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miércoles, 14 de septiembre de 2022

Vuelta España etapa Piornal


Así como la etapa de Bilbao la vi en la zona vip de meta invitado por Iñigo y Viajes Azul Marino, esta otra ya en tierras cacereñas, tenía claro que había que verla en bicicleta. Jueves 14 salida de Trujillo y llegada en Piornal, el pueblo más alto de toda la comunidad autónoma a más de 1.200 metros snm.

De modo que diseñamos un etapa "ligera" de 76 km y poco más de 1.300 m+ eligiendo como punto de salida y llegada la cercana localidad de Plasencia. Convocados David, Teo, Alberto, Juanjo, Jesús, José e Ignacio, fallaron por diferentes excusas los cuatro primeros, siendo la causa tristemente cierta la de Teo con su madre en estado crítico en el hospital (finalmente fallecería la noche siguiente). A cambio ganamos un añadido, pues Ignacio se trajo de Valverde a José María con la Orbea de enduro -no sé cómo se atrevió- quedando finalmente el grupo en 5 unidades. 

Cada uno eligió el equipaje que más le convino, pensando en la climatología con algún riesgo de lloviznas y la bajada de temperatura anunciada a esas altitudes: zapatillas cómodas para las largas esperas, algo de comer y agua en abundancia... En fin, algo diferente a una salida en bici habitual. La cosa era salir a divertirse y planeamos ver el paso de carrera en dos puntos concretos además de la meta donde -nuevamente gracias a Iñigo- logramos unas invitaciones con acceso a bebida y comida, pantallas de tv para seguirlo en directo... Un lujo, vamos!!

Nuestro recorrido arranca de Plasencia dirección a la comarca de la Vera pasando por las localidades de Gargüera y Arroyomolinos para encarar la temible ascensión de la Desesperá. Ahí veremos el paso de los corredores y una vez despejado el paso proseguir hasta Piornal donde podremos verles nuevamente tras coronar el puerto del mismo nombre para ver la llegada en meta.

Hora de encuentro: las 12:00 en el parking cubierto de Carrefour. Enseguida atacamos la primera y larga subida con bastante tráfico y ambiente ciclista. En algunos lugares se apostan algunos coches de equipo y los auxiliares para dar agua y comida a los ciclistas. 

La caravana publicitaria, espectáculo colateral de la carrera tenía  un recorrido diferente al nuestro (de Plasencia tiran por Jerte a Valdastillas y Piornal) por lo que nos sorprendió una minicaravana de vehículos ligeros adelantándonos camino de Gargüera. Justo a la entrada lanzaron gorras y algunas chucherías y a Ignacio le faltó tiempo para atrapar media docena de gorras rojas ante el enfado de una mujer que no anduvo tan ligera... hicimos risas como para montar un circo...

Pero las risas duran poco porque enseguida comenzamos la primera parte de la subida a la Desesperá. Buena carretera, rampas regulares pero para arriba sin descanso. Empiezan a verse más coches de organización y carrera, así como numeroso público en las cunetas cómodamente sentados a la sombra y comiendo mientras nos animan. Qué bien se siente uno así, da gusto sentir el ánimo del público!

José María no va mal con el pedazo hierro que trae. Jesús va junto a él mientras por delante Ignacio y José se reparten bacalao a ratos uno y a ratos el otro. Tras coronar la primera parte, un grupito del pueblo nos anima desde un altozano y conversamos con ellos mientras nos reagrupamos para comenzar un largo descenso tendido hacia Arroyomolinos. Allí desvío brusco a la izquierda y comienza la parte mollar de la subida. Carretera estrecha y más o menos pavimentada para la ocasión. Y curiosamente, sin que entendamos el por qué la pareja de guardia civil que custodia el cruce para no permitir paso de vehículos nos obliga a subir a pie... Pero hasta cuándo??  "al menos hasta que no nos veamos, ya me entendéis..." A buen sobrador pocas palabras entienden, así que cubrimos a pie un centenar largo de metros y volvemos a pedalear en medio de una rampas más que notables. El calor aún hace más duro el esfuerzo y la mochila pues tampoco ayuda que digamos... Algo más arriba conversamos con dos auxiliares de Euskaltel Euskadi que nos cuentan que van cuarenta y tantos escapados entre los que llevan a dos suyos. Y poco má arriba el alto y pancarta de montaña; las cunetas ya están abarrotadas de público y buscamos un hueco para parar, quitarnos las zapatillas y comer algo porque son cerca de las 14:30 y ya el estómago pide avituallamiento a voces...

Me encuentro con José Luis Santos, que ha venido desde Hervás, ha subido Piornal por Valdastillas, ha bajado a Garganta la Olla y subido por la Vera hasta donde estamos. Jo, solo de oirle contarlo nos cansamos... También saludo a Francisco Javier de Casar y poco después llega Humberto, así que estamos entre amigos a pesar del gentío. 


La carrera llega en medio del ruido del helicóptero y la expectación del público que grita y palmea con fuerza las pancartas de las vallas publicitarias. A pesar de la pendiente suben como posesos y a duras penas reconocemos a alguno de ellos. El grupo de escapados se ha fragmentado bastante y el pelotón ha recortado la ventaja pero a pesar de ello es preciso casi media hora para que podamos volver a montar en la bici y seguir hacia Piornal por la carretera lateral que no han utilizado. Gente, más gente, bicicletas, vehículos de organización... Desde ahí en poco más de 6 kilómetros el ambiente es ya emocionante y bullicioso. Al llegar al pueblo ya tenemos claro que nos vamos derechos a meta. Todo está abarrotado de público. Tan es así que me desoriento y si no pregunto salimos en dirección a Garganta, justo en dirección opuesta a meta... José María y Jesús se han separado en los últimos metros de la Desesperá y hace tiempo que no sabemos nada de ellos. Los móviles están colapsados y no hay más que hacer que escribir mensajes y esperar respuesta. Al menos Ignacio logra hacerse un foto con Alberto Contador que circula con el coche de Aurum. Y poco después se nos despista en uno de los desvíos; para encontrarnos necesitamos un rato y suerte que las llamadas de teléfono milagrosamente funcionan. Tras callejear y saltarnos algunas cintas de balizado aparecemos en la plaza y avistamos la trasera de meta. Los policías que custodian el paso nos dejan entrar a la vista de las invitaciones que llevamos. Y logramos situarnos a 175 metros más atrás cerca de la pantalla gigante y comenzamos a comer y beber (que para éso hemos venido no??)


Migas con chorizo, brochetas de melón y sandía (ya no quedan) salchichas fritas, queso con frutos secos, pasteles y tarta... La verdad es que en Bilbao hubo más variedad de comida pero no pasamos hambre mientras contemplamos los últimos 25 km en las pantallas. 


Tras mucho intentarlo José María logra el reencuentro mientras Jesús nos informa que ha llegado a la zona de equipos (justo a 1 km de donde nos encontramos) y que no puede seguir adelante pues es zona privada. Tras la llegada de los corredores aprovecha a hacerse una foto con Carlos Verona de Movistar mientras nos otros nos aprestamos a comenzar el descenso al valle del Jerte por donde han subido los corredores. Los equipos de organización están desmontando las pancartas y debemos vigilar la velocidad en un descenso realmente bonito. Yo he bajado dos veces anteriormente y es realmente rápido pero sin peligro: buen asfalto, curvas abiertas y un panorama precioso sobre el valle que se va acercando a medida que devoras kilómetros hacia abajo.

Ya en el valle aire de cara pero marcha de combate y hasta el coche sin parar. Y Jesús, que finalmente opta por bajar por Barrado y Cabrero llega poco después que nosotros. Así que sin más novedad nos despedimos hasta la siguiente aventura.

No os perdáis el VIDEO  en el canal de YouTube 

viernes, 13 de septiembre de 2013

La Vuelta a España en Peña Cabarga

Con Pedro Maestre bajo la meta


Jueves 12 todo a punto para darnos nuestra particular etapa y culminar viendo la llegada en Peña Cabarga. Vienen desde Donosti Ignacio, Angel y Jose, un argentino-guipuzcoano que proviene del MTB y lleva cuatro meses en carretera. A mí me acompaña Oskar González del Alayo-Telefónica. Como es tradición desde 2011 toca equipamiento Movistar para los que lo tenemos.
Hoznayo. Listos para arrancar


Arrancamos de Hoznayo en torno a las 10:30 para Beranga. Antes de llegar, en la bajada desde Hoz de Anero suena un ruido sospechoso y Oskar sospecha que algo va mal. Paramos en cuanto vemos un sitio seguro y entonces ve que se le ha caído el sensor de cadencia. Volvemos hacia arriba y lo veo en la carretera sin problema. Se ha roto el soporte pero el equipo está intacto. Proseguimos a Solórzano y afrontamos la primera subida a Fuente Las Varas que no completamos porque nos desviamos hacia el Valle de Aras. La subida tiene poca pendiente pero en frío algunos preferimos no despertar aún a la bestia y vigilamos el pulso aunque perdamos algo de tiempo. El descenso es divertido hacia San Mamés y Bádames.

Bádames
Enseguida giramos hacia Llueva y subimos a Fuente Las Varas por la vertiente más dura y larga. A pesar de mi recomendación de prudencia (sobre todo a Jose a quien veo con poca experiencia en ruta) él mismo e Ignacio -Angel se mantiene comedido y Oskar no se mete en estas batallas- se empeñan en subir rápido y con frecuentes cambios de ritmo. Como sé que queda mucha jornada prefiero mantener un ritmo que me permita no superar el umbral anaeróbico. Todavía la distancia que me sacan es escasa. Pero poco a poco veo que se van y ya no queda otra que abrir gas. Se acabó la paz. Angel me sorprende porque se queda pronto mientras Jose no deja de retorcerse y a tirones se mantiene e incluso ataca. Ignacio más "regular en sus tirones" sigue marcando el ritmo y me cuesta seguirle porque aún quiero mantener un poco el tipo. Finalmente nos marchamos los dos y llegamos al alto juntos pero tocaditos.

Fuente Las Varas

Fuente Las Varas

Fuente Las Varas
El descenso a Matienzo es muy rápido y virado pero con buen piso. Una vez rebasado el pueblo comenzamos a subir Cruz de Usaña juntos (por fin) y a ritmo amistoso. Angel incluso cuenta algún chiste.
Cruz de Usaña

Bajamos a Riva y giramos a derecha para Arredondo. Optamos por comer en el pueblo y elegimos un bar retirado de la carretera y sentados en el jardín damos cuenta de bocadillos y croquetas todo recién hecho. Bebida y relleno de bidones y con un sol espléndido aunque temperatura moderada empezamos la subida a Alisas. Los primeros compases logro que nos mantengamos juntos y ordenados. La digestión pugna por adormilar nuestras piernas que poco a poco se van despertando. Y a la mitad de subida empiezan los guipuchis a acelerar como pollos sin cabeza... Ignacio se distancia poco a poco y Oskar prefiere subir a su ritmo (que es lo que yo quería también...). Tras alcanzar a Angel y Jose les animo a que vayamos poco a poco a por el Maki sin tirones. Parece que me hacen caso, y cuando vamos a rebasarle les hago una seña para que aprieten y sorprenderle. En el intento no sé qué ocurre pero ambos se quedan y tras unos metros noto que Ignacio se aproxima. Avanzamos juntos otro rato pero le voy tensando y le dejo que me rebase un poco para darle la puntilla justo en el falso llano antes de la cima. Al final cada uno se divierte como puede, no?
Alisas
Alisas

El descenso de Alisas es impresionante con vistas a la parte W de Matienzo -de donde venimos-  y con varias curvas sobre un barranco de bastante profundidad. Angel se lanza y nos saca un trecho hermoso, mientras los demás nos limitamos a bajar disfrutando sin riesgo.
En La Cavada apenas contemplamos el arco de la Real Fábrica de Cañones y enfilamos a Solares donde empezamos a notar el ambientillo "tipo Tour" como dice Ignacio. Subimos hacia Peña Cabarga por el embalse de Heras a través de una carretera estrecha pero que ya registra mucho tráfico de peatones y bicis, así como de coches en las cunetas.

Primera rampas Peña Cabarga
Aún se puede subir bien
Conectamos con la subida principal en el km 1 y los guiputxis ya nos llevan ventaja, pero es que aquí no hay quien pedalee. Bastante hay con no chocar con todo el personal que sube ocupando toda la calzada sin orden ni concierto. De vez en cuando sube algún coche de policía, organización, staff... Los primeros kilómetros son empinados pero nada extraordinario. Llegamos al descansito tras el cual comienza el infierno. Oskar se queda un poco más atrás y ya subimos como podemos. Me harto de oir "Aúpa Valverde" y en alguna ocasión contesto entre dientes "Va-Verde, sí..." Los últimos 500 metros me siento morir. No me bajo de la bici por vergüenza pero por ganas no es. De pie y sin cadencia apenas, el desnivel no permite casi mantener el equilibrio. Pero por fin llego a la explanada de meta y... dos policías empiezan a cerrar con cinta la carretera y me mandan para abajo. Retrocedo hasta la señal de "200 m meta" y me subo por el talud a la campa. Poco después llega Oskar y nos acomodamos en la hierba. Los otros están arriba pero atrapados porque no les dejan salir, jaja... Nosotros tenemos justo encima todo el tinglado de meta y la pantalla gigante así que vemos la carrera casi como en casa. Me decido a investigar un poco y subo por la campa hasta la zona de meta y me cuelo entre bambalinas hasta un bar... para la gente de staff... Me sirven dos cocacolas por el morro y me bajo a darle una a Oskar. Qué nivel, jaja....!!!
Al fondo la bahía de Santander
La llegada de los corredores es épica aunque los "aplaudidores" de plástico hinchables ahogan los gritos y los aplausos... Vaya invento del diablo... En fin.
Una vez llegados todos los corredores empieza el desalojo. No es fácil porque solo las motos de la PGC paradas en fila ocupan toda la recta bajo la meta. Los corredores sortean vehículos y gente como pueden y descienden a sus coches que da miedo verles. El resto de los mortales tenemos que esperar a que nos dejen movernos. Cuando éso sucede empezamos a bajar con un pie fuera porque la velocidad es mínima entre gente, vehículos y otras bicicletas y las paradas muy frecuentes. Llegando al descansito me llama Oskar al móvil para decirme ¡ que se le ha fundido la llanta de carbono!! Así que me toca llegar al coche y subir a por él. Menos mal que para entonces la bajada estaba muy despejada. Menuda rabia. Parece que la llanta ha fallado por la junta y con el calor de la frenada se ha reblandecido y deshecho. Veremos cómo lo resuelve.
Los tres guipuzcoanos regresan a casa mientras yo vuelvo a por Oskar.
En medio de todo, la jornada ha sido épica. Más de 105 km con 5 puertos y 2.768 m de ascensión. A repetir en cuanto podamos!!
Perfil


sábado, 10 de septiembre de 2011

La vuelta de La Vuelta

33 años han pasado y no hemos podido desaprovechar la oportunidad de acercarnos a Urkiola para ver el espectáculo en directo. El grupo de bizkaínos y guiputxis ha estado compuesto por Angel, Ignacio, Igor, Mariano, Dani y un servidor. Hemos estrenado el equipamiento del Movistar Team que nos ha preparado Ignacio por sorpresa. Lo hemos paseado desde Aretxabaleta por Arrasate, Bergara, Elgeta, Elorrio, Abadiño, Durango, Itzurtza, Mañaria y el alto de Urkiola y posteriormente por Otxandio, Legutiano y Eskoriatza.

Una vuelta de algo más de 80 km con únicamente dos puertos (Elgeta y Urkiola) pero donde los protagonistas no éramos nosotros sino los esforzados profesionales que hoy lo han sido más, por el calor y el exigente perfil de la etapa.

Nos hemos dado cita en Aretxabaleta junto al campo de fútbol y a las 11,30 arrancamos para recorrer rápidamente el llano del valle de Léniz hasta Bergara.



Desde aquí comienza la ascensión a Elgeta por Angiozar, no muy exigente pero con una temperatura alta que nos ha hecho sudar a chorros. Angel ha coronado seguido de cerca por Ignacio. Yo he ido parando para las fotos de rigor y finalmente he subido con Dani que iba un poco justo tras dos meses de inactividad. 




Pensábamos comer en el pueblo de Elgeta pero era pronto y nos ha parecido más oportuno seguir ruta. El descenso del puerto del mismo nombre hasta Elorrio ha sido rápido con un máximo de 68,4 km/h según el cuentakm de Mariano. Ya en el pueblo hemos apreciado el gran ambiente reinante por las fiestas de S. Valentín de Berriotxoa su patrón aunque no hemos parado sino seguido camino de Matiena. Ha sido en la bodeguilla de Trañabarren donde hemos aparcado las máquinas para comer un poco, beber unos refrescos y llenar los bidones. Como he vivido diez años aquí, he aprovechado para saludar a un conocido que ha pasado por nuestro lado.

Una vez saciado el apetito nos hemos dado cuenta que podíamos verles pasar por la N-634 camino de Eibar. Nos hemos acercado a 500 metros pero ya estaban pasando los coches de equipo. Por unos minutos no hemos llegado. Eran apenas las 13,30 e iban en horario. Así que ya no había excusa: A subir Urkiola. El viento ya empezaba a rachear un poco (el pronóstico anunciaba rolada a norte por la tarde) y en Itzurta nos hemos rezagado un poco Dani y yo. El resto ha empezado a subir con algo más de un minuto de adelanto pero tenía pensado subir a mi ritmo. Había mucha gente subiendo a pie, en bici de todo tipo, moto, cantidad de coches y, sobre todo muchas personas en las cunetas a la sombra y equipados incluso con barbacoas. Un ambientazo que no nos desconcentraba del esfuerzo que nos ha exigido este temible puerto de algo más de 5,5 km con un desnivel promedio del 8,7 y algunas rampas del 12 %. Todo ésto aderezado con una temperatura que ha alcanzado los 40 grados en la zona de Txakurzulo. Epica cuando menos. He logrado coger a Mariano e Igor, pero no he visto ni de lejos a Ignacio y Angel que han coronado por ese orden.




Si la subida estaba muy animada, el alto empezaba ya a hervir. El mismo puesto de helados y refrescos que había ayer en el Vivero continuaba haciendo su partcular agosto (en setiembre...) y los bares de la zona estaban a reventar. Tras las fotos de rigor una vez reunidos los seis arriba, cuatro de nosotros hemos subido hasta el Toki-Alai, el centro de interpretación del parque natural, pero con mala fortuna pues habían cerrado de 14 a 16 h. Los lavabos estaban abiertos y nos ha venido bien para refrescarnos y llenar los bidones de nuevo. Luego ha tocado tumbada en la hierba... Lo mejor de la jornada, jeje...


A las 16,00 hemos bajado de nuevo y ya el público colapsaba la carretera como ayer pasara igualmente en el Vivero. He optado por situarnos en el talud elevado y Dani ha seguido mi ejemplo mientras el resto se han colocado entre la gente a pie de ruta. La vista de la carrera es fugaz y realmente se ve mucho mejor en tv pero el ambiente que se respira cuando pasan los corredores te contagia una euforia que eriza el vello. Y lol mejor de este deporte: Se aplaude, anima y admira igual al primero que al último y sea del equipo que sea. La admiración por los corredores está por encima de colores y preferencias, al contrario que otros deportes mucho más polémicos e interesados.

Una vez acabado el paso de la caravana y el coche de carretera libre nos hemos reunido para proseguir la marcha. Ignacio que había planificado la ruta pensaba que la mayoría de gente bajaría por Urkiola hacia Durango y por ello dispondríamos de la carretera libre para nosotros en dirección Vitoria pero no había contado con la enorme cantidad de aficionados y vehículos que también se habían acercado por esa vertiente. Nos ha tocado incluso parar cerca del cruce de Otxandio tras una moto y un coche que se han detenido ?¿ en medio de la calzada. A partir de este punto ya hemos podido rodar con libertad y rapidez. Tanta rapidez que hemos perdido a Dani, y tras avisar al resto he dado la vuelta para no dejarle solo por la zona del pantano pues el viento ya era bastante molesto en algunos tramos.

Casi en Legutiano nos ha alcanzado un pelotón majo y he animado a Dani a meternos a rueda. Pero justo en el cruce nos estaban esperando el resto del Team así que hemos vuelto a rodar juntos aunque con más ciclistas que seguian dirección Vitoria. En los tramos rápidos Dani iba ya muy justo, así que Igor se ha quedado conmigo para hacer un trabajo de acompañamiento. Les hemos vuelto a alcanzar en Landa y hemos rodado un rato juntos pero Ignacio y Angel no se aguantan el genio y han arrastrado a Mariano, quedando nuevamente Igor, Dani y yo rezagados. A un ritmo constante que le permitiera aguantar hemos ido ganando altura hasta coronar Arlabán(por el lado fácil) En este punto hemos marcado una media desde Urkiola de 33,6 km/h. El descenso, no muy complicado y con un desnivel medio del 4%, lo hemos hecho pedaleando con rabia, queríamos cogerles. No lo hemos logrado pero hemos pasado a varios que no bajaban con nuestra alegría. Poco antes de la llegada -7,14 km- he parado el crono y la media desde la cima de Arlabán ha sido de 48,5 Km/h con una punta de 60.

Los refrescos de rigor y el cambio de impresiones sobre la jornada han puesto punto final a esta nueva aventura de los TiT. La siguiente en Bizkaia, seguro!