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domingo, 28 de noviembre de 2021

Por fin subimos Pericuto

Aliseda desde Pericuto. Al fondo Malpartida de Cáceres

Tenía muchas ganas de subir a este modesto monte que domina Aliseda y el entorno oriental de la sierra de San Pedro. Ayer fue el día - frio aunque soleado- con salida desde Cáceres y acompañado por Alberto, Fernando y Vicente para reunirnos poco después Miguel que reside en Malpartida. Una ruta por prados, pistas y dehesas a una velocidad alta para mi gusto, que no permite disfrutar del paisaje y la naturaleza como es debido. En fin, cosas de los jóvenes. Con poco más de 1ºC arrancamos de la rotonda del Carrefour donde se daban cita además numerosos colegas con bici de carretera. Saludos a algunos conocidos, bromas y al lío. Hasta Malpartida casi todo el terreno es liso y muy rápido: pistas de gravilla compacta, éso sí, con algún que otro charco que mejor cruzarlo con cuidado por las orillas que el agua tiene que estar fresquita, jeje... Como digo, en nada se nos une Miguel y entramos por el casco urbano de Malpartida tomando una nueva pista paralela a la N521(Trujillo-Valencia de Alcántara) tras una primera zona de pastos  por el cordel de Aliseda y Azagala entramos en terreno de dehesa alternando con jarales. La pista se reduce en anchura al tiempo que se torna más curveada y el piso alterna zonas de tierra con pedregales y losas de pizarra rota. Terreno ideal para las btt aunque Alberto todavía no acaba de verle la gracia (jajaja.... )...

Atravesamos el río Salor algunos por el puente viejo fotografiando a los otros dos que lo hacen por el más nuevo. El marco verde y fresco es de una belleza enorme, nada que ver con el aspecto que presenta en la época de calor. Tras una subida de asfalto por la antigua N521 tomamos la actual hasta el pueblo de Aliseda, porque al parecer hay un tramo en el camino que se encuentra en mal estado.

Una vez en el pueblo comienza la ascensión. Pero no al Pericuto, sino al propio pueblo. Hay 1 kilómetro con alguna rampa del 20% hasta salir de las calles y enfrentarte a la subida "propiamente dicha"... Gracias a que el piso está asfaltado perfectamente hasta el centro de interpretación de la naturaleza y Mina Pastora. Desde ahí empieza el piso irregular con piedra suelta y desniveles que llegan en la parte final hasta 27% según strava (cualquiera mira el Garmin). Alberto, Fernando y Miguel se van por delante en cuanto las calles del pueblo se empinan. Yo que ya venía justo prefiero reservarme para lo que he oído es la traca final. Vicente se queda conmigo atrás y por fiarnos de su memoria -pues ya ha subido una vez hace años- en una intersección nos vamos recto por un camino muy bonito entre bosque pero que, tras 600 metros se desvía claramente de las antenas que tenemos a nuestra derecha y debemos volver a la intersección. Ahí nos enfrentamos a la parte final de la subida.  Otros 600 metros más o menos de tierra y piedrilla suelta donde la fuerza sobre los pedales aporta la mitad y la otra mitad la pericia para buscar la trazada más compacta. Y por supuesto, sentado. De ponerse en pie ni hablamos jaja... Arriba están hace un rato los otros tres y tras unas fotos rápidas bajamos hasta el bar donde reponemos combustible con unas tostadas típicas de aquí.

La vuelta voy recordando la ruta que hicimos en 2017 con Godoy, Julio, José y Michel (Ver aquí) porque resulta ser la misma. Visitamos el pantano de Aceitunilla con poco más de agua que entonces y pasamos también por los Barruecos donde hicimos un pequeño tramo distinto. Al fondo hacia Cáceres se veían nubarrones y lluvia pero los autóctonos me tranquilizaban diciendo que no nos cogía. No poco... Viento fuerte de costado que hacía que la lluvia más pareciese granizo al golpearnos el rostro... Pero ya quedaba poca distancia y además en la entrada por Aldea Moret ya paró y pudimos cambiarnos de ropa con un ligero resolete aunque con un viento helador. Total 78 km y 1.082 m+

Una jornada muy entretenida y unas fotos que comparto para que os hagáis una idea de cómo ha ido














domingo, 30 de junio de 2019

Albuquerque por Herreruela


Nuevo pueblo a la lista de visitas en bici. José y yo nos llegamos en coche a Arroyo de La Luz donde esperan Juanjo y Fernando. Tomamos la N-521 pasando por Aliseda hasta el cruce de Herreruela. Carretera con piso espléndido y un arcén limpio como pocos. Además el tráfico es muy escaso, lo que, junto al perfil netamente descendente nos permite rodar muy deprisa. En el mencionado cruce nos apartamos a la izquierda para tomar la EX-324 con igualmente poco tráfico y un piso muy bueno también. El perfil es más sinuoso con un pequeño alto que supera la sierra de San Pedro. Hay un tramo en largo y suave descenso que lo recorremos haciendo relevos a una velocidad cercana a los 50 km/h. Una auténtica delicia. Aunque, para delicia las tostadas con una jarra de cerveza (sin alcohol) con limón que nos metemos entre pecho y espalda en el pueblo de Alburquerque. Fernando confiesa que ellos van allí "solo por tomar la tostada"
Rumbo a Aliseda en terreno más quebrado y Fernando pone un ritmo rápido. Va muy bien con fuerza y facilidad. Se le ve con mucha energía y la nueva bici sin duda le ayuda. Decidimos no parar en Aliseda porque el calor empieza a apretar y preferimos tomar el último refresco en Arroyo y montar en el coche para volver a casa. Y dicho y hecho. 118 km a una media superior a los 29,5 km/h. Una jornada muy buena para lograr fondo y entrenar algo de fuerza. Hasta otra...


sábado, 16 de septiembre de 2017

BTT por la sierra de San Pedro (por fin...)


Va para tres años que Jose Mari Godoy quería llevarnos a recorrer los alrededores de Aliseda, su pueblo natal, en la época de berrea de los cérvidos. Por unas u otras se ha ido posponiendo pero todo llega, y hoy ha sido el día esperado. Nos hemos juntado con él, Julio, Michel, Jose Pablo y yo. Partimos de la estación de Renfe en Cáceres a las 8:30 con el propósito de llegarnos vía los Barruecos hasta la base del monte Hatoqueo (606 msnm) para rodearlo por el E y S y seguir dirección Aliseda. De este pueblo regresaremos a Cáceres por los Barruecos pero por atajos que conoce a la perfección Jose Mari (no en vano lleva años recorriendo toda esta zona pie y en bici). Por cortesía suya transcribo el itinerario completo:

Aldea Moret, La Breña, Los Barruecos, Aceituna, Puerto Mejías, Valdelacasa, Peñaquemada, Valdelasmanos, Aliseda, Los Pocitos, Valdelasmanos, Aceitunilla, Carbonosa, San Román, el Aguijón, Los Barruecos, Aldea Moret

Las pistas hacia los Barruecos son muy lisas y con escaso desnivel -ligeramente negativo- y nos plantamos en la charca de arriba muy rápido. Bastantes pescadores copan las orillas en una mañana fresca pero luminosa y con poco aire todavía. Nos metemos en un hermoso sendero y -para mi sorpresa- atravesamos la recién estrenada "senda de los sentidos" por la que acostumbro a pasear en familia (la última vez el pasado lunes). Ya tenía ganas de dar pedales por estos soberbios paisajes.
Barruecos de arriba
Poco después pasamos cerca de Hija de vaca, una casa-fuerte de las que abundaron tiempos atrás. Esta tiene un imponente pórtico de granito sobre el que destacan dos enormes blasones o escudos heráldicos.
Blasones sobre el pórtico de granito
La cima de Hatoqueo es terreno privado por lo que no podremos disfrutar de sus -a buen seguro- magníficas vistas. En lugar de eso subimos por la ruta del puerto de Mejía, un portillo situado a 440 m de altitud desde el que divisamos a nuestros pies el valle de Valdelacasa y al fondo hacia el NE el pico Pericuto (558 msnm aproximadamente) que domina Aliseda. Rápido descenso al fondo del valle por pistas y más pistas entre bosques de encina y alcornoque entre las que se mezcla un abundante monte bajo . En él y entre escobas y retamas reina la jara que perfuma el aire con su aroma dulzón.
Es frecuente disfrutar con la contemplación de cérvidos y de hecho logramos avistarlos en varios puntos (tengo que confesar que yo si piloto no contemplo... jaja...) y algún testimonio gráfico he logrado pero con escasa calidad. También es territorio donde se desenvuelve el muflón (ovis musimon) o cabra montesa en lenguaje popular. Durante un descenso de piedra suelta que nos tenía atentos al terreno, nos ha salido de la vaguada a nuestra derecha un grupo de unos 8 o 10 gamos y ciervos que, tras correr algunos metros junto a la pista, han cruzado por delante de nosotros para trepar por la ladera de nuestra izquierda y refugiarse en la espesura hacia la cumbre. Uno de ellos ha cruzado tan cerca que se ha visto obligado a dar un espectacular, increíble, grácil y asombroso salto sobre el amigo Godoy. Nos ha dejado boquiabiertos y- como era de esperar gracias a Murphy- me ha cogido con la cámara apagada.
Camino de Aliseda

En Aliseda nos hemos reconfortado con sus típicas tostadas de pan crujiente con jamón y aceite. No os puedo explicar lo riquísimas que están, pero os puedo poner una foto
Michel, Javi, Jose Mari, Julio. Foto Jose Pablo
La vuelta a los pedales ha sido durilla porque Jose Mari nos ha metido por un repecho más que interesante para "atrochar un par de kilómetros". Ya os digo que Julio hubiera preferido hacerlos del más, jeje...

A partir de ahí se supone que es todo descenso. Mirando el perfil uno adivina que no es una verdad científica que digamos... Solo por diferencia de nivel estamos más de 100 metros más bajos que Cáceres. Y son todo sube-baja constantes. Pero bueno, el ciclismo es así. Si uno no quiere cansarse, su deporte no es éste sino el ajedrez....
Embalse de Aceitunilla bajo mínimos
Atravesamos por segunda vez los río Salor y su afluente Ayuela  que cruzamos a la ida. En realidad no cruzamos el río sino su seco cauce. Es lastimoso contemplar el pedregal de su lecho y las "pasaderas" o hitos de piedra clavados en el mismo y por los que la gente cruzaba en época de crecida.
Nuevo puente sobre el Salor. A la derecha las pasaderas
En los Barruecos tomamos un refresco a la salud de Julio que cumplió años esta semana. Han inaugurado un restaurante junto al centro de interpretación y a la entrada al museo y lavadero. Desde aquí hemos bordeado la charca más representativa del entorno y tras unas cuantas "bajadas" más, y una leve confusión de Jose Mari (anunciada por Julio y Michel desde el instante cero) hemos retornado a Cáceres sin más novedad que 90 km y 1.027 m+ en un tiempo algo superior a 6 horas reales y 5:24 efectivas con un promedio de poco más de 13 km/h.
Abrevaderos y chozo cerca de Aldea Moret
Una gozada de ruta que, seguramente, repetiremos en primavera para disfrutar de los encantos del paisaje. De la compañía hemos disfrutado de lo lindo como siempre, ha sido una jornada genial. Gracias señores!!!



sábado, 17 de septiembre de 2016

Setiembre en Hinojal



No ha dado para mucho este mes que comenzaba con altísimas temperaturas y hacía impensable salir si no era muy temprano. Las tareas en casa han consumido bastante tiempo y con la bici de monte pendiente de cambio de neumáticos y líquido solo me quedaba salir a la carretera. Pero en cuanto se ha normalizado el clima y dado matarile a los quehaceres he realizado con Teo dos salidas interesantes y novedosas. Para una llevamos el coche a Cáceres y arrancamos por la EX100 dirección Badajoz hasta el cruce de Aliseda atravesando la sierra de san Pedro entre extensos encinares y jarales repletos -supuestamente- de ejemplares de cérvidos y jabalíes. En la localidad de Aliseda y siguiendo indicaciones de Jose Mari Godoy tomamos unas suculentas tostadas con aceite tomate y jamón. Con el refresco una tapa de alas de pollo y patatas fritas. Para los dos: 6,4 euros. Para todo lo demás mastercard, jaja... El regreso lo hicimos por la N521 mucho más tranquila y mejor acondicionada que la de Badajoz y con aire ligeramente a favor. Completamos escasamente 90 km a una media de 30 por hora.


Otro día subimos por la N630 hasta la gasolinera de Mirabel junto con tres chicos de Plasencia que alcanzamos en Grimaldo. Poco antes del cruce a Riolobos donde nos separamos dimos alcance a otros 5 que regresaban también a la villa placentina. En el camping de las Catalinas en Riolobos cafecito y tostada aunque sin jamón. Plácido recorrido hasta Torrejoncillo por las vegas convertidas en huertas de maíz, tabaco y pimiento regadas por los canales de la CHT. Un trazado sinuoso y ondulado pero realmente entretenido. De este pueblo proseguimos a Portezuelo y regresamos por la N630 llegando a superar los 101 km de salida. La temperatura muy agradable y el cielo azul permitieron disfrutar de una mañana de cicloturismo perfecta.




Un día entre semana saludé a dos en bici de monte escoltando a otros dos a pie. Venían desde Andalucía y su objetivo era -cómo no- Santiago de Compostela pero completando 1.000 km a maratón diario. El motivo era la lucha contra el cáncer. Bello y esforzado gesto de los cuatro.

Otra mañana acompañé hasta Cañaveral a una pareja italiana que igualmente hacían el camino a Santiago. La etapa del día era de Cáceres a Galisteo. Eran de la zona de los Dolomitas, paraíso de la altísima montaña y los grandes colosos del Giro y Tour: Stelvio, Gavia, Mortirolo, las tres cimas de Lavaredo, Marmolada... así que la subida desde Alconétar hasta el puerto de los Castaños seguro que no les iba a hacer ni cosquillas...

En fin, he disfrutado que es lo que cuenta....