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martes, 5 de noviembre de 2019

Ruta Us Madroñus roja 2019- Valverde del Fresno



Tras la incursión con David a primeros de junio, recorriendo la ruta corta con Ignacio, Félix, Abraham y Raúl, tocaba la marcha oficial que se ha celebrado el 2 de noviembre en su modalidad larga o "roja" con 68 km y 1.400 + acumulados que realmente en Garmin se han quedado en 66,15 km y 1.403 m+ recorridos en 3h 57 m efectivos y 4h 15m reales.

El día 1 viajamos desde Hinojal, José y yo junto a Tere y Bego. Dejamos las bicicletas y el equipaje ciclista en el garaje de Ignacio y marchamos a comer -no sin antes dar un corto paseo por un robledal a la busca del boletus edulis abundante en esta comarca. Vemos una mujer que lleva unos cuantos ejemplares discretos en su cesta pero no somos capaces de ver más que un par de amanita muscaria y algunas galampernas (macrolepiota procera) muy pasadas y rotas. Tras la comida, damos un paseo por el pueblo y a continuación recogemos los dorsales y Félix aprovecha la presencia de RaulBikes -mecánico oficial de la prueba- para reparar el cambio y cable-funda. Cenamos y a enseguida a dormir. 
José Ignacio y yo con los dorsales y bolsa
A la vista de cómo amanece el tiempo así como de la lluvia caída en la noche y de la niebla cerrada que cubre por completo los montes circundantes a los que vamos a subir, Ignacio nos aconseja que hagamos la ruta corta. Confieso que nos agrada la idea de no pasarnos 5 o 6 horas embarrados y calados hasta los huesos, pero... somos así y finalmente hacemos la larga. 
Vista de la salida

Ignacio en primera fila...
Tras una salida neutralizada pero rápida por las calles de Valverde comenzamos el pisteo y enseguida obviamos el desvío a la corta y nos tiramos a la aventura. La suerte nos acompaña porque la lluvia cesa enseguida y la niebla comienza a levantar. Llegamos incluso a disfrutar de sol y una temperatura más que agradable. El barro de todos modos está presente y hay grandes charcos en algunos tramos pero, en general, no nos causa ningún trastorno mecánico ni ocasiona percances o caídas. 
José Carlos entre José e Ignacio. Poco después abandonaría por avería en el cambio
La organización (de diez en todos los aspectos) ha previsto 3 avituallamientos para nuestro recorrido. Uno en el km 20 en le punto más alto de la ruta, otro en el 40 donde estaba el puesto mecánico de RaulBikes y un tercero en el 55, muy próximo al olivar "de las penurias". Bueno, lo llamo así porque es una zona con mucha pendiente y las fuerzas de algunos iban ya muy justitas...
Bajada fin de sendero por pinar
El recorrido alterna con mucho acierto tramos de pisteo limpio sin apenas roderas o pedrusco suelto, con hermosos senderos entre pinar, robledal, y arbusto. Hay varias subidas de cierta entidad y al menos, que yo viera, dos segmentos de Strava. En uno de ellos, que ya conocía del junio, me permití apretarme hasta el pulso máximo y "logré" situarme en el puesto 15 del día. La verdad es que el recorrido en un día de visibilidad y terreno más seco es realmente espectacular por las vistas, el trazado y la variedad de ecosistemas que atraviesa: robledal, dehesa, pastizales, pinares, jaral y monte bajo e incluso un tramo de grandes bloques de granito a modo rockgarden... Una gozada para los sentidos, y totalmente recomendable para los amantes del BTT en la naturaleza.

El VIDEO EN YOUTUBE está ya disponible en mi canal

Comida en el polideportivo 

José, Humberto y yo en la salida

jueves, 15 de marzo de 2018

Vuelta por Gata en coche a ver a Ignacio


El domingo en Acehúche,  coincidí en las duchas con Ignacio, un participante de Valverde del Fresno (comarca de sierra de Gata) que al parecer había olvidado llevar pantalón de repuesto para vestirse tras la marcha. Casualidades de la vida: yo había llevado un equipaje de Maestre de sobra y le ofrecí el culotte largo. Me lo agradeció de veras porque si no se habría tenido que enfundar el recién quitado lleno de barro y empapado como estaba. Se ofreció a enviármelo por transporte o correo en los días siguientes pero, se me ocurrió que podíamos ir nosotros a dar una vuelta de las que acostumbramos y recogerlo. Dicho y hecho. Hoy hemos pasado por allí y -más casualidades- el lugar donde hemos parado al llegar al pueblo, no sólo estaba junto a su casa sino que él mismo estaba a cinco metros recibiendo mi llamada... Si lo planeamos no sale mejor...
Nos ha enseñado su casa y el coqueto huerto con corral de gallinas incluido, así como el garage donde guarda las tres bicicletas (una 26 y la 29 de monte y una de carretera, así como dorsales y recuerdos de las múltiples marchas que ha realizado y un más que nutrido fondo de armario muy ordenado además (Tere ha tomado nota para recordármelo un día de éstos, jaja...). Nos ha obsequiado con una botella de licor de hierbas que él mismo elabora, así como una bolsa de naranjas (por el tamaño podrían ser sandías) unos pomelos y docena y media de huevos de los azules "sin colesterol". A continuación nos ha acompañado a visitar una bonita cascada bajo las piscinas naturales y también a la ¨Vielha Fábrica" un complejo de varios edificios acondicionados como alojamiento rural,  que antaño fuera almazara y anteriormente (hace unos 150 años) fábrica de mantas para el ejército. Un lugar sorprendente donde perviven los silos o depósitos numerados donde los lugareños dejaban sus aceitunas a la espera de ser molidas y transformadas en aceite. Es visible parte de la tolva y una gran chimenea que debía ser de la fábrica de mantas (según una de las empleadas pudo ser una fábrica de jabón).  El interior del edificio principal -restaurante, salón y zona de habitaciones- muestra las antiguas columnas de cantería que soportan la estructura de vigas y techo de madera vista. Hemos visitado una de las habitaciones con sala y baño en la planta baja y dormitorio en la superior, accesible por una amplia escalinata y visto a través de una balaustrada todo en madera estilo rústico. Apetece pasar una noche en semejante establecimiento. Quizá probemos.
En fin, una agradable experiencia y un nuevo amigo con el que estoy seguro haremos alguna de las nuestras, porque la zona es absolutamente encantadora y ofrece un sinfín de posibilidades.
No puedo por menos de agradecer a Ignacio su cordial bienvenida y su generosidad. Ya sabe que tiene unos amigos en Hinojal y en Bilbao. Un abrazo amigo!!

Recepción de la Velha Fábrica