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martes, 8 de abril de 2014

Vuelta al País Vasco 2014


Col de Izpegi

Un año más seguimos manteniendo nuestra cita con una etapa de la ronda vasca. En esta ocasión Ignacio y Angel han elegido la segunda con final en la localidad navarra de Urdax-Dantxarinea. Quedaos con el nombre que tiene anécdota.
Partimos de la iglesia de Ascain dirección Saint Pée sur-Nivelle, Expelette y Saint Étienne de Baigorry para subir el col de Ispegui y llegar a la N-121B de Pamplona a Dantxarinea por la que subiremos el puerto de Otsondo y llegaremos a Dantxarinea. Veremos el fin de etapa en el palco VIP gracias a la gestión de Ignacio y Angel con un conocido bien relacionado y regresaremos a Ascain por el col de Saint Ignace. Unos 108 km previstos y 3 puertos además de un terreno de continuos toboganes. Una jornada que promete.
Saint Etienne de Baigorry

La meteo amenaza llovizna hasta primera hora de la tarde pero finalmente no se producen más que algunos leves chispeos que no llegan a mojar siquiera el asfalto. La temperatura es fresquita sobre todo el los descensos, pero en resumen hemos podido disfrutar de una etapa muy divertida contemplando hermosos pueblos y valles prepirenaicos.
Subiendo Izpegi
El anecdotario como es habitual con esta cuadrilla es abundante. Destacaría la comida en la venta Patxi en Dantxarinea casera y económica, pero como la llegada era en Urdatx, allí nos hemos ido después de comer. Nos habíamos quedado fríos y el arranque nos ha costado. Hemos recorrido unos 2 km con bajada incluída y al llegar al pueblo (cuatro casas) hemos observado que era impraticable meter el final de etapa por esas callejuelas. Vuelta al lugar de la comida (subida de repecho divertidísima en plena digestión) y hemos contemplado con mezcla de horror y diversión que el arco de meta estaba a 100 metros de la venta Patxi tras pasar una rotonda. De traca. La verdad es que, a pesar de la privilegiada posición a 10 metros de meta y justo en el borde de la calzada, los toldos laterales del palco nos han limitado la visibilidad, pero a cambio no hemos pasado frío. No se puede tener todo... He saludado a Miguel Induráin recordando fugazmente nuestro paso por el pelotón aficionado hace.... algunos años.

En lo deportivo hemos librado las épicas batallas en los puertos alternando el trabajo en cabeza porque aquí no se esconde nadie. Yo soy más de subir a ritmo pero éstos jovencitos prefieren los tirones y "gaseosas" que suelen pasar factura más temprano que tarde. En cualquier caso muy buen ambiente y trabajo cardiovascular generoso, intentando mantener ritmo contenido aunque sin tampoco escatimar esfuerzo cuando la ocasión lo requiere. Angel ha acusado algo de esfuerzo en el primer puerto y sin embargo el segundo lo ha superado con solvencia. Ignacio ha pagado un poco el Otsondo el esfuerzo inicial en plato y viento de frente y en el último de St. Ignace ha pegado un fuerte arreón en la última parte. Por otro lado Jose ha mantenido una regularidad en todo momento, si bien un problema en la cadena le ha privado de disputar en este último puerto. 
Al fondo el monte por el que asciende Izpegi
En resumen, una jornada memorable que como dice Ignacio: "huele a Tour". La otra frase del día es también suya: " Bastante mal se ve el ciclismo en la cuneta pero mucho peor en el palco vip de la meta"
Como siempre, una gozada rodar con estos chavales. Hasta la siguiente!!

Album de fotos completo en este enlace




miércoles, 3 de abril de 2013

Vuelta al País Vasco

Hoy miércoles etapa Vitoria-La Arboleda: toca acercarse a ver el espectáculo. Salgo con Iván y Andoni -un mozo belga de 18 abriles con madre de Amurrio que está pasando aquí un par de semanas- y a la vista del horario previsto y que Iván debe trabajar por la tarde en la tienda de Maestre, decidimos acercarnos a Gordexola para poder cruzarnos con la carrera y verles unos momentos. Justo al pasar dicha localidad nos cruzamos con las motos que abren carrera y decidimos subir San Cosme para verles en el alto y regresar luego que haya pasado la caravana. Nos apostamos en el alto, pero la visibilidad no es muy amplia y optamos por descender de nuevo dos curvas y nos situamos en una elevación de la cuneta en un lugar donde veremos al grupo casi un kilómetro más abajo. Llega un grupito de 5 escapados con un ritmo poco ambicioso. El grupo llega unos cuatro minutos más atrás con idéntica marcheta... En fin, ellos sabrán la esrtrategia. Vuelta para Zorroza a ritmo de samba (Iván ya iba justo de tiempo...) y allí ellos han seguido a la tienda y yo para Trápaga donde ya los coches estaban detenidos en la carretera y he tenido que meterme entre calles para llegar al cruce de la Escontrilla y el funi, pero ya estaban pasando los coches de equipo: Me han ganado, jeje... Subo con una infinidad de cicloturistas con todo tipo de bicicletas. Y casi arriba, en la recta entre las dos últimas curvas de paella, alcanzo a Pedro "Puertoduro" y me quedo charlando con él. Total, en doscientos metros comienza la caravana de coches y circular entre ellos nos obliga a ir muy despacio. Llegando a La Arboleda el gentío aumenta y ocupa la calzada por completo. La meta está situada arriba en el cementerio y Pedro que lleva a cuestas el equipo de foto y no está muy fino echa pie a tierrra y yo consigo espantar la manada humana a base de voces para no perder equilibirio y logor subir las duras rampas. Casi arriba me saluda Angel Maestre, y en la recta de meta Wivol. Me quedo con él y su cuadrilla hasta que acaba de pasar la caravana y puedo empezar el descenso a Trapaga.
Una jornada durilla por el ritmo de la primera parte y porque luego ha enfriado y no apetecía volver a pedalear, pero... Allí no dan de cenar, así que... leña y para casa!!











jueves, 7 de abril de 2011

El TIT en la Vuelta al País Vasco - abril 2011

Fotos: Ignacio y Javi


Navegador: Angel


Ruta y errores consiguientes: Ignacio




Perfil de la salida


Elgoibar-Elgeta


Elgeta-Elgoibar




Nos reunimos en el peaje de Elgoibar a las 11,00 a.m. Objetivo: Ver la llegada del pelotón a la subida de Arrate donde llegará sobre las 17 horas más o menos. Un día de cicloturismo, calma, charleta y comida intermedia. O éso nos anuncia Angel que el otro día en Jaizkibel se quedó con ganas de charlar un poco.




El recorrido previsto por Ignacio y guiado por Angel pasará por Azkoitia, Bergara, Elgeta, Eibar, Ermua, Markina, Arrate (Ixue), Eibar y Elgoibar. Distancia estimada: 8o km. Podría esperar al final a decir que han salido casi los 10o redondos... ( en mis dos gráficas suman algo más de 95 pero lo he tenido unos km sin funcionar tras la comida hasta que lo he reseteado) Pero mejor lo voy contando. Primer error y se han producido varios. Además de este recorrido por pupulares poblaciones de Guipuzkoa y Bizkaia, nos deleitaremos las piernas con los altos de Azkarate, Elosua (ó Gorla por la vertiente de Bergara), Elgeta por Angiozar, Trabakua por Mallabia e Ixue donde tenemos previsto ver el paso por los 3 últimos km.




La temperatura en la salida es agradable, sobre 24 grados, y aunque ha llegado a los 30 en alguna zona muy expuesta nada que ver con la jornada de ayer (afortunadamente para los ciclistas y para nosotros). Además ha soplado casi todo el día un vientecillo variable (lo justo para que nos dé siempre de frente el muy simpático...).




En Elgoibar Angel que conoce el camino se cuela el semáforo de giro a izquierda. Ignacio que dice comenzó su andadura en la empresa tirando de escalera en estos lares, tampoco anda muy atento así que me toca a mi redirigir el rumbo... Azkarate lo subimos frescos y a un ritmillo suave lo que nos ha hecho presagiar una jornada tranquila y de cicloturismo del bueno. Su descenso tras el empalme con la nueva carretera ha sido vertiginoso superando los 70 km/h entre la porfía de aprovechar la postura aerodinámica o pedalear como un poseso. Honroso empate más o menos. Hemos pasado por el centro de Azkoitia, hermoso y pintoresco pueblo donde hemos solicitado la colaboración de un lugareño entrado en años para que nos retrate a los tres juntos. Nos ha contado la historia de la fuente de los toneles (a nuestra espalda en la foto) donde no quieren beber los vecinos, pues el agua viene de Azpeitia... Cosas de los guipuzcoanos...






Azkoitia


Hemos aprovechado a rellenar bidones porque ya comienza a apretar Lorenzo. Comenzamos la ascensión a Elosua y las fuerzas comienzan a flaquearme. No es un puerto de un perfil exigente aunque sus más de 6 km con el calor y el ritmillo que ponen estos dos galopines me asfixian por momentos. Dónde ha quedado el espíritu cicloturista? Dónde la charla amistosa? Cerca del alto decido quedarme a mi ritmo y ellos aflojan un poco con lo que coronamos juntos y fotografiamos el cartelito.


Alto de Elosua




La bajada por Gorla hasta Bergara es rapidísima y con varias curvas de paella. La velocidad ha sido inferior, en parte porque hemos bajado respirando tras el esfuerzo en la subida, y también porque las constantes curvas nos hacen parar y arrancar constantemente. Apenas superamos los 57 km/h. Entramos en el pueblo y nueva búsqueda de fuente. Atravesamos la plaza de la Uned y junto a la central Telefónica donde trabajara en el año 88. La subida a Elgeta por Angiozar no la conozco. Siempre he usado la directa a Bergara, más rápida y quizá -no lo he sabido hasta hoy- menos dura que ésta. El calor ya es importante y el ritmo ha dejado de ser amistoso para tomar tintes pestosos. Hasta el pueblo de Angiozar aguanto relativamente cómodo pasando a ratos a la cabeza pero ya el último medio km exploto y tengo que aflojar. Me retraso un poco pero realmente el alto está muy cerca así que apenas me esperan un minuto. Angel de hecho retrocede unos metros a mi encuentro. La última parte es un falso llano y después bajada directa al pueblo de Elgeta. Aquí preguntamos por un bar decente y al sol para comer. Encontramos uno con buenas vistas en la trasera de la plaza y nos homenajeamos con cocacolas, cerveza con gaseosa, agua, ensalada, bocata de tortilla y pollo con patatas. Hemos pedido sol pero con una sombrilla porque ya el sol es insoportable. Preferimos no entrar dentro para no enfriarnos. Ignacio le ha llamado a Imanol para meter un poco de envidia pero el hombre estaba atareado y no ha podido atenderle. Rellenamos los bidones en el bar (Alguno ha pedido hasta hielo y todo) y definitivamente hemos elegido el bar perfecto... Todo lo bueno se acaba, y llega el temido momento de levantarse de la silla y montarse en el sillín. Uffff!!! qué dolor de patassssss...!!! Para colmo, la bajada de Karabietas está casi dos kilómetros más arriba. Estos guipuzcoanos... Con el estómago lleno, el parón y la sofoquina de las 3 de la tarde la cosa pinta muy fea... Para colmo empezamos a pensar que igual no nos da tiempo a llegar a Ixue. Así que me fotografían en el cartel del alto casi sin parar y nos tiramos para abajo con bastante gente ya en las cunetas aparcando y apostándose en la sombra a la espera del paso de la caravana ciclista que subirá desde Eibar en unos minutos.


Alto de Karabietas




De hecho, tras el meteórico descenso, llegamos a Eibar y un fallo de cruces (ésta vez mío) nos lleva a una de las encrucijadas centrales donde nos advierten que están a punto de llegar y tenemos que tomar por la acera hasta la calle de sentido Bilbao (Eibar tiene dos grandes arterias: Una dirección Donostia y otra para Bilbao separadas por una o dos manzanas de ancho). En vista de la cercanía del pelotón optamos por esperar unos minutos. Minutos que son más de diez cuando aparecen los 3 escapados. Y como los perseguidores no parecen llegar nunca decidimos reemprender la marcha porque las piernas nuevamente se han quedado secas del todo. Huy... qué dolor al empezar de nuevo... Con alegría miramos para arriba al llegar al cruce que asciende a Arrate: menos mal que no tenemos que sibir por ahí... Menudo calvario de subida es. Yo corrí en aficionados la subida que se celebraba antaño y en otra ocasión en línea. Para olvidar, juro!




Así que tiramos para la vecina Ermua dondeya están empezando a preparar el corte de carretera por la que vamos a subir pues llegan desde Bérriz para Markina como nosotros. Así que ya sin remedio, ascendemos a Trabakua. Tampoco es un alto duro ni elevado pero ya no necesitamos nada de ésto porque ya vamos maduritos. Coronamos juntos aunque paso algunos momentos en que retiraría el saludo a estos dos "descerebraos". El descenso a Markina es reparador. Calzada ancha y en perfecto estado y con un desnivel respetable. Así la velocidad vuelve a superar los 70 km/h hasta llegar a los llanos de Iruzubieta. Ahí apretamos un poco pero el viento sigue haciendo daño de frente, de modo que entramos en Markina algo más calmados. Tomamos dirección Elgoibar hasta llegar al cruce que asciende a Ixue. Nueva parada porque estos caballeros necesitan dulce y rellenamos también los bidones.




Pero - otro error del Maki- la carrera que creemos nos viene siguiendo los pasos no sigue nuestra ruta y sigue hasta Elgoibar sino que hacen una primera pasada por Ixue y... ¡¡¡nos vienen de cara!!! Nos arriesgamos a subir poco a poco los primeros compases del alto que, según Ignacio (en otra fantástica anchoa) no es complicado. Apenas kilómetro y medio más arriba tenemos que apearnos y buscar un lugar seguro. Hay que ver cómo bajan las motos de enlace, la poli, las ambulancias, los coches de la organización... Es como un rallye, se pegan a la izquierda en las curvas y ante el riesgo de que nos lleven por delante nos refugiamos en una explanada en una zona recta donde somos bastante visibles. A los pocos minutos pasan los mismos 3 fugados que hemos visto a su paso por Eibar. El grupo pasa con unos 3 minutos de desventaja y tras él nueva caravana de vehículos de equipo entre los que se parapetan corredores descolgados. Pero detrás siguen pasando corredores, coches... y cuando parece que ya han pasado todos llegan más en un rosario de sufrimiento incluso cuesta abajo. Deporte duro y perra forma de ganarse la vida. Pero podía ser peor: podía llover (como en la película"el jovencito Frankenstein"). Cuando vemos pasar el coche con la marca verde de final de carrera salimos a la calzada y... a poco nos lleva por delante uno de los furgones escoba. ¿¿Estamos locos o qué??




En fin. Retomamos la subida y ahora lo que nos adelantan son vehículos que suben al alto a ver la llegada. Motos, coches, y menos despacio van de todo... El alto se complica y a lo lejos en un lugar que podría ser el mismísmo firmamento vemos brillar los coches aparcados en la cuneta cerca del alto. Ignaciooooo... Con que era fácil eh??? Angel se ríe porque él ya lo recordaba pero no ha querido decir nada para no desmoralizarnos. Uf qué paliza de subida. Según el rutómetro deben ser unos 4 km pero sí que son durillos. A falta de unos dos decido bajar el pistón y estos dos siguen a su bola pero prometen "reagrupation" en el alto. A paso burra y con falta de aire y pulsaciones por las nubes (sin pulsómetro) aun adelanto a 8 o diez que van todavía más despacio que yo. En fin, calculo que me han podido sacar arriba más de 3 minutos o quizá 4. Pero la maquinaria no me da más ya y prefiero no griparla...




Por fin localizamos una campa elevada en una curva a unos 2,5 km de meta. Angel quería llegar más cerca pero la carretera aun pica para arriba, las cunetas están a reventar, y si nos metemos en el último km habrá vallas y tendremos problemas para colocarnos. Sin contar además el follonazo que pillaremos para bajar. Más cuanto más cerca de meta. Así que aprovechamos para quitarnos ropa, casco, guantes... Y éstos ven las imágenes por alguna tv portátil que tiene la gente alrededor. Aparece con una ligera ventaja Xabi Tondo pero según sabemos por los medios, en meta es superado por Samuel Sánchez que se lleva el triunfo.





El grupo perseguidor donde Samuel marcha agazapado esperando su momento


El rosario de corredores es interminable. El grupo más numeroso no creo que contase con 20 unidades. Es lamentable verles sufrir, sobre todo cuando sabes de buena tinta de qué va esta historia...


Cuando el grueso de la carrera ha pasado, o éso creemos, el público asalta la carretera y comienza un lento peregrinar hacia Eibar. Coches, bicicletas, motos, gente a pie... Aún nos paran varias veces porque siguen subiendo coches y corredores. Poco a poco la bajada se aclara y aunque sin adelantar y tras los coches llegamos a Eibar. Aquí pongo marcheta que aun tengo algo de fuerza y les hago estirar un poco el cuello a los dos que me dan algún relevo hasta entrar en las calles de Elgoibar donde decidimos relajar las piernas en los dos últimos km antes de los coches. Los últimos 4,5 km los hemos hecho a media de 39,4 y desde luego llanos no son porque la entrada del pueblo pica para arriba ligeramente y el vientillo sigue siendo nuestro inseparable "amigo". Llegamos al coche, estratégicamente aparcado junto a un bareto de carretera y, como suele ser ritual, cervecita, "oración, despedida y cierre". Cada uno para su casa con el gusto en la boca de una nueva jornada épica sobre la bicicleta.