Estupenda mañana -algo fresca en las primeras horas- con prácticamente viento en calma y cielo despejado. Una mañana de libro para pedalear a gusto. Hoy ni Teo ni José podían salir así que he ido a carretear con Jesús y Toni que han salido de Garrovillas. Hemos quedado en el Almonte pero una incidencia de última hora les ha retrasado algo por lo que nos hemos juntado en los primeros metros de la bajada a Araya. Vuelta al norte para subir puerto de los Castaños y Grimaldo. De allí a Holguera y Torrejoncillo. Parada en Portaje para tomar un refresco y ajustar un poco los cambios de Jesús y el mío que andan poco finos. Hemos alcanzado la presa de Portaje por un escondido camino entre las callejas a medio asfaltar del pueblo y una carretera solitaria que nos ha encantado a los tres. Unas fotos en la recula final del pequeño pero bonito embalse y enseguida hacia Portezuelo por los 3 toboganes. Alguna foto de nuevo bajo el siempre desafiante castillo de Marmionda y ya con calorcito más que apreciable (26 grados) les he acompañado hasta el alto tras el Almonte.
Una estupenda jornada que repetiremos en cuando nos sea posible a todos.
Un nuevo pueblo que añadir a los que voy visitando en la bici. Domingo del padre y sin aire y una temperatura ideal bajo un cielo azul precioso. Teo y yo nos animamos a llegar a Jaraicejo situado en plena N-V y al que llegamos por Monroy sin apenas tráfico rodado. Tan tranquila está la mañana que apenas a 3 km de Hinojal y a unos 150 m de nosotros, atraviesan con mucha calma la calzada tres hembras de gamo e instantes después una cuarta a la que vemos saltar la alambrada con agilidad y elegancia sorprendentes. Hasta el cruce con la carretera Trujillo-Plasencia conocemos el camino (lo que no impide que los 24 km desde Monroy se hagan largos) y hasta Jaraicejo en cambio no lo conocemos. Son 15 km de rectas muy largas y suaves toboganes con un asfalto en mediano estado. Tan es así que acabo pinchando al regreso poco antes del cruce. Llegamos hasta Torrejón donde tomamos un pincho de tortilla (adornado con dos rodajas de tomate con aceite y ajo) y el refresco correspondiente. Ah! Pido una clara sin alcohol y al segundo sorbo le pregunto al camarero si realmente es "sin". Da un respingo y ahoga un juramento porque se ha confundido... Rápidamente me la cambia pero si no ando listo igual llego al pueblo achispado jaja.... Ya de regreso se levanta algo de aire este que nos entra ligeramente de costado y nos rompe un poco el ritmo, pero ha sido una mañana perfecta. 122 km a media de 27 y un desnivel de 885 m
Mi amigo Jesús de Getafe está el fin de semana en Garrovillas y quedamos en dar una vuelta con las de monte por aquella zona que no conozco. Nos vamos Jose y yo en el coche y a las 9:30 arrancamos junto con Iván, otro colega de Jesús vecino del pueblo. Nos proponen una ruta circular con desnivel moderado en torno a los 60 km. Una gozada de paisaje entre el verde del campo, las flores que comienzan, inmensas moles de granito salpicando el paisaje, y pistas.... pistas sin fin que se pierden en el horizonte serpenteando entre la verde hierba. Llegamos hasta el vecino pueblo de Nava del Madroño desde donde aun seguimos alejándonos hasta una curiosa casa rural denominada El Vaqueril. Se trata de un cortijo restaurado con un hermoso patio central donde una imponente encina proyecta majestuosa su enorme sombra. En fin, una mañana estupenda con algo de fresco al inicio pero con una mediodía espectacular. Cocacola en la plaza para despedirnos y el video que logro montar con las imágenes de la jornada. La próxima serán ellos quienes nos visiten y les daremos alguna vuelta elegante por Hinojal.
Atardecer a orillas del embalse de Alcántara (foto José)
Ultima mitad del invierno en Hinojal. Temperatura suave para la época y lluvia puntual algunos días. En esas condiciones estoy aprovechando para estrenar la nueva Mazinger II y recorrer el campo sobre la BTT de 26" acompañado casi todos los días por Jose que ha comprado una Scott Scale de 29" muy bien equipada por un precio muy competitivo. También hemos andado con Aitor de Maestre que nos ha visitado 4 días. Estamos disfrutando recorriendo los alrededores del pueblo disfrutando del campo que presenta ya un aspecto casi primaveral, con mucha hierba, las charcas a rebosar y asomando ya las primeras flores en el suelo y los árboles. Este año la vamos a armar...
La Mazinger ya tenía unos cuantos años y varias decenas de miles de kilómetros encima. La rigidez del cuadro dejaba mucho que desear. Tras darle no pocas vueltas me he decidido a cambiarlo por el nuevo S-Works. He mantenido el sistema de transmisión monoplato y sustituido bielas -estaban bastante tocadas- manillar para evitar sustos por fatiga del carbono, y puentes de freno. El peso que era de 6,995 ha subido ligeramente a 7,065 pero tengo que reconocer que ahora la potencia se transmite con mucha más precisión y rapidez en cada pedalada. En conjunto ha merecido la pena. Van un par de fotos (gracias a Teo) para que se vea en plena acción.
Tras el parón de Amsterdam, el lunes 16 empiezo el año sufriendo con los Maestre. Cuatro días entre semana y descanso sábado y domingo. Semana del 23 lunes a jueves y descanso el viernes. Así que hoy sábado me he animado a hacer una salida larga con los Alayo. Desde finales de octubre no he vuelto a andar ni 100 km ni parecido. De hecho he estado andando en Hinojal en la btt de 26 escasos 25 km por pista y suave. Así que me he presentado a las 9:30 en Leioa con algo de fresco pero sol y buen pronóstico. Hemos ido por la clásica ruta de Mungia-Gerekiz y bajado a Gernika para subir a Ereño hasta el cruce a Nabarniz y vuelta por el mismo trayecto. 123 km en 4h 27 m a media horaria de 28 y un pulso medio de 141 ppm. Muy cansado porque entro a todo, jeje... y la gente dice que no anda pero -ya te digo yo que sí- mienten como bellacos. Un entreno fuerte con los Maestre llega a una carga de esfuerzo de hasta 300 y pico, mientras que hoy ha subido a 628. Sofá toda la tarde y a esperar al lunes para "descansar" subiendo al Pagasarri con la BTT...
A bordo de uno de los ferry para atravesar el Amstel
De nuevo toca pedalear por Amsterdam aunque esta vez con frío y viento fuerte. Estoy saliendo entre una hora y hora y media más que nada por el qué dirán jaja... No apetece casi nada. No me extraña que los ciclistas de estas latitudes acostumbren a fijar su residencia en lugares cálidos. Aquí no hay quien monte en bici. Para colmo me he dejado en Bilbao las gafas graduadas así que me toca ir con las de calle. Menuda pinta llevo!!
Volviendo a Centraal Station
Vista de uno en navegación
El 29 jueves la temperatura baja por debajo de cero. Entre el frío y la niebla que -lejos de levantar- cada vez es más espesa y baja, en poco más de media hora me quedo helado porque no hay forma de romper a sudar con el frío y este perfil tan completamente plano. Tendría que rodar por encima de 35 o 40 km/h con el riesgo en estas zonas relativamente concurridas y con más aire en el careto todavía. Quién pillara un puertito...!! Además y aunque todos los carriles están bien preparados con abundante sal, tampoco me fío demasiado de las cubiertas tan lisas de la 29 de David. De hecho por fuera del núcleo urbano hacia el puerto la helada cubre los campos por completo y los canales más estrechos se han helado. Al regreso por Westerpark veo a las gaviotas y palomas pasear por encima del agua como el mismísmo San Pedro en sus mejores historietasm jeje... Una pasada de espectáculo pero no sé si repetiré mientras no suba un poco la temperatura