sábado, 23 de octubre de 2021

Aventura grupal en el Tajo

Una nueva salida en canoa por el embalse de Alcántara, pero esta vez en grupo. Nos hemos llevado (además de a Thor por supuesto)  a Antonio, Chelo, Basilio e Isa; unos amigos de tierra adentro con poca (o nada) tradición marinera, jeje... pero que se han portado de maravilla. Hemos llevado merienda y disfrutado de una tarde espléndida de sol y una agradable brisa, todo ello bajo la atenta mirada de la torre Floripe. Pero veamos con más detalle cómo ha transcurrido la aventura.

En lugar de echar la canoa al final de la pista bajo la N630, he optado por entrar por un estrecho y sinuoso camino por el que suelo bajar en bici hasta la orilla más próxima a la torre, y por donde ya echamos la canoa hace tres años con Eva, Teo y Adrián. El estado del camino es bastante malo y en la zona central tiene mucha piedrilla poco compactada que ha hecho surfear los coches en el descenso de una manera bastante acentuada, y que me ha dado qué pensar sobre cómo lo resolveríamos al subir. 

Para minimizar el tiempo de viajes he optado por hacer viajes de ida hasta la torre con tres personas y volviendo dos. Los bultos han ido viajando repartidos en cada viaje. El último ha sido Antonio que se ha acercado algo más hacia la torre y su viaje ha sido más corto. Una vez llegados todos al islote donde se alza la torre nos hemos dedicado a tomar el sol, mirar el estupendo paisaje y observar las evoluciones de varias lanchas que han estado navegando por los alrededores; hemos charlado, tirado piedras al agua . Bueno, y Antonio ha localizado la piedra de la salud y potencia sexual... jajaja... Un pedrusco casi cilíndrico que estaba alojado en un hueco del suelo de pizarra. La "leyenda" habla de que si la levantas e introduces en el hueco seis veces obtienes la potencia sexual eterna. Luego yo he emulado a Obélix aunque con poco éxito...Sin comentarios. Las fotos lo explican todo...




Menos mal que la hora de la merienda ha sido más relajada... Hemos degustado embutido, quesos, fruta e incluso un flan que ha hecho Tere para la ocasión. Bebidas varias y agua para no deshidratarnos con el calor de la maravillosa tarde. 

El estado de las cuerdas y escala en la ventana de acceso a la torre deja mucho que desear, así que hemos optado por no intentar siquiera subir por ellas. Una caída desde esa altura sobre el pedregal existente en la base podría resultar fatal. Quizá algún día vengamos con una escalera. Hay quien hablaba hasta de quedarnos a dormir...


Llegada la hora hemos comenzado el retorno. Hemos optado por desembarcar en la zona más próxima a la torre en viajes de tres y volviendo yo solo en sucesivos viajes. Una vez recogido todo en los coches y colocada la canoa en el techo del mío, Basilio ha comenzado el el ascenso y -como era de esperar- se ha atascado en la zona de piedras. Han sido necesarios varios intentos de echarse atrás para coger carrera, rehacer los hoyos que provocaban las ruedas para lograr superarlo. El video Subida por el camino de regreso también muestra bastante bien la dificultad que ha debido superar. A mí me ha costado también bastante pero finalmente hemos logrado pasar los dos. Importante la ayuda de todos los demás empujando para ayudar en los tramos más difíciles. Una labor en equipo que nos ha dejado cansados por el esfuerzo y la tensión, pero que servirá para recordar mejor si cabe esta diferente y divertida aventura.



domingo, 5 de septiembre de 2021

Otra por Portugal: Monsanto


Primer domingo de setiembre y el cuerpo pide algo diferente. Así que José y yo metemos las bicicletas en el coche y nos vamos a Zarza la Mayor para hacer una ruta circular visitando Monsanto. 8:30 estamos ya en movimiento y entramos al país vecino por el paso de Salvaterra do Extremo. No llegamos a él sino que le rodeamos a través de una carretera muy estrecha, sin señalizar pero con cero tráfico hasta conectar con la N240, ya con sus líneas blancas, señales y todo. Aunque con escaso tráfico quizá por la hora (que aquí es una menos que en España). Como no conocemos el trazado, José ha cargado el track en su Garmin y va cantando los desniveles que se aproximan. No sé qué escala lleva pero todo se le hacen cuestas "larguinas" y empinadas... Esta zona del país debe ser la Soria portuguesa porque el primer pueblo que atravesamos desde Zarza (ya he dicho que Salvaterra queda a un lado) es Zebreira a los 23 km. En resumen: buen asfalto, apenas vehículos y una temperatura muy agradable igual a: gozada...

Dejamos igualmente de lado la localidad de Alcafozes y el cruce de Indanha-a-Velha para tomar poco después uno de los desvíos a Monsanto. El primero que he elegido al crear la ruta en Garmin Connect. Una empinada subida nos coloca justo en la parte trasera del impresionante monte granítico en cuya ladera se asienta Monsanto. El monte está coronado por un castillo que data del siglo XIII. Cuenta una leyenda que durante un asedio medieval los lugareños, hambrientos, arrojaron el único ternero que les quedaba por encima de las murallas para burlarse de sus enemigos y aparentar que aún tenían mucho alimento. Sus atacantes se dejaron embaucar y abandonaron el lugar... (fuente: www.turismoenportugal.org)

Merece la pena una visita con calma -entre semana mejor- ahora que la temperatura comienza a ser más soportable. El paisaje desde la parte alta del pueblo es soberbio, divisando los pueblos de alrededor y las dehesas y paisaje de la freguesía de Indanha-a-Nova (distrito de Castelo Branco) a la que pertenece.

Desde ahí hasta la frontera la carretera en perfectas condiciones registra algo más de tráfico pero nada que ver con la parte española. El perfil es suavemente ondulado con largas rectas y bosque de pino en algunos tramos. Se pasa justo bajo el pueblo de Penha García y sobre el de Monfortinho en que comienza un prolongado descenso hasta la frontera marcada por el río Erjas. Enseguida aparece un cruce a Cilleros que dejamos para proseguir por la EX 108 hasta el cruce de la EX117 que en 10 km nos deja en el punto de partida en Zarza la Mayor.

100 km y 1.200 de desnivel positivo hacen que la salida sea perfecta para un domingo de turismo a pedales












sábado, 14 de agosto de 2021

Las tres provincias en un itinerario cualquiera

 


Tenía ganas de un día de fondo y este sábado me he decidido. Las rutas de playa y la zona de Cantabria no eran buena opción en estos días, así que he optado por ir a Vitoria por Eibar y volver por Barazar. El recorrido lo he rebuscado un poco para totalizar 200 aunque como siempre, he tenido que improvisar al final y llegarme hasta Sondika y dar un par de rodeos por la zona.

Sin prisa alguna he salido casi a las 11. Algo cansado porque de víspera estuve con Iván y sus mariachis y entre ir y venir me salieron 90 km pero el entrenamiento con ellos me han llevado a media de 33,2 km/h (ahí lo dejo). El día ha amanecido gris y tristón como queriendo chispear pero el pronóstico era seco y con temperaturas más altas que días atrás. De hecho en el interior de Guipuzcoa y Alava daban treinta y tantos de máxima. 

Hasta Zaldíbar conozco bien y he ido cómodo aunque a casi 30 de media. Bueno, mejor no? Areitio lo he subido alguna vez pero hace varias décadas, jaja... Así que con calma y con el calor ya apretando cerca de los 30 grados. El acceso a Ermua está cortado pero me he colado por una esquina y he podido llegar al otro lado bajando a pie unas escaleras de obra sin mayor contratiempo. La variante y los túneles no me apetecían nada... Iba ojeando algún bareto majo para tomar algo porque no he llevado nada encima. Solo un bidón con sales y un sobre para cuando rellene. En Ermua no he visto ninguno... En Eibar tampoco aunque he parado, eso sí, a llenar un poco el bidón y he coincidido con un chico que venía de Oiartzun y quería llegar a Bilbao, aunque su mujer estaba en Ikea y prosiblemente le recogiera de camino... Yo a lo mío. Soraluze es una trampa con unos repechos que mejor hubiera ido por la variante... Los bares no me han llamado la atención, así que he seguido hasta Bergara. Zumo y palmera de chocolate que me ha costado terminar. No tenía apetito, sólo sed. Camino para adelante dejando atrás Mondragón y Aretxabaleta y finalmente he probado salado en Eskoriatza. Un pincho de tortilla y espinacas redondo como una hamburguesa y... una jarra de limón con un chorro de cerveza sin alcohol. Cómo entraba a 35 grados que estábamos ya... Una vez en marcha de nuevo he cometido la osadía de subir no por Arlabán que ya conozco y es más tendido... No... Tenía que probar Salinas "la vieja" como se le conocía en mis tiempos de amateur. Nunca corrí allí pero sonaban leyendas horribles sobre el puerto. Y las he vivido todas de golpe a 37 grados.  Aunque se suben más de 6 km lo "duro" son casi 3 con una pendiente media del 8,5 % y con una rampa de 140 metros por encima del 18%

No hay fotos ni video porque bastante tenía yo con no bajarme de la bici, bufff.... El pincho en la boca lo he llevado casi hasta Bilbao; no digo más.

Lo bueno es que una vez arriba en un corto descenso estás en la carretera nueva, pasas a Alava y enseguida Landa, donde tomo la carretera al lado del embalse y zona de playa y actividades acuáticas. Estaba a reventar pero como era hora de comer y sobremesa, no me han dado guerra los domingueros de sábado. En Marieta he parado en un bar muy majo con mesas a la sombra de unos enormes robles y he tomado un bocadillo de tortilla con chorizo y una jarra de lo mismo de antes. Jo qué riquísima entraba... Y vuelta a pedalear. Un rampón del 10% antes de llegar a la conexión con la N-1 por la que he entrado a Vitoria con un viento frontal "más que suave" y una temperatura de 40 grados. Casi nada lo del ojo...

En una gasolinera de la zona industrial a la salida he cogido una botella de Aquarius fresco y he revivido un poco porque estaba empapado en sudor (es lo que tiene el calor húmedo de por aquí arriba). El tramo de nacional a Bilbao por Barazar hasta llegar a Legutio es una autovía donde el aire soplaba de todos los modos posibles (salvo a favor) y he pasado un rato - casi 45 minutos en realidad- mal pero mal. El pulso no bajaba, la velocidad era ridícula... he parado un momento a ver si orinaba, pero nada. En fin, los malos momentos de los que algo se aprende (pero poco porque volvemos a pasarlos jajaja...). El cielo ha ido cubriéndose primero con nubes como jirones pero ya pasado Legutio ha hecho aparición el paisaje típico de "Mordor" y la temperatura se ha desplomado a 25 grados. El viento ha amainado algo y he conseguido rodar a un pulso contenido. Bajar el puerto de Barazar ha sido un bálsamo. En cuanto he llegado abajo al valle de Arratia he comenzado a sentirme casi bien; salvo que ya no encontraba postura y la musculatura en general - y las posaderas en especial- pedían pausa a gritos... En Igorre he cogido cocacola y unas barritas de chocolate, repuesto agua con las sales que traía y ya con mejor talante he llegado a Lemoa y tirado por Amorebieta porque llevaba 170 km y veía que no me salían 200. Entre ése pequeño rodeo y otro en Larrabetzu hasta Goikolexea, y alargando por el parque y el seminario hasta Larrondo he conseguido los 201. Ni un metro más oiga. Jarto jartao, jajaja...

Mención especial a mi hijo Ander que ha estado pendiente por teléfono toda la jornada por si tenía que venir al rescate. No ha hecho falta pero es una tranquilidad saber que hay relevo de Tere cuando hace falta... Gracias!!

201 km

1.649 m+

7h 39 minutos de pedaleo

8 h 48 minutos reales

26,3 km/h de velocidad media







domingo, 27 de junio de 2021

Inocentada o fallo de orientación??

180 km con 3.500 m acumulados. 7h 41 m a 23,3 km/h

Sábado de finales de junio. A las 16 quiero estar en Plasencia para recoger a mi cuñada que viene en autobús para pasar unos días en el pueblo. Planifico con Alberto una ruta que hizo hace dos sábados y que me gustó. Saliendo de Hervás subiendo Lagunilla, el Portillo de las Mestas hacia la Alberca y añadiendo la Peña de Francia. Alberto que es el experto en la zona dice que de los 125 km que le salieron a él, con el añadido del último puerto nos iremos a 150. Calculamos que saliendo a las 7:30 podré llegar a tiempo al compromiso. Pobre incauto de mí...

A las 6:30 salgo hacia Hervás y dejo el coche en el cruce con la N630. Temperatura de 16 grados (se agradece la camiseta) y viento flojo y variable. Alberto baja desde el pueblo en bici y a los 2 km en Aldeanueva del Camino me enchufa la primera sorpresa: El puerto de el Cerro (1.110 m) por la vertiente de Valdelamatanza. Náááá.... 10 km con rampas del 10, 12 y hasta el 15% según mi Garmin. Encima me sube arrastrando, con el pulso por las nubes pues no he llegado a calentar siquiera. Bueno. El mal trago se pasa y bajamos hacia Lagunilla (me acuerdo de Teo) y Sotoserrano, pueblo al que llegamos atravesando un precioso y estrecho puente de piedra. Todo el perfil es un constante sube y baja con ausencia de planos de más de unos centenares de metros. Un sin vivir oiga.... 

De allí a Riomalo de Abajo (célebre por el meandro Melero que forma el río Alagón) y en suave subida hacia Las Mestas donde tomamos un café, colacao y unas magdalenas caseras en ca tío Cirilo el del ciripolen. Desde ahí comienza la subida al Portillo (1.240 m) con 8 espectaculares curvas de paella desde las que se divisa el valle y barranco donde se ha tallado la carretera. Duro y sostenido, procuro contener el ritmo para no pagarlo más adelante. En cambio Alberto ligero como una pluma se adelanta para esperarme me en las últimas revueltas para coronar juntos y lanzarnos hacia la Alberca, precioso y pintoresco pueblo serrano donde rellenamos los bidones en una fuente fresca y cristalina. Enfilamos la carretera para buscar el desvío a la Peña de Francia  (1.749 m) que vemos agreste e imponente a nuestra izquierda. La subida es de 12 km y aunque no tiene grandes pendientes se hace larga. Además el viento en los tramos finales es inmisericorde, y como la carretera se retuerce en todos los sentidos, te va a dar sí o también... Al menos la temperatura se mantiene cómoda sobre los 23-25 grados (la camiseta sigue sin estorbar). La cima está coronada por un inmenso monolito-torre de comunicaciones y existen también una hospedería, una iglesia y unas dependencias de frailes dominicos con un paseo empedrado, unos ventanales sobre el barranco y un enorme reloj de sol. Una visita recomendable... en coche... Total, que llenamos los bidones, tomamos una cocacola y algo de comida de la que llevamos y para abajo. La papelera o no existe o no la vi así que llevé las dos latas aplastadas clavándose en la espalda hasta localizar un contenedor en la carretera de la Alberca

El descenso con el viento es algo delicado pero nos ofrece un cierto descanso en las piernas aunque hay que ir con tensión y atentos a las piedras que caen al asfalto y a la velocidad que hace que la bici se lance muy rápido (70 por hora en mi caso). Alberto dice que hay una ruta que nos evitará volver sobre nuestros pasos para buscar Montemayor Del Río y Peñacaballera para bajar cómodamente hasta Hervás por Baños de Montemayor por la N630 casi sin tráfico. A partir de ahí comienza el drama. Tras un km de bajada para y mirando G maps se da cuenta que no es por ahí y que hemos de volver hacia la Alberca. Sin embargo poco antes de dicha localidad, vuelve a consultar y decide tomar un desvío hacia San Martín del Castañar. Bueno, sube y baja como no podía ser de otro modo y ya llevamos 100 km y algo me empieza a oler raro... Pero oye, él es el guía, yo a callar y pedalear, no??

Poco después de ese (por cierto) precioso pueblo en el desvío que se supone debíamos tomar, una barrera y cartel indican "carretera cortada. Desvío por" (nada). Pues estamos buenos... La alternativa de la izquierda sigue subiendo y llevamos sin dejar de subir casi 6 km así que Alberto dice: Nos arriesgamos? Y entro como un toro de lidia... Menudos 5 km que nos hemos pegado... Tierra, piedras, rocas en los márgenes... Los neumáticos blancos de polvo y gracias que no hemos tenido ningún percance con los pedruscos y chinarros que esconden el -de por sí- estropeado asfalto. Pero todo se acaba y desembocamos en las Casas del Conde donde nos metemos al bar (el único evidentemente) rellenamos los bidones y tomamos un pincho de tortilla y una sin alcohol con limón para cambiar el paladar de geles, barritas y sales. Y preguntamos para llegar a Peñacaballera. Oye, que no sabían donde está... Explicamos a la dueña y su hijo que queremos bajar a Hervás llegando por Montemayor del Río. No se ponían de acuerdo. Para colmo Alberto consulta nuevamente al Maps y la información que le da es para tirarse de los pelos. Habla de entre 57 y 64 km con 3 variantes, una por Sotoserrano que es la que no hemos querido usar y otras dos que van por donde decimos y por otro lugar que no nos convence. Finalmente la señora nos indica que vayamos a Miranda del Castañar y Cristóbal. Y así lo hacemos pero podéis imaginar que la sucesión de subidas, bajadas y más subidas y bajadas es desesperante. Atravesamos, éso sí,  parajes de ensueño con piscinas naturales y torrentes que suenan en el fondo de los barrancos en medio de exuberante vegetación y frondosos bosques. Se nota que es Salamanca y no Cáceres... Cuando llegamos Cristóbal con casi 140 km y las 13:45 h ya soy consciente de que se va a armar. Por distancia, por tiempo, por esfuerzo... Entramos al bar y tomamos un helado y dos Aquarius por cabeza y rellenamos los bidones nuevamente. Ahí el personal ni siquiera ha oído hablar de Peñacaballera (inaudito oiga,,,) y nos mandan a Béjar o a Calzada de Béjar donde dicen coger la autovía (por mí como si me mandan a la Luna). Alberto vuelve al Maps y le dice que a 7 km está la Calzada de Béjar y que a Hervás solo hay 34. Veo la luz por un momento (incauto de mí una vez más...). Menos mal que los más de 12 km (que no 7) son prácticamente para abajo por la carretera Béjar Cuidad Rodrigo de firme espectacular y curvas amplias. Los dos últimos km hay que apartarse de ella por una pequeña carreterita que nos deja ne el pueblo y... Se acaba!!!

Preguntamos a una gente que son de allí y nos confirman que: 1.- No hay enlace de autovía. 2.- Se puede salir en la dirección que nos interesa pero con btt y no con las nuestras y 3.- Que tenemos que ir hasta Béjar por bigotes. Pero en vez de dar la vuelta a la principal por la que hemos accedido al pueblo nos indican que es mejor salir por una disimulada carreterucha escondida entre casas que nos llevará por el Tranco aunque "hay cuestina". A estas alturas lo único que queremos es llegar a Hervás lo más rápido posible así que aplaque nos vamos. Lo de "cuestina" es un eufemismo para denominar una subida de más de 3 km con una media del 3% pero con falsos llanos y máximas del 18% que nos deja en las calles de Béjar maldiciendo en busca de una fuente porque la temperatura además es de 33 grados (la camiseta sobra). Una vez en la N630 ya conocemos el camino pero el viento se ha fijado del S-SW y comienza a soplar con fuerza. Fuerza que es -precisamente- lo que nos falta a nosotros. Son las 15:15 y la carretera no cesa de subir en busca de Cantagallo y Puerto de Béjar. Le pido a Alberto algo de comer porque empiezo a notar el "síndrome de Villuercas" y una barrita que le queda me devuelve un poco la normalidad en el estómago y la cabeza. Pedaleamos como autómatas, una y otra vuelta, otra más, mirando hacia adelante (hacia arriba) en busca del fin del martirio... Por fin en el alto de la gasolinera da comienzo el ansiado decenso a Baños y Hervás. Alberto baja con mucha "precaución" y entrará a casa por el primer cruce a Hervás mientras yo debo seguir al siguiente, de modo que nos despedimos y me tiro para abajo entre fuertes rachas de viento que me hacen eterno el tramo final. Pero todo llega y a las 16:05 suelto la bici en el coche y consigo llegar a recoger a mi cuñada como estaba previsto con tiempo de sobra para meterme un refresco de frutas y unas galletas de chocolate para revivir un poco. Inocentada? no creo porque Alberto se la ha comido del todo. Fallo de orientación? desde luego, le he puesto un cerocientos en guía turístico jajaja... Bueno, a ver si el video me queda bien. Ahí van algunas fotos

Comienzo de El Cerro

Coronando El Cerro

Las Mestas y el ciripolen



Al fondo se adivina El Portillo


Peña de Francia



domingo, 30 de mayo de 2021

Senderos por Plasencia con Carlos, Sara y David


Desde la ruta por Serradilla el pasado otoño, Sara y Carlos nos habían comentado lo divertido que es el entorno de su casa en Plasencia. Vísperas de regreso a Bilbao decidimos aprovechar la tarde de viernes que ellos libran y nos acercamos con Tere que se queda por la ciudad mientras nosotros recorremos los andurriales alrededor de la ermita de la patrona, nuestra señora del Puerto.


Senderos muy virados y con abundante vegetación -lo que les hace más complicados de lo que en realidad deben ser- y desnivel desde los inicios. Añadido a ello, un calor más que primaveral nos hacen esforzarnos más allá de lo "divertido". Pero merece la pena. La subida a la ermita tiene 1,4 km con un 7% de promedio (máxima de más del 20%) y se trata una especie de calzada antigua totalmente descarnada con "rollos" sueltos y restos de canales de drenaje a base de adoquín, a lo que hay que añadir una temperatura de 34ºC. O sea, los ingredientes perfectos para una sudada de medalla olímpica, jaja... Menos mal que las vistas desde la ermita tienen un efecto sedante y compensa el esfuerzo. Desde ella hacia el Este se contempla la presa del Jerte y la embocadura del valle al que da nombre, así como los pueblos de Piornal y Valdastillas. Sara nos muestra el "Cancho Pinote" desde el que hay una bonita ruta hasta las antenas que también contemplamos. La ciudad se nos muestra un poco más al sur y al fondo la sierra de Cañaveral y algo más próximos los aerogeneradores de Valcorchero. Coincidimos con nuestros amigos en que es un lujo tener todo ésto al lado de casa.




Seguimos ascendiendo entre bosque de encina hasta una de las lomas más al norte alternando pista y sendero bastante empinado y tortuoso. El terreno, granítico en su mayoría, presenta grandes afloramientos que ponen una nota singular en el paisaje. Descendemos y volvemos a ganar altura una y otra vez, tomando indistintamente pista y senderos que comienzan a tener dificultades algo más serias: roderas centrales en el seno del sendero, rocas que aparecen en una revuelta, saltos que te cogen desprevenido y el pie sale en nuestra ayuda a duras penas... Pero no hay incidentes y comenzamos el descenso hacia casa con bastante sed. La idea es rellenar bidones y dar otra vuelta (llevamos nada más 12 km) pero una vez abajo, el calor nos aconseja dar por terminada la ruta. Quedamos con Tere en la Tapería y nos tomamos unos refrescos con las tapas reglamentarias. Vuelta para casa que hay que hacer la maleta. Agradecemos a Sara y Carlos el tiempo que nos han dedicado y esperamos volver más veces para continuar conociendo ese maravilloso entorno.



jueves, 27 de mayo de 2021

Monfragüe y Plasencia


Habíamos planeado btt por la frontera portuguesa pero los planes están para cambiarlos a última hora... Y así, Ignacio y Félix que no conocen estas tierras de Hinojal y alrededores, se animan a dar la vuelta por Plasencia visitando el salto del Gitano que no conocen más que por fotos.

Aviso también al amigo Andrés Medina buen conocedor de las tierras placentinas (sus dominios) y nos sale al encuentro y nos espera poco antes de que lleguemos a Torrejón el Rubio, al filo de las 10 de la mañana. El aire componente E algo molesto nos acompaña hasta que en esta localidad giramos rumbo NW y se torna amigable. La bajada y posterior subida del Rivero de la Vid es muy del agrado de mis amigos que disfrutan contemplando el paisaje, tan diferente al serrano de Gata y Payo. Llegados al mirador del salto, las fotos son obligadas y dejan la marca de "yo estuve aquí" tan necesaria para recordar nuestras andanzas.


En Villarreal tomamos un café disfrutando de las vistas sobre el coqueto empedrado de sus dos calles y casonas que las componen. Poco después tomamos la desviación al salto del Tiétar para hacer la ruta más larga (160 km) en lugar de la "corta" de 135. Todo ello con permiso de Félix que no ha pasado de los 135 como nos confiesa más tarde... Andrés entretanto disfruta de un día de "paseo" en medio de su preparación exhaustiva para un par de carreras próximas donde (estoy seguro) será un claro dominador dadas sus aptitudes y preparación.

En una zona sombría próxima a la Bazagona entramos en un puente y nos sorprenden unos profundos baches que algunos logramos sortear y en cambio Ignacio se traga reventando las dos cámaras... Supuesto fallo mío que iba delante y no señalicé, problema de la poca visibilidad sol/sombra... Entretanto lo discutíamos, las cámaras ya estaban fuera y en poco tiempo colocadas e infladas nuevamente. Lo próximo ya era la EX-108 de perfecto asfalto y viento igualmente favorable donde rodamos con suave y constante ritmo. En todo momento vigilamos que Félix no se quedase atrás ni se desfondase, porque nos hubiera supuesto n gran problema a todos. Ya en Malpartida Andrés decide acortar por el pueblo en lugar de la circunvalación y le acompañamos hasta la rotonda de entrada a Plasencia donde nos despedimos hasta la siguiente, que ojalá sea pronto. Nosotros entramos a comprar líquido isotónico y algunos alimentos rápidos y tras un breve descanso enfilamos la N-630 para recorrer los últimos 60 km hasta Hinojal. Aun hacemos una breve pausa en Grimaldo para rellenar bidones en su fuente, y poco después disfrutamos del descenso del puerto de los castaños y Cañaveral hasta el embalse. Las últimas dificultades como los repechos de Miraltajo y los riveros de entrada a la EX-373 los resolvemos sin ninguna dificultad y nos presentamos en Hinojal a comer a deshora (pero con más apetito si cabe). Tere nos tiene preparada una espléndido menú y mientras lo degustamos charlamos acerca de los momentos de la jornada. Ignacio dice haber aprendido a no gastar "cartuchos" a destiempo, y Félix ha logrado una nueva distancia personal que le dará más confianza de la que ya tiene en sus capacidades.




Ahora la cuestión, es: Qué y cuándo haremos la próxima??


domingo, 23 de mayo de 2021

De Talaván a Torrejón el rubio sin casi tocar asfalto


David de Talaván lleva tiempo explorando los alrededores del pueblo estudiando cartografías modernas, antiguas, imágenes de satélite... Y ha logrado unir las dos poblaciones mediante antiguos caminos de ganado, cañada real, pistas agropecuarias y terreno casi sin pisar más que por ellos -como muestran algunas de las imágenes del  Video de mi canal de Youtube  en el que podéis ver zonas de hierba de más de medio metro que se enredan en las ruletas del cambio y hacen que avanzar por ellas sea un auténtico acto de fé. Así he bautizado alguno de esos tramos: "Senda de la Fé"... Fé en el suelo y en el compañero de delante para que pise en zona segura, jaja...

En principio íbamos a ser 4 de Hinojal, pero Juanjo y mi hijo David han fallado a última hora así que nos hemos ido José y yo en su coche hasta Talaván - a las 8:30 había 12 grados y un aire desagradable- y allí hemos arrancado con David, Antonio, Juan y Toni. Por el cordel hasta el cruce a la Rodeznera y tras atravesar la carretera a Serradilla comenzando los tramos desconocidos para mí. Zonas con hierba, roca, piedra suelta, pistas de grava, un riachuelo en el que he metido primero un pie y luego ya los dos... Una zona muy bonita por la que discurre el antiguo camino de Talaván a Torrejón, ya en desuso en el todavía ¡ se ven algunos taludes de piedra usados en su construcción. 

En un descenso no muy pronunciado Antonio ha pillado una piedra y dado un llantazo que ha destrozado la cámara y deformado el canto de la llanta (veremos si tiene reparación). Con cámara no hemos tenido problema de talonaje y hemos podido completar la jornada sin más incidentes.

Una vez en Torrejón tomamos una soberbia tostada con café o zumo de naranja (al gusto de cada uno) y proseguimos con unos cientos de metros de carretera hasta volver a los caminos. Camino que abandonamos enseguida para rodar por el antiguo camino a Trujillo primero y a Monroy después (si no estoy confundido) en lo que he denominado "senda de la fé" como ya expliqué antes. Avistamos una pareja de cérvidos que corren asustados por nuestra presencia y saltan las alambradas con una facilidad y elegancia pasmosas.

Rodeamos el embalse de Jarallana donde los pescadores pelean por un buen sitio para pasar una jornada entretenida capturando carpas y Black Bass. Al llegar a la EX 390 nuevo y breve tramo de asfalto y ya regresamos desandando lo recorrido por la mañana. En la dehesa próxima a Talaván el ganado pasta plácidamente en las márgenes del camino impidiendo el paso en ocasiones, de modo que toca "torear" entre risas y desconfianza: "Esa nos mira mal" " aquélla tiene mala pinta"... Y tras coronar el último repecho de la ruta pedaleamos con rapidez por el cordel para llegar al pueblo y degustar un buen refresco y un espectacular pincho. 



Magnífica jornada que repetiremos lo antes posible con estos ya buenos amigos de Talaván. Y los que queráis animaros estáis invitados a los 66 km de ruta para todos los públicos.