domingo, 19 de agosto de 2012

A la conquista de El Tajo


No se trata del Tajo de Ronda, sino del río Tajo a su paso por la provincia de Cáceres. Una tierra de contrastes: fresca y verde durante la primavera y árido y semidesértica en el verano. El río Tajo pone una nota de vida en el paisaje, especialmente gracias a sus embalses entre los que destaca el de Alcántara, con una enorme extensión de agua (entre las mayores de Europa) y una profundidad superior e los 50 metros en época de contención de la presa. La proximidad al pueblo de Hinojal le hace especialmente apetecible para practicar la natación, la pesca o el remo. Hay un pequeño club náutico pero privado. Además hemos remado y navegado a motor en algunas ocasiones. Todo un lujo en medio del tórrido clima extremeño. Hay algunos otros atractivos relativos al río: las construcciones. Modernas unas, antiguas otras. Podemos citar como más antigua el puente romano de Alconétar (S.II d.C.) rescatado de su actual ubicación antes de la construcción de la presa en 1973. En el otro extremo del tiempo destaca el más moderno puente de la autovía A-66 o de la Ruta de la Plata (2006) verdera obra de ingeniería moderna. La hemos visitado una tarde cuando el fuerte calor lo ha permitido


Pero entre ambas épocas a nadie deja indiferente la torre Floripes o simplemente "el castillo" como se le conoce en las inmediaciones. Es frecuente que el nivel del embalse la oculte por completo, aunque es habitual verla emerger del agua en mayor o menor medida. Incluso en ocasiones el nivel desciende tanto que queda al descubierto por completo y muy cerca de la orilla. Es el caso de este mes de agosto, así que el bueno de Pini y yo no hemos dejado pasar la oportunidad y nos hemos lanzado a la aventura.Hemos ido con las bicis por la vieja carretera vecinal hasta la N-630 muy poco frecuentada tras la entrada en servicio de la A-66. Desde ella hemos bajado por una pista de tierra y un revirado sendero después hasta llegar a la zona de piedra habitualmente ocupada por el agua. Hemos alcanzado la orilla y nos hemos echado al agua para nadar los menos de 100 metros que nos separan de la torre. Una vez allí hemos debido escalar por uno de los ventanales equipado con unas cuerdas y una escala. Desde el ventanal se accede a una sala de la que parte una escalinata empinada y retorcida que nos conduce a la plataforma superior donde podemos dominar el embalse con una sensación de triunfo y aventura. Esta es mi cuarta ocasión en los casi 30 años que llevo viniendo a estas tierras. Dos he llegado nadando, una a remo y otra en lancha a motor.
Desde la N-630 se divisa la torre en el centro

En la zona frecuentemente cubierta por el agua abundan las lajas de pizarra
Afiladas y enemigas de los neumáticos

La N-630 se adivina en el tercio superior. Las bicis están en la izquierda del primer islote

Nosotros estuvimos allí...

Sí, Pini, tú también aunque te escondas...

lunes, 11 de junio de 2012

II Extreme Bilbao

Fotos cortesía El Pedal de Frodo
Extreme y dure, ciertamente. La pena (o alegría, según se mire) es que ha coincidido con una celebración familiar y a las dos de la tarde tenía cita en un restaurante baracaldés, sí-o-sí. Una mañana de domingo con viento sur y estupenda temperatura y un cielo parcialmente nuboso que ha permitido asomar al sol en más de una ocasión. La prevista lluvia apenas ha rozado el recorrido y la jornada ha sido del agrado de casi todos los asistentes - 600 según la organización- y ha dejado entrever algunos de los estupendos paisajes de los alrededores de Bilbao.
Javi Valdés a la izquierda hablando conmigo -no aparezco-
A las 9,00 nos damos cita en la explanada del Guggen, Javi Valdés y yo esperando a Charli, Palas y Alfonso que vienen de Santurtzi. Saludo a Iván, Joseba, Harkaitz, Julián, Wibol y cantidad de conocidos. Algo de desconcierto en la salida: Charli y sus colegas se despistan mientras Javi y yo les esperamos a cola. Los primeros metros por el muelle hacia el palacio Euskalduna son un tapón y tenemos que atajar como podemos. Enseguida pierdo a Javi y no me queda otra que ir remontando camino a Kobetas donde está situado el tapiz de control de tiempo. La subida en frío es muy dura y poco a poco voy progresando. Al salir del terrible repecho de hormigón y coronar Arraiz alcanzo a Charli y sigo poco a poco hacia Paga. En el alto otro tapiz de control y la rampa de acceso a Ganeta... uf!! Descenso vertiginoso en los primeros toboganes que conozco (el cuenta llega a marcar 50 km/h) y llego enseguida a lo desconocido. Isra Romero que me ha alcanzado tras superarle antes de la cumbre, me marca el camino pero enseguida freno porque me veo muy inseguro. Tengo las manos agarrotadas y no me fío del pedazo cuestón que tengo ante mí bajo el cual se extiende el valle del Kadagua y en cuyo fondo adivino más que veo Alonsotegi. Acabo bajando a pie como más de uno y veo al menos dos caídas que me reafirman: así así, Javi, jeje...
De Kobetas a Arraiz
Llego a Alonsotegi y sin descanso arriba para Fuente del Oro. No encuentro un ritmo adecuado, los desarrollos se acaban enseguida y me alcanza un terceto de Bikezona; charlo unos minutos con Miguel y poco después cedo porque ese tren no es el mío. La subida por la dorsal de Zamaia es un lujo: sendero en campa entre helechos y vista de los dos barrancos, Alonsotegi y La Quadra. En el collado antes de la grieta avituallamiento líquido y para arriba. Voy con Rafa Yurrebaso e Isra y poco a poco seguimos hacia la pista de Ganeko, donde han preparado una nueva ratonera: un descenso entre pinos empinado y en zigzag.... A pie otra vez. Isra está en su elemento, y ya no le cojo hasta la cima del Paga. Son las 11,35 y en el horizonte aprecio chubascos y el viento ya entra del oeste. Como algo mientras llega Wibol y finalmente opto por bajar para Bilbao pero no por la directa que hoy estará llena de peatones sino por la trasera, Pastorekorta y Consorcio. La organización me aplaude en algunos cruces pero les indico que "he hecho pufo" y que ya no voy en la prueba. Desisto de pasar por Montefuerte para que no me retenga la policía y en el puente sobre la A68 bajo directo y llego al museo sobre las 12,10 y entrego el chip con cuidado de no pasar por el arco. En la pantalla aparecen ya los nombres de los diez primeros (Joseba ha hecho segundo de la mano de Trujillo e Iñigo del Hoyo ha hecho décimo! Ni rastro de Iván ni Harkaitz. Comienza la llovizna sobre Bilbao y subo a casa a la hora estipulada: Por hoy me libro, jeje....
Alrecedores de la Fuente Tarín, llegando por segunda vez a Paga

Noticias frescas del lunes: Javi Valdés dió vuelta de campana en el acceso a Kobeta pero sin consecuencias. Llegó al avituallamiento del Paga, repuso fuerzas y bajó a Bilbao. Charli acabó en el puesto 53 con bastantes molestias de estómago. Alfonso abandonó por molestias en la espalda y Palas llegó bastante justo pero acabó.

Iván Santurde salió escopetado del museo tras la policía municipal y en Basurto se confundió marchando durante algunos metros tras un coche de la Ertzaintza. Una vez recuperada la cabeza tiró a muerte en la subida y coronó Paga con unos 3 minutos sobre los Lejarreta, Joseba, Milton... que se le echaron encima bajando Ganeta (él hizo a pie algunos tramos). Les alcanza en la subida a Zamaia nuevamente y en el zigzag de los pinos sufre una dura caída que le retiene unos momentos hasta reponerse. Nueva caza en la siguiente pasada por Paga y una vez más le dan caza en el peligroso descenso camino de Miravalles. Por enésima vez vuelve a empalmar y se marcha de nuevo hacia arriba. Con tan mala fortuna que en la intersección hacia Consorcio la pasa de largo y... vuelve al Paga por cuarta vez!!! ante la sorpresa de propios y extraños...

Milton y otro más no entraron hacia Malmasín y llegaron al sprint al museo. Milton levanta los brazos creyéndose vencedor y la organización le informa que la meta era en Montefuerte, donde ya habían llegado Joseba y Trujillo de la mano. Estas son las cosas que no se ven en los reportajes oficiales....

sábado, 12 de mayo de 2012

Duatlon de Bilbao

(Actualización clasificaciones al pie y algunas fotos cortesía de Igone Cuartero )
Señores, ha llegado la embolada del año... El Duatlon de Bilbao, gracias al espíritu inquieto de mi hijo Ander. El lunes 7 por la mañana me pregunta si me quiero apuntar. Hombre, en plena preparación del Soplao no es que me entusiasme la idea de correr 7,5 km en dos tandas. Los 21 km de subida a Artxanda me dan risa porque me parecen el pasillo de casa (gracias a las psicopatías de Iván y los Maestre guys...)

Pero, qué diantres! Un día no me va a pasar factura a una semana vista. Así que esa misma mañana estamos inscritos los dos. Y esa misma tarde, sin importarnos la lluvia (que deviene en chaparrón poco después) salgo a correr un poco con él. Por el paseo peatonal debajo de casa y solo 20 minutos pero me quiero morir... Luego damos una vuelta en bici (él con la BTT Top Line guarra) y yo con la de carretera. Ahí me encuentro un poco más cómodo pero las piernas acusan la carrerita.
Martes: A mediodía he salido con el team que me deja para el arrastre a media de 34 km/h. A la tarde hago el recorrido de 5 km y tomo tiempo. 26 minutos. A los 30 es fuera de control, así que parece que salvaré el pellejo...  Ander va a su aire corriendo un poco y paseando con la BTT (y pesas y máquina y gimnasia y.... y.....)
Miércoles: ya le he conseguido una bici decente. Joseba León me ha hecho el favor de prestarme una Specialized Crux con frenos de disco, y con su timbre cachondo y todo. Así que ya podemos subir a ver el circuito completo. El calor esta semana está siendo achicharrante superando los 30 grados y con una humedad que lo hace más pesado todavía. La subida a Artxanda se le hace un poco durilla y le intento dar consejos que le permitan pasar el trago el sábado. Luego yo me doy otro trote suave por el barrio por espacio de otros 26 minutos. El dolor de piernas del lunes ya es casi historia.
Jueves: Salida de carretera a medio gas con Rati Txemi y su jefe. Sordo pero que no veas si tira también... Por la tarde nuevo trote por San Ignacio por espacio de 27 minutos. hoy hemos alcanzado los 36 grados. Como el sábado haga así caeremos como moscas.
Viernes: Descanso. Bueno, bajo a Maestre a por la BTT que la está poniendo a punto Aitor para el Soplao.
El sábado poco sueño y muchos nervios. Estamos los dos deseando que llegue el momento de arrancar. Preparamos los dorsales y el equipaje, bajamos a la zona, instalamos en boxes la bici y calentamos sin prisa. Ventajas de correr al lado de casa, jeje...
Buscad a Ander. Yo vengo más atrás
Por ahí, por ahi llego (foto IC)

Salimos 5 minutos tras las féminas y por coherencia y respeto a los buenos nos colocamos a cola. El ritmo en los primeros metros se me hace cómodo, quizá lento, pero entiendo que esta gente sabe y no puedo dejarme llevar por el impulso y el desconocimiento. Poco a poco se estira el grupo y veo a Ander unos 20 metros por delante con Juanma, antiguo compañero del equipo de baloncesto Bidegintza de Zalla. Enseguida me alcanza Inazio, un habitual de ciclocross y MTB en categoría élite. Su ritmo me gusta y le pido que me deje ir tras él. Sin problema. Me acoplo al paso y... a aguantar hasta el Ayuntamiento. Allí damos la vuelta y venos cruzamos con Ander que calculo nos lleva algo menos de un minuto. El regreso se me hace un poco duro a ratos aunque en la parte final me pongo a su altura y le pregunto si quiere que tire yo. Me responde que va cómodo y que no hay problema en que vaya detrás.
Inazio tira de mí camino de boxes (foto IC)
 Entramos en boxes y me desoriento un poco porque... no me acuerdo del dorsal... y además sin gafas no veo demasiado bien... Sin comentarios. Salir de boxes es un poco complicadillo, tienes que correr con el casco puesto y no puedes montar hasta rebasar una línea vigilada por jueces... Un poco liosillo el reglamento... Por fin me ajusto las zapatillas y comienzo a pedalear. Las piernas están muy cargadas pero me encuentro en mi elemento. Empiezo a pasar a corredores sin dificultad aunque estoy de la mitad muy para atrás. Empieza la subida en los túneles y sigo en plato. Justo a la salida y en pleno acceso a la rotonda adelanto a otro minigrupo donde circula Ander. Le animo y sigo en plato un rato hasta que decido cambiar desarrollo y respirar un poco para la parte más dura. Paso a muchos que pelean como pueden con los cambios, los pedales, el viento norte que sopla de frente... Llego a lo duro y aumento el desarrollo para poder mantener una cadencia alegre y no venirme abajo. Sigo dejando atrás gente e incluso cerca ya del alto rebaso a un par de féminas. A partir de ahora la carretera es un falso llano y manejo el cambio constantemente. Veo a muchos que debieran hacer lo mismo pero eligen retorcerse sin sacarle partido, o pedalear a lo loco como pollo sin cabeza. En fin, ésto es lo mío y estoy disfrutando porque sufro pero de modo rentable. Unicamente un chaval me aguanta a rueda aunque se cuida mucho de no asomar el morro demasiado, jeje... Por fin giramos y comienza el descenso. Se forma un grupo detrás de mí y alguno da algún tímido relevo de vez en cuando. Me cruzo con Ander tras el polideportivo y le invito a que siga en el grupillo que trae. Descenso rápido aunque no tanto como cuanto tiran Iván, jaja... En las curvas de abajo veo lo poco que controla la bici la mayoría. Adelanto a varios sin pedalear siquiera... Y vuelta a subir el último tramo de Enékuri que se hace durito al cambio de ritmo. Me han adelantado cuatro en la rotonda pero en unos metros les rebaso porque se han quedado clavados. En los túneles alcanzo 72 km/h perfectamente acoplado a la bici. Escucho un ruido raro a mi espalda y noto que la goma del dorsal se está soltando.... Consigo cogerla casi al vuelo y de modo instintivo la muerdo para llevarla así hasta boxes.
Ander entrando a boxes
Con el dorsal en la mano

Empiezo el tercer segmento y voy poniendo nuevamente el imperdible. Las piernas parece que se me van a romper pero intento mantener un ritmo constante pero cómodo. Luego me contaría Ander que a él casi se le suben las bolas y tuvo que parar para estirar un poco.
Ander en el tercer segmento

Y entrando en meta (foto IC)

Mi entrada en meta
Me adelantan cinco o seis chavales y entro en meta entre los aplausos del mejor público que podía esperar: Tere, Eladia y nuestros sobrinos y resobrinos, Ricar y Ana, Nuria, Leire, Iker, Lander, Unai y Eneko que no han dejado de animar a cada paso por meta. Gracias por ayudarnos a pasar los malos tragos. Dice Ander que él venía muy cascado pero que la ilusión de verles le ha arrancado una sonrisa.
En la web de la federación ya están disponibles las clasificaciones completas
http://www.triatloi.org/clasificaciones2012/bilbao_archivos/datos.html
Ander: puesto 141; 1h 19m 34s (180 clasificados, 14 retirados)
Javi:   puesto 114; 1h 16m 06s (5º de 16 Veteranos2)



Como dice el pequeño Unai: Aúpa chavalotes!!
Con su amigo Juanma (foto IC)

Solo falta David...



domingo, 6 de mayo de 2012

Vacilando con Ander

Tras la paliza de ayer hoy no iba a salir, pero la tarde ha quedado maja y Ander se ha animado a dar una vuelta. Hace tiempo que le viene rondando subir a Pagasarri. Hoy no era momento, pero al menos le he tentado un poco para ver qué tal va. La bici BH y la rueda delantera lisa para andar por la capi no es la mejor máquina desde luego, pero como es lo que hay, he procurado un recorrido entretenido pero sencillo. Nos hemos dado una vueltita por el bidegorri de San Ignacio y luego por el de la ría hasta Zamácola y el parque de Montefuerte. Hemos subido hasta la pista más alta de Malmasín y retrocedido por el laberinto de sube y bajam con algún sendero, bajaditas entre árboles y campas; hemos explorado una gran pista asfaltada que se ha cerrado por obras casi en Basauri, y así de un lado a otro hasta llegar nuevamente a la zona baja del parque.
Al llegar a casa teníamos visita (el clan de los Arrate-Flores) y Ander todavía se ha ido a correr un rato. Por la noche estaba cansadillo, pero seguro que cualquier día de éstos cae Pagasarri....

martes, 1 de mayo de 2012

Y por fin, Ganeko

Hacía dos años que le tenía ganas al coloso de la zona. Sus 997 m y sus redondeadas laderas me llaman desde la ventana de casa a diario. Así que hoy Aitor me ha llevado a la cumbre gps en mano. Una mañana limpia y templada con algo de viento que promete obsequiarnos con estupendas vistas desde la cumbre. Hemos subido por Alonsotegui, donde hemos llegado tras un calentón con unos carreteros a los que les hemos cogido en ruta para que nos quitasen el viento, jeje... La subida es constante y con pendiente bastante acusada en tramos largos. No llevo clino, pero creo que habrá pasado del 18%.

Al fondo Sasiburu sobre Alonsotegui
Yegua recién nacida

Poco a poco empezamos a disfrutar de las vistas a medida que ganamos altitud. Alcanzamos la bifurcación que sigue para llegar de nuevo a Alonsotegui por la Fuente Del Oro y giramos a la derecha dirección Zamaia y Ganeko. Aunque nos implica un desnivel extra, coronamos Zamaia para mostrarle a Aitor la grieta minera. Un abismo de unos 40 metros (he leído por ahí que 90...) donde se extrajo mineral de hierro en las primeras décadas del siglo pasado.
Desde Zamaia con Ganeko al fondo

En la cumbre nos deslizamos por los pastos entre yeguas y potrillos recién nacidos para llegar al pie de la pista que, desde Pagasarri, retorna por la ladera E de Zamaia hasta Alonsotegui y de frente nos deja en las faldas de Ganeko. Mucha pendiente, piso resbaladizo por las lluvias, y mucha piedra suelta. Hemos superado los primeros metros hasta una curva cerrada con lajas de arenisca muy descarnada y en escalones. No hay remedio: pie a tierra.  Si ayer nos tocó mountainbarry, hoy Ganeko manda "empujanbike". Llegamos a montar algo más arriba y optamos por una pista herbosa más horizontal que pensamos nos servirá. Error.... Al cabo de un rato nos toca subir a la trocha por la ladera entre matojos. Como el viento ahora está parado, decidimos comer algo y nos sentamos a disfrutar del paisaje. Distinguimos la peña del Mazo en Karrantza, Porracolina sobre Arredondo y al fondo ya en el horizonte Lunada y algunos picos nevados. Una gozada, de verdad.

Retomamos la trepada y enseguida alcanzamos de nuevo la pista. Podemos montar y cruzar el cauce muy crecidito de un par de fuentes que ladera abajo se tornan torrentes y cascadas camino de su confluencia con el Kadagua. Aun toca desmontar otro par de veces pero finalmente logramos cabalgar por la despejada pradera que conduce a la cumbre.
Ultimos metros para Aitor
El viento dificulta el equilibrio



El viento aparece de repente (creemos que nos lo evitaba el propio monte) y nos empuja como hojas de papel. La vista desde la cumbre es espectacular. Lástima que el viento no deja dsifrutar de mucho tiempo aquí arriba.
Desde la cima de Ganeko con el Gran Bilbao de fondo
Panorámica desde la cumbre
Aprovechamos la llegada de un montañero para la foto de rigor juntos y a toda prisa regresamos unos metros por la misma cresta que hemos llegado para pasar a la ladera Sur y deslizarnos cuesta abajo hacia Santa Lucía en Llodio. En una zona de barro me meto en una rodera y pierdo el control de la rueda delantera. Salto con suerte de la bici que se queda espatarrada en el barro y en plan Mariano Haro corro unos metros hasta lograr pararme. Aitor se parte de la risa. Si es que soy un torpe, jaja....

Poco después le advierto que nos hemos pasado una bifurcación y que la pista que llevamos parece bajar hasta un barrio que no identifico. Segundo error, porque nos empuramos entre pinares y brezos durante un rato y acabamos bajando a pie. Yo arrastro la bici como puedo (algunos momentos parece que ella me quiere arrastrar a mí) mientras que Aitor que es un fenómeno del descenso se tira por sitios que no alcanzo a creer que puedan ciclarse ni siquiera viéndolo... Por fin pista de nuevo y en un rato y mucho barro llegamos a Santa Lucía. De aquí bajamos hacia Okendo por un barrio que conozco de mi etapa de vecino llodiano, y relajadamente comenzamos el regreso a Bilbao. Ninguna novedad salvo dos paisanos en bici flaca que nos rebasan como motos en el repecho entre Arbuio y Alonsotegui y a los que cien metros después decidimos dar caza, cosa que hacemos por dos veces disfrutando de cómo flipan cada vez que les damos alcance jaja...

Un jornada intensa de bici y deporte rural (sólo que en vez de buey arrastramos bici) que nos ha deleitado los sentidos para una temporada.

lunes, 13 de febrero de 2012

Saliendo por la tangente

Hoy no toca bicicleta. Aunque sí monte; monte por el interior de la tierra. Vamos a recordar viejos tiempos y a darles lo suyo a Aitor, Isma, Alex y Txemi, y Darío. Como igual son muchos para mí solo, me acompaña Javi Millo, al que hace ya varios años que no veo, y algunos más que no coincidimos bajo tierra.

No vamos a hacer nada demasiado complicado. He elegido Baltzola y Jentilzubi para poner a prueba codos, rodillas y flexibilidad de esta cuadrilla de ciclistas carreteros y emeteberos, de forma que me pueda vengar de las palizas que de una u otra manera me suelen dar en casi todo tipo de terrenos. Lástima que no hayan picado el anzuelo los Iván, Pantani y Jon Pena.... Igual se animan viendo las fotos, no lo descarto del todo, jeje...

 Mañana muy frío con hielo en las campas y restos de la nevada de estas semanas atrás. Pero nada que no se arregle en cuanto entramos por la boca Gibeltar -las 11,00 h- y comenzamos a arrastrarnos por el laberinto de Baltzola. Un rato de desconcierto y desorientación, porque no encuentro el paso hacia el piso alto. Javi Millo me deja hacer entre sonrisas y muecas. El se acuerda mejor que yo, pero no mueve un dedo el muy... Tras buscar el paso por todos los pasadizos posibles, encuentro por fin la escalada -la recordaba más sencillita- y por fin comenzamos a reptar por los laminadores entre sudor, jadeos y algún que otro juramento. Y conste que el piso es arcilla endurecida, todo un regalo para codos y rodillas. Con un poco más de imaginación logramos saltar al piso intermedio y salir por la boca grande de Baltzola. Visitamos un momento el sumidero de la sima de Abaro para que vean el caudal que luego reaparecerá en la cascada tras el cañón de Jentilzubi. Regresamos por la enorme galería principal y salimos nuevamente por Gibeltar.


Entramos ahora en Jentilzubi y nuevos estrechos y caos laberínticos nos depositan en los gours que hacen las delicias de todos por su transparencia y profundidad. Tengo alguna breve laguna hasta que localizo la trepada a la galería que nos llevará hacia el  paso del cañón. Hoy tiene bastante agua y alguno se acuerda de las botas de goma que no ha traído... En contra de mis temores superamos con normalidad los dos estrechos y por fin comemos sentados a los pies del enorme cono de sedimentos del gran cañón. Proseguimos hacia la cascada y llegamos a ella en medio de un estruendo que apenas permite escuchar nuestras voces. Desistimos de pasar hacia el otro lado y llegar al sifón. Hay instalación fija pero nadie lleva arnés y no quiero correr riesgos con el agua bajando tan fuerte. Vuelta sin novedad y salimos a las 14,45 h.

Una jornada muy divertida para todos y que a mí me ha permitido convivir nuevamente con las maravillas subterráneas de la naturaleza y reencontrarme con mi discípulo y compañero Javi Millo.














sábado, 7 de enero de 2012

Primer fondo del año



104 km
3h 45 min
27,1 km/h
subida: 1.073 m

No es que la vuelta a Trebuesto sea una vuelta de largo fondo, pero para empezar el año tras las palizas gastronómicas de estas fiestas, y con un clima que ya poco tiene de otoñal, ha resultado una salida de pantalón largo.
He quedado con Petxoman a las diez y cuarto en Basurto y hemos decidido ir por la costa y volver por el interior para hacerla un poco más entretenida. A la altura de Max Center y ante el atasco del día después de Reyes -cambios de regalos etc...- hemos rodeado por Kareaga. En ese atajo andábamos cuando he notado un ruidito sospechoso... Un trozo de fleje metálico clavado en la cubierta trasera. Empezamos bien!!!. Ya tenía abajo los piñones para sacar la rueda cuando Petxo ha quitado la chapita y... oh.... No ha llegado a perforar la cubierta.!!! Así que, vuelta a todar agradeciendo a Specialized el grosor de la banda de rodadura de sus neumáticos, jeje...
El día ha levantado y el solete nos ha acmompañado casi toda la jornada; aunque con una temperatura moderada y un ligero viento N-NW que no ha llegado a molestarnos apenas. Saltacaballos ha resultado lo dura que esperaba. Petxo dice que es mejor no pensar en ello y me ha contado la anécdota de la última vez que ha subido por aquí. A 8 km/h y con la moral por los suelos, cuando llega arriba y aprecia que tiene un radio roto y le va frenando la rueda contra la zapata... Menos mal, porque esa sensación de fracaso puede llegar a dejar una huella traumática, jaja...
En Trebuesto parada obligada donde Josetxu: café y colacao con sendos trozos de tarta para cargar el depósito... Y enseguida vuelta a pedalear para Trucios. No hemos tenido anécdotas relevantes y nos hemos plantado en Sodupe donde venía de vuelta Jon Pena que hoy ha entrenado por la zona. Le hemos acompañado hasta su casa en "el repecho del dolor".Y en Zorroza cruce de frente con Iván y Pantani que iban a por lo suyo también.
Una jornada entretenida pero que me ha dejado bastante fatigado, sobre todo los cuádriceps y el cuello. Pero es el precio a pagar por adelantado... El Soplao está en el horizonte...