y las campas verdes viendo al fondo Eretza, Apuko, y algo más cerca a nuestra derecha Ganeran.
Al fondo el Pirulí de Mendibil
Poco antes de llegar a la base de la antena vemos un grupo de ciclistas que están intentando reparar un pinchazo. Problemas para soltar la cubierta? Les pregunto mientras les veo pelear con el desmontable. "Esta cubierta es muy dura..." responden. A ver, déjame.... Ya está! (con la mano). En fin. No nos han hecho la ola porque el agua está fría, jeje... Nos hemos quedado para ayudarles a colocarla de nuevo y hemos hecho bien porque si no... hacen noche. Aitor que se había quedado un poco al margen (hoy no trabaja a fin de cuentas...) Al final no ha podido resistir y ha dado un recital de cómo se mete mansamente una cubierta "muy dura" He aprovechado para hacer un poco de marketing de Maestre, jaja.... y cada uno a su ruta.
Javi que ya iba un poco justo ha seguido adelante y nos ha esperado en la explanada bajo la antena, dando vista al gran Bilbao, al Abra y a los montes de media Bizkaia. Paisaje espléndido el que nos han brindado Mendibil-Argalario.
Hemos aprovechado para hacer unas fotos, que luego no tengo material para mostrar. Si no fuera por el airecillo que cortaba, hubiéramos estado un rato al sol y comido algo. Pero hemos tirado Argalario abajo en cuanto el "reportaje" ha quedado listo.


He dudado un poco en una intersección porque no he subido más que hace dos veranos con Luismi e Imanol y no he bajado nunca. Pero lo he visto claro. El terreno era suelto y con algún pedrusco, así que he preferido bajar suave y mirando a Javi que no le he visto nunca por estos andurriales y no es plan de perderlo... No ha tenido nunguna dificultad y hemos ido bien, aunque Alex y sobre todo Aitor volaban por las curvas entre pedruscos y regueros. Nueva duda para empalmar con la carretera que baja a Gorostiza y la cual quiero atravesar para proseguir por pista hasta el paso canadiense sobre los depósitos de agua.
No pasa nada, ya lo sabemos. Pero Javi no lo ve claro...
Parece que he acertado. Hemos llegado a la pista que buscaba y seguimos bajando por ella; en un momento veo que Aitor se para y señala a la derecha un sendero que baja perpendicular y que, claramente, conectará más abajo de nuevo. No se lo piensa y baja por él como un obús. El terreno no es malo y el ligero barrillo formado por la lluvia de anteayer no impide un agarre más que moderado, así que, cada uno a nuestra medida disfrutamos de un tramo trialero "de regalo". El último tramo nos deja justo en el paso canadiense. Aquí sí que bajamos a pie más de uno mientras Aitor nos mira divertido desde abajo...

Ya en Gorostiza decido prolongar un poco más la excursión y volvemos a subir a Cruces donde tomamos algo de alimento al socaire. Subimos por la cuesta de la Dinamita hasta el Portu y proseguimos hasta Santa Agueda con alguna que otra picadita en los últimos y duros repechos. Bajada a Zubileta aprovechando el Camino de Santiago por el bosque "olvidado" de Larrazabal (Alex se olvida de tomarlo y se despista. Aitor tiene que llamarle para ver por dónde anda, jeje...). Se trata de una calzada medieval con enormes losas que se hallan muy desniveladas por la erosión del agua. Resulta bastante divertido aunque las ramas bajas azotan más de una cara (verdad Javi?).

Por la carretera de Zubileta a Zorrotza regresamos a Bilbao (51 km y 3 horas largas) aunque Alex debe seguir hasta Bidezábal en bici (vergüenza de ir en metro creo que se llama).