domingo, 10 de septiembre de 2017

Hinojal-Candelario y vuelta en coche

Plano del recorrido (faltan los últimos 5 km de bajada)
Para hoy domingo hemos planeado subir en bici a Candelario al sur de la provincia de Salamanca casi limítrofe con la de Cáceres, pueblo de pintoresca arquitectura y tradición chacinera. El regreso lo haremos en coche gracias a las chicas que nos esperarán allí. Teo y yo salimos a las 8:30 y ellas poco después de mediodía. La verdad es que el aire norte entre 11 y 14 km/h no ha ayudado nada pero tampoco ha sido lo duro que esperaba. La temperatura -fresca y por demás con el viento- no ha molestado en absoluto sino todo lo contrario, sobre todo el las umbrías de la subida y bajada del puerto de la Garganta (el segundo de Extremadura en altitud por detrás de Piornal. Al llegar a Hervás hemos parado para rellenar los bidones y tomar un refresco.  Hemos recorrido algunas calles empedradas de su hermoso barrio judío. En este lugar llevamos ya 100 km y nos resta la subida al puerto y descenso por la presa Navamuño y Peña Negra donde con Jose y Aitor estuvimos hace dos fines de semana en BTT. Calculaba unas seis horas que finalmente han sido 6:45 por la parada en Hervás que no estaba prevista. Una vez reunidos con Eva y Tere en Candelario hemos ido a comer a Béjar y el viaje de vuelta lo hemos hecho por la ruta que hemos traído en la bici. Hemos hecho una parada para visitar el "pozo de la nieve"(situado justo sobre el puerto de Garganta) lugar donde antaño se fabricaba hielo para su uso en hospitales, cuarteles y hostales. Poco antes de Hervás hemos contemplado una curiosa casa edificada sobre un bloque de granito y comunicada mediante plataformas colgantes con otras dos sobre árboles contiguos. Al parecer es propiedad del dueño del museo de la moto clásica del pueblo. Ya en Hervás hemos parado a tomar un café y de ahí a Hinojal en un suspiro. Una jornada entretenida que espero se repita con algún otro destino.

Entrada a Plasencia
Fuente en el barrio judío de Hervás
Puente de la fuente chiquita a la salida hacia la Garganta 
Barrio judío
Barrio judío
Barrio judío
Barrio judío
Vista de Hervás subiendo la Garganta
Cruce a la Garganta
La Garganta 
Límite de provincia y Comunidad Autónoma



Curiosas casas subiendo a la Garganta
El reposo del guerrero 

lunes, 4 de septiembre de 2017

Otro reto superado



No se trata exactamente de un reto como tal; más bien era un pensamiento de hace mucho tiempo que no encontraba momento para realizar. Y hoy, casi sin proponerlo, ha surgido. Quería subir al otro cordal de la sierra de Arco o Cañaveral; en concreto al que se levanta sobre Casas de Millán al este del puerto de los Castaños. En la cima se levanta una torre de vigilancia forestal mucho más alta y practicable que la del pasado sábado en Peña Negra. Mi duda ha sido siempre saber por dónde se sube. Hoy - casi por casualidad como he dicho antes- lo hemos descubierto Jose y yo y casi sin proponerlo.
Hemos salido del pueblo a las 9:00 sin un rumbo concreto. Decidimos ir por la vía de la Plata a Cañaveral y explorar un poco el camino natural del Tajo. Como variación hemos pensado no entrar al pueblo como siempre por las piscinas, o por la estación como la última vez, sino seguir el carril de servicio de la autovía que resulta muy ondulado con grandes toboganes con predominio ascendente rumbo al puerto de los Castaños. Nos hemos topado con la vía de Renfe y nos hemos visto forzados a cruzar las vías en la estación ante el asombro de los pasajeros que esperaban en el andén (al menos algunos eran de Hinojal y nos han reconocido). A partir de este punto y por no volver a la carretera N630 seguimos el carril de servicio pero se pierde enseguida y acabamos paralelos al tendido del futuro AVE que nos deja seguir un rato y enseguida se corta con barreras. Vuelta atrás, cruce a la otra orilla por paso bajo, más toboganes arriba y abajo y nueva barrera... Nos decidimos a cruzar una alambrada de la que arranca un carril muy pisado rumbo Este sin tener muy claro donde nos llevará. Tras algunos giros enfila hacia el norte y a la sierra. Algo más al Este vemos Casas de Millán. En ese momento se me enciende la bombilla: IDEA!!! Vamos a subir al pico que se alza ante nosotros desafiante. Tras dejar de lado un enorme establo nos presentamos en medio de las obras del AVE entre maquinaria, el topo y los moldes de construcción del túnel y numeroso y gigantesco material de todo tipo sin ningún cuidado ni custodia. Los gitanos gozarían por aquí... Alcanzamos la carretera del puerto de los Castaños a Serradilla y nos cruzamos con tres chavales con bici de carretera. Les pregunto por dónde podemos subir a la caseta y nos indican por Grimaldo. Así que nos acercamos a dicho pueblo y rellenamos los bidones en la estupenda fuente que conocemos. De ahí arranca la subida que llega a Casas de Millán y a Serradilla y Mirabel y de la que -según nos informa un paisano- arranca el camino a la torre del guarda. La primera parte de la pista es empinada y de piedra suelta que se deja subir pero.... poco. La tracción es escasa y la pendiente elevada. El calor aprieta y el viento ha cogido vacaciones. Paramos a comer unas barritas y quitarnos la camiseta interior que ya no hace sino estorbar. Por fin alcanzamos la senda a derecha que tomamos con ilusión. Nos dura poco porque tras unos primeros compases casi planos, comienza a descender suave primero y fuerte después, dejándonos cada vez más abajo de la caseta. Alcanzamos otra barrera que al otro lado nos permite subir nuevamente. Esta tiene que ser la buena, pienso. Es bastante inclinada pero el piso es algo mas compacto, gravilla fina aunque con trechos algo botona. Ganamos altura enseguida y el paisaje empieza a desdibujarse en la lejanía. Un último tramo de cemento da paso a un giro de 180º a derecha y ya el perfil se aplana permitiendo ver al final la ansiada torre situada a una altitud de 734 m. Por fin!! Saludamos al guarda que alucina un poco al vernos. La torre está rodeada de un bosquecillo de pinos así que no tenemos visibilidad para hacer fotos. Por un momento imagino que nos invitará a subir a la enorme torre (a la le calculo unos 15 metros de altura) pero no debe estar permitido de modo que enseguida volvemos por nuestros pasos y nos subimos a un pequeño risco de granito desde donde -mal que bien- logramos hacer algunas fotos y un video de 360º
Descendemos rápidos por la pista y en la última barrera que hemos franqueado me percato que siguiendo rectos -rumbo SW- vamos a bajar al carril de servicio de la A66 que viene desde Grimaldo y que conozco de llegar con la bici de carretera. En efecto, aunque han talado eucaliptos y el paisaje está totalmente cambiado, es como pensaba y en un momento estamos rodando ya de regreso al puerto y a Cañaveral, donde decidimos reponer fuerzas -son las 12:30- para lo que recalamos en el bar de Paco y nos obsequiamos con un estupendo bocadillo de jamón serrano en pan caliente regado con una cerveza con limón ( en mi caso limón con un poco de cerveza sin alcohol). Y con los bidones rellenos iniciamos el regreso por carretera a Hinojal donde llegamos a las 14:00 con un tute respetable pero el estómago feliz.
Han sido casi 78 km con 1.274 de acumulado en poco más de 4 horas de pedaleo real pero hemos conocido nuevos caminos y abierto nuevas posibilidades para nuevas excursiones por esa zona 
Estación de Cañaveral
Túnel del AVE
Subiendo desde Grimaldo
Ganamos altura
Pista compactada
Tramo cementado (se agradece)
Bufff...
Al fondo Vegas de Coria y Holguera
Por fin divisamos la torre
Vista al Sur; al fondo Cáceres y Sierra de Fuentes
Bajando hacia Grimaldo


sábado, 2 de septiembre de 2017

Subida a La Montaña con los chicos de Garrovillas


Jesús llegando a la explanada de La Montaña
Hoy sábado toca carretera que la tengo abandonada desde hace 15 días. Jesús que regresó a Getafe el pasado sábado ha vuelto de fin de semana y me propone subir a La Montaña con Eduardo. Allá que nos vamos. Pinchazo de Jesús en el plano antes de la Perala y cambiamos rápidamente. El aire sopla del este con una cierta intensidad -14 km/h- pero después de la Covatilla me río de janeiro jaja... Me doy cuenta que no he cogido bidón, así que en la capital pasamos por Bicicletas Rueda y Samuel y María me dan uno relleno de agua fresquita y todo. Gracias chicos!
Eduardo se ha adelantado sin pasar por la tienda y nos coge delantera por si acaso. Jesús y yo empezamos suave pero la cosa se va calentando y... Alcanzo a Eduardo en los depósitos de agua y me dice que prefiere esperar allí. Una vez arriba saco una foto a Jesús desde el mirador, y enseguida bajamos. Eduardo se ha confundido con alguien que bajaba con un equipaje similar al mío y se ha ido tras él. Cuando hemos llegado a los depósitos no estaba, así que hemos bajado hasta el cruce y Jesús le ha llamado. Va por La Ronda hacia el Casar, así que quedamos en la N630 en el Gallo. El viento sigue del este y nos entra lateral pero sin molestar demasiado. En el cruce nos tomamos un refresco y rellenamos el bidón. Eduardo se incorpora y charlamos un rato a la sombra del emparrado. De repente Jesús reconoce a Chema, el colega de los viñedos de Garrovillas que ya nos diera a probar el estupendo caldo que elabora en sus viñedos. Otro más para la charla. De hecho, nos explica que este año se ha adelantado la temporada y ya tiene la uva fermentando, y que la temperatura ha refrescado lo que evita que las bacterias proliferen y alteren el sabor del vino. 
Regresamos a los pedales y charlamos distendidos hacia el cruce de Garrovillas donde nos separamos hasta la siguiente que, esperemos, sea pronto.
Una gozada de compañía y recorrido.

Ultimos metros de la ascensión

Chema con el estilo de toda una vida
Rodando por la N630

domingo, 27 de agosto de 2017

Aventura por la sierra de Béjar


Aitor ha bajado un par de días a Hinojal con una idea fija: hacer una ruta en BTT por la sierra de Béjar basado en la marcha "los 100 de Béjar" o "La Vetona" que se ha celebrado este pasado mes de junio. Su recorrido está estructurado en 3  bucles con origen y final en la villa salmantina, pudiendo elegir realizar uno, dos o los tres hasta completar los 100 km. Mediante un análisis previo de la distancia y desnivel a salvar, y con la ayuda sobre el terreno del gps que siempre lleva en estas andanzas y su excelente sentido de la orientación, el plan de Aitor era claro: hacer primero el bucle amarillo ascendiendo al pico Peña Negra (1635 msnm) para bajar a la presa de Navamuño y llegar al bello pueblo de Candelario regresando a Béjar con un recorrido de unos 30 km. A partir de ahí recorreríamos el barranco Del Río Cuerpo de Hombre improvisando para regresar por Cantagallo y Puerto de Béjar. De modo que el sábado 26 de agosto a las 8:00 am subimos en su furgoneta hasta Béjar, y comenzamos la ascensión al mencionado pico. Primero alcanzamos la ermita de El Castañar, una estupenda zona de esparcimiento cubierta por enormes y tupidos bosques de roble y castañoy a continuación al refugio de Llano alto. Aquí acaba el asfalto y proseguimos el ascenso por una amplia y cómoda (al par que aburrida) pista que nos deja tras varias cancelas en un pequeña plataforma de hierba entre enormes bloques de granito. Aprovechamos para la foto del recuerdo gracias a unos chavales que han llegado en bici desde Cantagallo por la vertiente oeste. Sobre este punto se apilan los mencionados pedruscos cual gigantesco rompecabezas de caprichosas formas. Lo culminan un puesto de vigilancia forestal y un vértice geodésico. Jose y yo dejamos las bicis abajo pero Aitor la sube al hombro y el guarda no termina de creer lo que ve ante sus ojos... Y porque le freno un poco, que si no baja por unos empinados y retorcidos escalones tallados en el granito... Desde arriba las vistas de 360º son espectaculares y contemplamos a nuestros pies Béjar y Candelario, la presa de Navamuño y al otro lado del barranco el cordal de la Covatilla
Peña Negra
Presa de Navamuño. Al fondo la Covatilla

Plataforma fin de senda. Ahora a trepar
Desandamos un kilómetro aproximadamente hasta retomar el track rumbo al extremo oeste de la presa de Navamuño, creada en la cuenca del río Angostura. A Aitor este tramo de descenso le encanta, pero a Jose y a mí nos pone en evidencia. Mientras él desaparece flotando entre nubes de polvo y piedras que salen despedidas al pellizco de las ruedas, nosotros optamos por hacerlo caminando y con cuidado. De hecho nos rebasa un corredor de montaña y, entre grandes zancadas, nos advierte de lo peligroso del terreno. Se trata, en efecto, de una ancha y empinada pista (bien pudiera tratarse de un cortafuegos) con piso de arena y grava fina,  salpicado de cantos sueltos de todas las dimensiones y con un agarre tendiendo a cero. Añadamos alguna raíz y pequeños escalones y Aitor nos indica que bajemos los sillines. De este modo podemos retrasar el cuerpo y ganar estabilidad, al tiempo que intentamos conducir con el peso de los pies en los pedales en lugar de con las manos sobre el maxilar. De este modo logramos completar la ultima parte del descenso con una mínima dignidad. No he podido grabar nada porque la Gopro me ha dado error de escritura en varias ocasiones (y cualquiera graba con el móvil en la mano. JA!!).
Candelario
Tras la presa descendemos hacia el refugio de Llano Alto donde arrancaba la subida la pista se vuelve más amigable y nos cruzamos con los colegas que nos fotografiaron arriba. Aún nos espera un tramo de descenso exigente, mucho más técnico con lajas y losas, saltos algo más altos y gracias al sillín que no hemos subido aun, podemos completar casi entero sin bajar. Buen consejo Aitor!!. Desembocamos en un antiguo molino y encaramos un empinado sendero cubierto de cascajo y piedra de regular tamaño que cuesta remontar. Tras algunos tropezones sin importancia llegamos a Candelario donde llenamos los bidones. Nos gusta mucho este pintoresco pueblo con abundantes fuentes de frequisima agua que en invierno debe correr por las calles a juzgar por las canalizaciones que existen en el empedrado.  Nos llama la atención alguna curiosidad arquitectónica como las batipuertas.



Un letrero que indica La Covatilla nos hace cambiar de plan sobre la marcha. Estamos a escasa distancia de Béjar y el recorrido que podemos realizar queda en un segundo plano ante la magnética atracción de los casi dos mil metros de la estación de esquí. Es una altitud a la que no he llegado nunca en bicicleta, creo que tampoco en coche, y solo superada por el Teide en Tenerife. Así que comemos unas empanadas que compramos allí mismo y arrancamos rumbo a las alturas. Desde Candelario, siempre por asfalto, a Navacarros donde tomamos la SA-100 a Barco de Avila y pasando La Hoya (tras 10 km en total) la abandonamos para encarar la ascensión propiamente dicha. Se trata de un puerto de primera categoría de duras rampas y una longitud de 9 km y un desnivel de 690 m. Sin embargo el enemigo ese día no ha sido en sí misma ninguna de las dos circunstancias. Tampoco las horas y cansancio acumuladas. Lo que nos ha destrozado hasta la extenuación ha sido el fortísimo viento que ha azotado ya desde abajo y que arriba en la zona desprotegida era -sencillamente- atroz. La estación meteorológica de Aemet del alto registró ayer a las 20:00 velocidad de viento de 51 km/h. Sobran más comentarios

El inicio del puerto en unos metros

Primeras rampas
Sobre la rueda delantera el inicio del puerto
En total hemos tardado en cubrir los 9 km cerca de hora y media. Hemos parado en los tramos inferiores a hacer alguna foto pero no para demorar tanto la llegada. A mí desde luego se me ha hecho muy dura, y si no fuera por la ilusión de coronar o la vergüenza de no hacerlo ( a partes iguales) creo que lo hubiéramos dejado para circunstancia más agradable. Con todo, logramos la machada y para remate, comenzó a llover con bastante intensidad. Ahí si he grabado un buen tramo del descenso y se ve el cariz que tomaron los acontecimientos.... Fresquita bajada y gracias a que preparamos manga larga y chaleco porque sin ello lo hubiéramos pasado muy mal. Y desde luego, la btt con sus ruedacas y frenos de disco... una maravilla. No me veía yo con la flaca en esa tesitura. Ojo al dato: lo que nos costó subir hora y media lo bajamos en 16 minutos. Y en otros 12 estábamos ya en la furgoneta con una agradable temperatura y medio resolillo. La montaña hay que respetarla siempre.

Datos de la salida: 62 km de longitud y 1960 metros + acumulados

Estación de esquí fin de puerto. 1968 metros sobre el nivel del mar


martes, 15 de agosto de 2017

Rodeo a la sierra de Cañaveral




El año pasado intenté en solitario rodear la sierra de Cañaveral por Arquillo ( pulsa para ver el video) con el objetivo de llegar a Portezuelo. Me habían hablado de un paso - el puerto del Aire- que localicé pero me perdí por el laberinto de pistas y acabé desorientado recorriendo cortafuegos arriba y abajo. Hoy en compañía de Jose hemos introducido algunas novedades ya en la ruta a Cañaveral por la vía de la Plata. En lugar de entrar por el Miraltajo lo hemos hecho a través del camino natural del Tajo poco después de pasar el puente. Hay un repecho muy empinado y con piedra suelta que nos ha descabalgado pero muy poco trecho. El sendero acaba en el chozo de madera donde solemos fotografiarnos con el hermoso marco del pantano a la espalda. Y en lugar de entrar por las piscinas hemos proseguido por la VP hasta la estación de tren. Además, evitando la carretera y en vez de tomar la pista hacia la sierra en la curva a derecha de la subida al puerto de los Castaños, la hemos tomado por la ermita de san Cristóbal. Cierto que me he liado en un tramo subiendo por una senda sin salida, pero enseguida he llegado donde pretendía. Con tan buena fortuna que, evitando un durísimo tramo que ya hice a pie hace varios años cuando subí a la antenas, hemos atajado por una pista mucho más cómoda. 
Cortafuegos infumable
El mismo desde arriba
Pedroso de Acím a la derecha. Al fondo Torrejoncillo

Nueva metedura de pata por no rodear más al este, lo que nos ha obligado a subir un recién removido tramo de cortafuegos que, afortunadamente, hemos podido abandonar para proseguir nuevamente por la cómoda pista. Se ve que han removido toda la zona limpiando para renovar los cortafuegos y evitar los habituales incendios que se cobran tantas hectáreas de naturaleza (árboles: pino, encina, eucalipto, olivos y frutales en alguna finca así como monte bajo: retama, jara, escoba...)
La pista a las antenas acaba -como ya sabía- en las edificaciones de la finca el Pedroso, rodeada de una nueva y robusta valla y cerrada con una impresionante puerta y verja vigilado todo ello por videocámaras y custodiado por dos mastines tamaño elefante. Pero como también sabía, basta seguir la pista hacia el este primero y norte para llegar al otro lado de la verja y enfilar la cómoda pista hasta las antenas y pico Silleta que domina toda la zona. Para mi sorpresa, han alisado la subida y se circula con gran suavidad y desnivel llevadero. 

Cara norte. Al fondo se ven las antenas
Tras una puerta sin candado abandonamos el perímetro de la finca y bajamos por una rápida pista hacia Palancar y Pedroso que abandonamos a los pocos cientos de metros para subir hacia el sur por un breve tramo de cortafuegos. Nueva y -desagradable- sorpresa en forma de otra valla de nueva factura rematada con otra puerta pero.... CERRADA!!! Podemos ver las antenas al otro lado del barranco, pero letreros de propiedad privada, prohibido el paso, etc. nos desaniman de intentar franquearla. Así que damos la vuelta para bajar por la pista hacia Pedroso de Acím (donde no he estado nunca) y volver quizá por carretera vía Cañaveral o Portezuelo. A los pocos minutos nos cruzamos con un ciclista que sube en contra. Se llama Raúl, es de Santurce y veranea en Pedroso por lo que es relativamente conocedor de los alrededores. Decidimos buscar la pista hacia el puerto del Aire y bajar al Arquillo, es decir, completar la vuelta que no culminé el pasado año. Y tras un breve titubeo a la altura del molino del tío Fabián y otro algo más arriba, de repente me he visto en terreno conocido del año pasado y he sabido que lo habíamos logrado. Rápido descenso a Cañaveral sin parar en Arquillo, y refresco en el bar de Paco en plena N630. Allí Raúl ha vuelto hacia Pedroso y Jose y yo hacia Hinojal por la VP. Un recorrido muy entretenido que nos ha llevado hasta los 70 km con 1.139 de desnivel. Espero que os gusten las pocas fotos que he sacado. 
Vía de la Plata. Las antenas al fondo izquierda y Cañaveral tras José

domingo, 13 de agosto de 2017

San Roque en Garrovillas


El grupo BTT de Garrovillas tiene por costumbre celebrar su salida estrella coincidiendo con el inicio de las fiestas del pueblo en torno al 14 de agosto, festividad de San Roque. Este año nos han invitado a los hinojaliegos y allí nos hemos presentado Aurelio, Pini, Jose y yo mismo. El recorrido era secreto para la mayoría y ha sido muy variado, con pistas de fina grava de rápido rodar, senderos revirados, subidas y bajadas con piedra suelta algunas y con enormes placas de granito otras... Una mañana de agradable temperatura hasta que al filo de mediodía ha empezado el calor, aunque ya llegando a Garrovillas. Y si divertida ha sido la salida, no menos sorprendente y entretenida ha sido la comida posterior. En el corral de la casa de los padres de Eduardo y José nos han agasajado con viandas típicas de la tierra muchas elaboradas a mano, desde embutido ibérico, queso curado de vaca o cremosas tortas del Casar y la Serena hasta morros al ajillo, quiché, empanada o rollo de patatera con miel, y una amplia selección de postres de la que destacaré la "técula-mécula"; todo ello bien regado con vino artesanal de la viña de Chema, abundante cerveza (para los raros varios litros de agua fresca) y espirituosos a go-gó. La guinda ha sido un montaje audiovisual realizado por José que ha repasado la trayectoria de los últimos años del grupo en diferentes lugares y disciplinas, tanto BTT como carretera. Incluso aparezco yo la semana pasada en el Palancar !!
Desde aquí quiero agradecerles, en mi nombre y el de Jose Pini y Aurelio el excelente trato, amabilísima acogida, y fabuloso ambiente que supieron crear para que nos encontrásemos como en nuestra propia casa.
Un fuerte abrazo compañeros!!!
Las fotos son cortesía de varios miembros del grupo. Por mi parte he montado un breve video que recoge algunas zonas de la marcha

De izda. a dcha. arriba: Antonio-Aurelio-Jose Pablo-Jesús-Jose Carlos-Santiago-Iván-Eduardo-Dani-Jose.  Abajo: Javi-Francisco Javier-Pini-Rayo-Miguel-Javi- 





miércoles, 9 de agosto de 2017

EXITO ROTUNDO QUEDADA DE LOS CUATRO LUGARES


No puede calificarse de otra manera. Espectacular acogida de los 3 ayuntamientos. Masiva repuesta de participantes con la mínima publicidad. Muy buen ambiente. Temperatura soportable dentro de la época en que estamos... Todo ha salido prácticamente como estaba previsto y únicamente hemos registrado 1 pinchazo y un abandono en las subidas hacia el Posio por sobrecarga en una rodilla ya lesionada de antemano.

Finalmente el recorrido ha sido magníficamente controlado en los cruces y tramos de asfalto por la Guardia Civil lo que nos ha ofrecido un plus de seguridad muy de agradecer en estos tiempos convulsos que vivimos los ciclistas. 

Antes de las 8:30 de la mañana ya se congregaban alrededor de la pista municipal de Hinojal los 66 participantes llegados de varias localidades cacereñas: Cáceres, Albalá, Alcántara, Garrovillas, Brozas, El Casar de Cáceres, Hinojal, Santiago del Campo, Talaván, Torreorgaz, Torremocha  así como de Bilbao y Madrid. 

Poco después de las 9:00 arrancamos el callejeo por el pueblo al que se sumaron chiquillos y padres, siendo el más chiquitín de poco más de tres años. Ya al filo de las 9:30 salimos por la calleja de Cáceres rumbo a Talaván, donde disfrutamos en agradable sombra en el kiosco de la plaza del primer y merecido avituallamiento tras los tramos de arena bautizados en el video como "Sáhara talavaniego"  

Renudamos ruta subiendo por el pablellón multiusos al Cordel y atravesando las viñas para entrar en la dehesa de Talaván por divertidos senderos zigzagueando entre las encinas. Salimos a la carretera CC-41 por espacio de 1 km (nueva y atento control de la Benemérita) hasta entrar a la balsa de Talaván que bordeamos por el sur para llegar a término de Hinojal para seguir hacia Santiago del Campo a través de las rectilíneas pistas parcelarias;  En el flamante recinto de la piscina nos espera un nuevo avituallamiento que recibimos encantados pues el calor ya empieza a apretar. Desde aquí organizamos un grupo con los participantes menos preparados, que regresa a Hinojal por la CC-28 en lugar de enfrentarse a los exigentes repechos de la dehesa y posteriormente del carril de servicio de la A66, especialmente al tramo tras cruzar el arroyo Talaván con pendientes superiores al 20%

Tras un brevísimo tramo de asfalto en la EX373 enfilamos la vereda del Marrubial que nos deja en San Berto a las puertas ya de Hinojal donde llegamos al filo de las 13:00 tras cuatro horas de pedaleo entre polvo y piedras y bajo el creciente calor estival. Aquí el ayuntamiento nos recibe con el refresco final en la pista que a esa hora está concurridísima porque son las "cañas temáticas" y la gente acude disfrazada. Total, que casi pasamos inadvertidos con nuestro atuendo deportivo....
Desde estas líneas mi particular agradecimiento:
- a los participantes por acudir
- a los colegas que han hecho difusión de la convocatoria en sus círculos de influencia
- a los compañeros del Cuatro Lugares Bike así como a Tomás y Nieves de Santiago del Campo por las tareas de marcaje del recorrido
- a la Guardia Civil de Torrejón el Rubio por su inestimable colaboración y protección, 
- a Teófilo, alcalde de Hinojal por confiar en mi proyecto y apoyarlo incluyéndolo en el programa de fiestas patronales y ofrecernos el refresco de llegada
- a Francisco y Samuel, alcaldes de Talaván y Santiago del Campo por ofrecernos su colaboración y brindarnos hospitalidad y avituallamiento
- a Celeste y Nerea por seguirnos en el recorrido haciendo video y fotografías que ilustran el video que enlaza continuación
- a Jose Luis por cederme algunas imágenes realizadas por él en la marcha y que forman parte del mencionado video

Quién sabe si el próximo año podremos celebrar una segunda edición mejorada y con una afluencia de participantes mucho mayor. Lo veremos en 2018.